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ÁFRICA ORIENTAL Y MERIDIONAL SWAZILANDIA: REPORTAJE

A pesar del hambre y la falta de vivienda, Sandile sueña con la escuela

© UNICEF Swaziland/2007

Sandile, de 14 años, se sienta con su abuela fuera de su hogar provisional, después de los recientes incendios forestales que asolaron su comunidad en Suazilandia. Huérfano y sin dinero para pagar las tasas escolares, aún no ha acabado primaria.

Sandile Dlamini, de 14 años de edad, está sentado en una estera fuera de una de las chozas quemadas de la hacienda de su abuelo. Es tímido, pero sonríe a menudo. Baja la mirada hacia sus pies descalzos antes de responder a la pregunta de qué es lo que espera. Tiene mucho en qué pensar, ya que su familia ha sufrido la actual sequía de Swazilandia, así como los recientes incendios forestales que devastaron su comunidad. Habida cuenta de las paredes quemadas y los tejados y puertas incendiados de sus antiguas casas, Sandile y sus hermanos duermen en una tienda, a modo de refugio temporal, donada por la Sociedad de la Cruz Roja de Swazilandia. La familia también padece inseguridad alimentaria. Debido a la sequía, que el Gobierno declaró desastre nacional, los Dlamini recolectaron muy poco maíz este año.
 
Pero Sandile no piensa en el hambre o la falta de vivienda. En lugar de ello, afirma que sus esperanzas están puestas en la escuela, con la que sueña volver algún día.
 
“Asistí a la escuela durante un trimestre,” afirma. “Pero el dinero para pagar las cuotas escolares se acabó, así que tuve que abandonarla.” Mientras sus padres vivían no había dinero para pagar las cuotas escolares, por lo que nunca asistió a clases. Después de que murieran sus padres – probablemente de SIDA – su abuelo, Jerome Dlamini, lo llevó a la escuela primaria. Sandile, que entonces tenía 12 años, se matriculó en el primer grado. Sin embargo, sus abuelos sólo pudieron pagar un trimestre. Abandonó la escuela y nunca regresó.
 
Las dos hermanastras de Sandile, de 15 y 16 años, tampoco van a la escuela. Los tres niños permanecen en casa durante el día realizando labores domésticas, como ir a buscar agua y recoger leña.
 
El Gobierno de Swazilandia no se ha desentendido del problema de los huérfanos y otros niños vulnerables, que están fuera de la escuela por no poder pagar las cuotas escolares. En 2004, el Gobierno dio un importante paso hacia el logro de la educación primaria universal, mediante el establecimiento de un programa de becas para sufragar las cuotas escolares del creciente número de niños vulnerables en el país. Sin embargo, pese a los admirables esfuerzos del Gobierno, continúa habiendo problemas. El proceso de desembolso de las becas para los niños vulnerables es complicado. Los retrasos a la hora de pagar a las escuelas han sido inevitables, poniendo al Ministerio de Educación bajo una creciente presión y obligando a los profesores a mantener a los estudiantes sin haber recibido los fondos adicionales del Gobierno. Como resultado de ello, muchas escuelas no admiten a más niños vulnerables. De hecho, el programa de becas nunca contó con fondos suficientes para cubrir las cuotas escolares de todos los huérfanos de Suazilandia que desean ir a la escuela. 

Con el fin de respaldar al Ministerio de Educación, UNICEF inició una revisión de los procesos de becas para identificar los problemas que dieron lugar a los retrasos en el desembolso, y para identificar estrategias que permitan asignar fondos suficientes para cubrir a todos los niños vulnerables que deseen ir a la escuela. UNICEF también estableció una Comisión de Investigación sobre los fondos para niños vulnerables para que formule recomendaciones a este respecto.

Volviendo a Sandile; sonríe cuando se le pregunta de quién es la imagen bordada en su camisa, pero luego niega con la cabeza, indicando que no lo sabe. El jersey de segunda mano que lleva, de Mickey Mouse, fue una donación de la Sociedad de la Cruz Roja de Suazilandia.
 
“Recibimos ayuda de UNICEF y la Cruz Roja después de los incendios forestales,” afirma Sandile. “La ropa y las mantas fueron lo mejor, porque de noche sigue haciendo frío.”
 
UNICEF donó 150 kits de supervivencia a las familias afectadas por los incendios en Swazilandia. Los kits incluían artículos tales como prendas de vestir y mantas, utensilios de cocina, lámparas para huracanes y recipientes. Los kits se distribuyeron a través de la Sociedad de la Cruz Roja de Swazilandia. 
 
Aunque las mantas y los utensilios de cocina no suponen mucho, ayudarán a sostener a Sandile hasta que su sueño de volver a la escuela se haga realidad.

* Le total comprend un taux de recouvrement maximal de 7%. Le taux réel de recouvrement pour les contributions sera calculé conformément à la décision 2006/7 du Conseil d’administration du 9 juin 2006.