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PREFACIO

© UNICEF/HQ05-0653/Toutounji

Ann M. Veneman, Directora Ejecutiva de UNICEF

En 2007, los desastres naturales y los provocados por el hombre continuaron cobrándose vidas humanas. Inundaciones, ciclones, desprendimientos de tierra y tormentas tropicales pusieron en peligro tanto el sustento como la vida de las personas en todos los continentes. Y en muchas partes del mundo, desde Somalia y República Democrática del Congo hasta Iraq, Zimbabwe y Sudán, mujeres y niños siguen cargando con la peor parte de los conflictos, los desplazamientos y el deterioro de las condiciones de vida.

De las situaciones de emergencia más graves se debe extraer una lección: con un financiamiento flexible y que llegue a tiempo, los actores humanitarios pueden responder de forma rápida y eficaz a las prioridades establecidas con sus interlocutores nacionales. Para garantizar que los fondos estén disponibles en el momento en que son necesarios, UNICEF ha incrementado su presupuesto para programas de emergencia (EPF, por sus siglas en inglés) a 75 millones de dólares por bienio.

Durante todo el año, UNICEF y sus socios han trabajado para atender las necesidades y los derechos de las mujeres y niños afectados. La colaboración es la clave para marcar una diferencia que perdure en sus vidas, y UNICEF se ha concentrado en ampliar y profundizar sus acuerdos de cooperación con comunidades, gobiernos, ONG, agencias de Naciones Unidas y el sector privado. La experiencia nos ha enseñado que los niños y las comunidades deben estar dotados de la formación y los conocimientos necesarios para prepararse y lidiar mejor con los desastres.

La coordinación es crucial para que la prestación de ayuda humanitaria sea efectiva. UNICEF, que cree fervientemente en la reforma humanitaria, colabora sin descanso con sus socios para mejorar la coordinación de la respuesta humanitaria en todos los sectores. UNICEF es líder global en todo lo referente a nutrición, agua, saneamiento, higiene y servicios comunes de información. En educación, UNICEF y la Alianza Save the Children ostentan el liderazgo. Los buenos resultados de la respuesta ante las inundaciones de Mozambique son un buen ejemplo de hasta qué punto la coordinación optimizada permite a los actores humanitarios atender mejor las necesidades de las poblaciones afectadas.

UNICEF sigue reforzando su sistema de respuesta rápida y la preparación de sus oficinas de país para responder en situaciones de desastre. Se están tomando medidas importantes para mejorar aún más la preparación y capacidad de respuesta de UNICEF y de sus socios.

El Informe 2008 de Acción Humanitaria de UNICEF resume las actividades desarrolladas en 39 situaciones de emergencia de todo el mundo. Contamos con que nuestros donantes continúen apoyándonos generosamente para contribuir a salvaguardar la supervivencia, la protección y el bienestar de mujeres y niños en estas situaciones.

Ann M. Veneman
Directora Ejecutiva