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ÁFRICA OCCIDENTAL Y CENTRAL LIBERIA: REPORTAJE

Haciendo frente a la desnutrición severa en Liberia

© UNICEF/HQ07-0651/Pirozzi

Zinnah Konneh, con graves problemas de desnutrición, es tratado en un centro de alimentación en las afueras de Monrovia. Casi el 40 por ciento de los menores de cinco años de Liberia padece una atrofia generada por desnutrición crónica.

Liberia es uno de los países más pobres del mundo. Según el Informe Nacional de Desarrollo Humano de 2006, más del 75 por ciento de la población del país sobrevive con menos de un dólar al día. Cerca del 40 por ciento de los niños menores de cinco años tienen bajo peso o son demasiado pequeños para su edad, evidencias que indican problemas de desnutrición crónica. Casi un 7 por ciento de los niños sufren desnutrición aguda.

Zinnah-Konneh, de un año, presenta desnutrición severa. Está tumbado en una cama en un centro de alimentación terapéutica para niños menores de cinco años, apoyado por UNICEF. El centro, que se encuentra en Virginia, en el Estado de Monteserrado, está a cargo de la organización no gubernamental local Aid for the Needy Development Programme. El centro también recibe asistencia del Ministerio de Salud y del Programa Mundial de Alimentos.

Zinnah llegó ayer al centro. Inmediatamente se le administró un tratamiento sistemático de ácido fólico y antibióticos, y se le sometió a la prueba del paludismo. “La mayoría de los niños presentan paludismo, dado que su sistema inmunitario se ha venido abajo,” señala Cynthia Siapha, una de los dos médicos del centro. Algunos niños también padecen tuberculosis. Además de un tratamiento sistemático, el centro ofrece asistencia médica general. Para optimizar las posibilidades de un aumento rápido de peso, los niños reciben leche rica en proteínas, conocida como F-100.

El centro es espacioso y aireado y está limpio – un simple dormitorio abierto con mosquiteras suspendidas del techo y colchones en el suelo. Una radio emite música y las madres sostienen en los brazos a sus bebés o conversan unas con otras.

“Tenemos un gran problema con el elevado número de madres adolescentes en Liberia. No saben cómo cuidar de sus hijos, y en su mayoría son madres solteras. Muchas de ellas no alimentan a sus bebés con lactancia materna. No quieren tener los pechos caídos, dicen, o se sienten atadas y quieren ser libres. Les enseñamos la importancia de la lactancia materna. Si bien esto llevará algún tiempo, al final el mensaje se difundirá,” afirma el Director del centro, William Dakel. “Lo que estas jóvenes madres necesitan es educación para luchar contra las numerosas caras de la pobreza,” añade el Sr. Dakel.

La desnutrición es consecuencia de una dieta inadecuada o insuficiente, aunque el suministro de agua, el saneamiento y la higiene también contribuyen. Generalmente, los niños son más vulnerables a la diarrea, afección sobre la que el agua contaminada y las prácticas de higiene inadecuadas tienen un impacto directo. La diarrea recurrente o persistente hace que sus cuerpos sean incapaces de absorber los nutrientes esenciales de los alimentos. No todas las madres establecen esta conexión. “En las comunidades analfabetas es frecuente culpar a los espíritus. A menudo se cree que el hecho de tener barriga, la decoloración del cabello, el cuerpo hinchado o un aspecto esquelético son producto de la brujería,” afirma William Dakel.

El centro de alimentación cuenta con un equipo de chequeo que se desplaza a las comunidades para identificar a los niños desnutridos y sus familias. Más del 85 por ciento de los ingresos en el centro se deben a los esfuerzos de dicho equipo. Si la madre está convencida de la gravedad de la afección de su hijo, ambos serán ingresados durante un período medio de 26 días.

Hace tres semanas, Michael Clarke llevó a Princess, de ocho meses, al centro de alimentación. Es uno de los pocos padres que acompañan a su hijo desnutrido. “Era tan pequeña, pesaba casi la mitad de su peso normal. Estaba muy enferma y su piel estaba dura, se estaba despellejando, y tenía la barriga suelta,” afirma el padre. Hoy, Princess es una niña increíblemente despierta y juguetona, y dentro de poco estará de vuelta en su comunidad. “Hacemos mucha labor de asesoramiento. Animo a los padres para que encuentren la causa fundamental de la mala salud de sus hijos. Es importante que, antes de que los niños sean dados de alta, conozcan lo grave que puede resultar la negligencia. No queremos que vuelvan a ser ingresados,” comenta Cynthia Siapha.

La desnutrición puede causar daños cerebrales irreversibles, deficiencias musculares y en los tejidos, así como ceguera. Si los niños moderadamente desnutridos no reciben asistencia, su caso se tornará severo. Aparte de identificar casos agudos, el equipo de chequeo extiende volantes de remisión a los padres de niños moderadamente desnutridos para que éstos reciban alimentación suplementaria. En un punto de distribución a pocos kilómetros del centro, las madres hacen cola tres veces por semana para recibir raciones de F-100. También se les suministra vitamina A, hierro/ácido fólico y un tratamiento antiparasitario. Las madres reciben asesoramiento sobre la importancia que revisten las prácticas básicas de higiene, como utilizar letrinas y lavarse las manos con jabón.

* Le total comprend un taux de recouvrement maximal de 7%. Le taux réel de recouvrement pour les contributions sera calculé conformément à la décision 2006/7 du Conseil d’administration du 9 juin 2006.