Informe de acción humanitaria 2007 – Página principal

Los rostros de las escuelas amigas de los niños en el norte de Colombia

Hace pocos meses leímos una noticia acerca de una visita de altos dignatarios a las escuelas de Santa Inés y San José, localizadas en el municipio de Ayapel, Departamento de Córdoba, una región del norte de Colombia afectada por la violencia. Pero más allá de la visita de estas autoridades, algo llamó nuestra atención, algo que no era parte de la noticia.

Sonrisas en mitad de la guerra

Lo primero que podías ver era que las escuelas eran muy distintas de las que normalmente se encuentran en las áreas rurales, e incluso de las de las grandes ciudades del país.

Había niños sonrientes, estudiando y jugando, bailando felices y parecían bien alimentados y sanos. Sus uniformes estaban limpios y sus libros bien cuidados. Un profesor cordial y encantador nos explicó los elementos de la iniciativa escuela amiga de los niños: inclusión, permanencia y éxito en la escuela; y los ejes estratégicos fundamentales, que guían el proceso educativo: aumento de la concienciación, respeto por los derechos, participación, movilización comunitaria, creatividad y práctica diaria.
También deben recalcarse otros elementos indispensables, como por ejemplo la infraestructura escolar, baños ‘de verdad’ para niños, mesas trapezoidales que pueden agruparse de distintas maneras, material escolar; y finalmente, los componentes pedagógicos: plan de estudios, comunidad, participación, relaciones y comunicación, cuidados sanitarios, recuperación psicológica, a menudo necesaria para la salud mental de las personas desplazadas, y nutrición.

Estos resultados, conseguidos con víctimas del desplazamiento y el conflicto armado, podrían resultar sorprendentes si no fuesen el resultado perseguido por una estrategia de las escuelas amigas de los niños, un proyecto envidiable que UNICEF desea replicar en otras áreas del país.

“¡No me los puedo poner! ¿No ves que son nuevos?”

En situaciones de emergencia, un elemento adicional de la estrategia de escuelas amigas de los niños es el suministrar “edukits” (juegos escolares, libros, cuadernos y otros elementos necesarios para la educación de los niños), uniformes y zapatos, que tienen un impacto maravilloso en la salud mental de los niños y también de sus padres, puesto que pueden disfrutar con sus hijos de lo que ellos no pueden proporcionarles. La escena siguiente nos fue relatada por un Asistente del Oficial de Protección de UNICEF.

“Los zapatos son un lujo para muchos niños de las zonas rurales, pero son absolutamente indispensables en las escuelas amigas de los niños. Un día, después de distribuir los zapatos por pequeños grupos, algunos niños se los quitaron y salieron corriendo felices, con los zapatos en sus manos. Cuando les ordené que se los pusieran, un pequeñín me dijo, ‘¡No me los puedo poner! ¿No ves que son nuevos?’ mientras abrazaba los zapatos como si fuesen el juguete más valioso, que por supuesto el no tenía.

Esta es una acción indirecta que mejora la autoestima de los niños en la práctica. Por este motivo es tan importante insistir en la envergadura del proyecto de las escuelas amigas de los niños. Las cosas que generan salud y educación también pueden redundar en la esfera emocional y viceversa. Otro niño de sólo 8 años me dijo, ‘Son nuevos y sólo para mí’. Esta frase dicha con su pequeña boquita llamó mi atención, y cuando le pregunté por qué, me explicó que su hermana mayor siempre era la que tenía los zapatos nuevos, y que él heredaba los que se le quedaban pequeños. Así que para él, tener zapatos nuevos era algo increíble.”

Inmediatamente, imagine que el niño dormiría aquella noche con los zapatos en sus manos, y que sólo los usaría para ir a la escuela o cuando su madre le dijera que se los pusiera. Para él, no podría haber mejor regalo que unos zapatos nuevos para la escuela... Ahora podría caminar sin que le doliesen los pies.”

Hoy, en medio del conflicto armado, la alianza entre UNICEF y la Iglesia Católica en varias regiones de Colombia ha empezado a dar sus frutos, con niños que estudian felices, con familias que acuden a la escuela para recuperar las ilusiones perdidas y con comunidades que actúan como guardianes de un lugar donde todos ellos están adquiriendo herramientas que pueden proporcionales una vida mejor.

© UNICEF Colombia/2006/Brodeur

Este niño acaba de recibir material escolar y zapatos nuevos. Es uno de los muchos niños que viven en zonas rurales, víctimas de la violencia en el Norte de Colombia, y que han recibido el apoyo de UNICEF bajo la iniciativa “Escuela Amiga de los Niños”.