Informe de acción humanitaria 2007 – Página principal

NÍGER

Los rostros de la necesidad de Níger: la lucha de Rabi y Ramanatou

Ramanatou, de siete meses, ha viajado 9 km. con su madre para llegar al Hospital Distrital de Mayahi en la región sur de Maradi. Rabi Saidou está preocupada porque su niña está cada vez más aletargada. Tiene diarrea, fiebre alta y vomita, y ahora ni siquiera puede digerir la leche materna. Apenas pesa 3,1 kg. con sus 60 cm., la lánguida Ramanatou tiene desnutrición aguda.

La región de Maradi fue el epicentro de la crisis de 2005, lo que desveló una crisis nutricional profundamente arraigada. En Níger, mucha gente vive perpetuamente al borde de la crisis.

Además de la disponibilidad de alimentos y el acceso a los mismos, múltiples factores contribuyen a la crisis nutricional. Agravan la situación las prácticas alimentarias pobres para los menores de un año y los niños pequeños, el escaso acceso a los servicios de salud, la falta de agua potable y de saneamiento básico unido a las altas tasas de natalidad y los bajos niveles educativos.

En Níger, uno de cada cinco niños muere antes de cumplir los cinco años y la mitad de estas muertes están relacionadas con la desnutrición.

Ramanatou fue tratada hace un mes por desnutrición moderada, pero su situación ha empeorado. Ahora le han diagnosticado desnutrición severa y le van a hacer las pruebas para ver si hay complicaciones médicas, como puede ser la malaria o la tuberculosis. Después recibirá el tratamiento terapéutico apropiado, incluidos los medicamentos básicos: antibióticos, vitamina A y suplementos de micronutrientes junto con las tabletas desparasitarias.

El Centro para la Rehabilitación Nutricional del Hospital de Mayahi apoyado por UNICEF, dirigido por Acción Contra el Hambre-España, guiará a Rabi para conseguir la recuperación de su hija. Ramanatou primero tomará leche terapéutica rica en nutrientes formulada para estabilizar las funciones corporales. Al tiempo que vaya aumentando su apetito, Ramanatou empezará a comer, además de la leche materna de su madre, lo que las madres de Níger han llamado la ‘biskuit’, una leche terapéutica bajo la forma de una pasta de frutos secos enriquecida y lista para comer. Ramanatou tiene que ganar peso. Debe alcanzar su peso objetivo (4,8 kg.) antes de que la puedan mandar de vuelta a casa.

Ramanatou es una del medio millón de niños desnutridos que UNICEF y sus socios han tratado a lo largo de 2006.

Para hacer frente a la crisis nutricional y reducir la mortalidad infantil, UNICEF ha instado al Gobierno y a  todos sus socios a colocar la nutrición en el centro de los esfuerzos de desarrollo en Níger. Desde julio de 2005, se han ampliado los programas nutricionales regulares y de emergencia. En 2006, UNICEF ha apoyado a más de 800 centros nutricionales y a 34 hospitales, con el fin de facilitar la integración de actividades para el tratamiento de la desnutrición en el sistema sanitario nacional.

En coordinación con más de 20 ONG, UNICEF proporciona alimentos terapéuticos y suplementarios como UNIMIX (harina enriquecida con vitaminas y minerales), leche terapéutica y plumpy nut (una pasta de frutos secos y leche enriquecida con vitaminas y minerales), medicamentos esenciales, equipamiento básico y también apoyo y formación técnicos.

Además de los tratamientos terapéuticos de emergencia, UNICEF y sus socios también están promocionando proyectos a largo plazo que permitan una prevención y ayuda continuada frente a la desnutrición. Por ejemplo, UNICEF está trabajando con las comunidades para evitar la hospitalización de los niños mediante la identificación y el tratamiento anticipados de los niños desnutridos.

Aunque el tratamiento de la desnutrición es el centro de los programas de rehabilitación, la prevención es otro importante componente. Para ayudar a evitar que los niños de Níger pasen a engrosar las desalentadoras estadísticas, es necesaria una estrategia audaz que incluya tanto intervenciones para la prevención como para responder a las emergencias. Por las tardes, Rabi se reúne con otras madres y cuidadores en sesiones dirigidas por el personal, en las que no sólo les enseñan aspectos sobre nutrición, sino también sobre cuidados sanitarios, higiene, prácticas de saneamiento y horticultura de temporada para que les proporcionen una dieta variada a sus hijos.

A pesar de las mejoras significativas producidas durante el último año, es necesario acelerar y sostener los avances para cumplir los Objetivos 1 y 4 de las Metas de Desarrollo del Milenio y para reducir de forma significativa el número de niños con bajo peso y la mortalidad infantil para el 2015.

Gracias al compromiso del Gobierno y a la movilización de la comunidad internacional, hay un rayo de esperanza para Ramanatou y muchos otros niños de Níger.

© UNICEF Niger/2006/Bausson

Rabi Saidou espera la fila para que su niño Ramanatou, severamente desnutrido, sea pesado y medido por el personal médico de Acción contra el Hambre España, en el Hospital-Centro de Rehabilitación Nutricional de Mayahi, apoyado por UNICEF.