Informe de acción humanitaria 2007 – Página principal

MENA SUDÁN

Enfrentándose a las enfermedades infantiles en Sudán

La firma en 2005 de un Acuerdo de Paz Integral en Sudán proporcionó una oportunidad histórica para ofrecer una nueva realidad a los niños del país, la mayoría de los cuales sólo conocen lo que es vivir en conflicto, desplazados y  aislados. El impacto de décadas de guerra civil en la generación más joven de Sudán ha quedado crudamente marcado por las alarmantes estadísticas de mortalidad, con cientos de muertes de niños menores de cinco años a diario, la mayoría como consecuencia de enfermedades evitables.

Para seguir con ese nuevo ánimo de reconstrucción, y a pesar del conflicto actual en Darfur, UNICEF ha seguido comprometido con la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio claves para los niños, incluida la reducción de la mortalidad y la eliminación de las enfermedades infantiles, mediante la acción humanitaria.

En Bentiu, en el sur de Sudán, durante junio de 2006, ese compromiso se convirtió en acciones, dejando un impacto duradero en Sarah, una niña de tres años. Sarah representa a la millonésima niña inmunizada contra el sarampión en el sur de Sudán. El Ministerio de Salud del Gobierno del sur de Sudán, UNICEF y la OMS lanzaron, en noviembre de 2005, la actual Campaña Masiva de Vacunación contra el Sarampión (MMC, en sus siglas en inglés) con el objetivo de llegar a 4,5 millones de niños en los diez estados del Sur. Con la actual campaña de vacunación y tras meses de promoción, planificación y formación, UNICEF está trabajando, con las comunidades, autoridades y diversas ONG colaboradoras, para lograr este gran avance de salud pública.

Bentiu se sitúa en una orilla del río que marcaba la primera línea de conflicto durante la guerra civil. Desde el acuerdo de paz, los ciudadanos dicen que se sienten más libres y esperanzados por que la paz también les traiga el desarrollo. Con la campaña contra el sarampión en Bentiu y coincidiendo con el Día del Niño Africano, se ha creado un ambiente de celebración con el centro de salud, al tiempo que los niños se reúnen para cantar y mezclarse con los funcionarios locales. La música rompe el sofocante calor y humedad característicos del sur de Sudán. Mientras, los niños cruzan el terreno, en gran parte pantanoso, roto sólo por los tukuls (pequeñas cabañas de barro y paja), antes de que la reunión arranque oficialmente con un niño de nueve años cantando sobre la guerra y las perspectivas creadas por la nueva paz. Un respetuoso silencio se apodera de la multitud cuando termina de cantar, y entonces la pequeña Sarah se adelanta para que le pongan su vacuna.

Ella es la primera de unos 46.500 niños que han sido objeto de esta campaña en Bentiu y sus alrededores, en un esfuerzo que ha supuesto tener que enfrentarse a tremendo retos logísticos y a una situación de inseguridad impredecible. Durante la larga guerra civil, menos del 20% de los niños del sur de Sudán estaban protegidos contra el sarampión, debido a la falta de servicios sanitarios y la inseguridad. La amenaza de la enfermedad se ve agravada por las altas tasas de desnutrición y las a menudo pésimas condiciones de vida en la región. La campaña no sólo protegerá a millones de niños frente a la enfermedad; sino que aporta trabajadores cualificados al sistema de salud. Cientos de vacunadores y personal auxiliar han sido formados y puestos a trabajar. También se ha desarrollado un sistema de refrigeradores y cajas con hielo para almacenar las vacunas, que además se quedarán allí para fomentar los servicios de inmunización rutinarios.

En Darfur, en el noroeste de Sudán, ha sido en el sarampión donde se han centrado los mayores esfuerzos de inmunización a lo largo de 2006. Con el apoyo de UNICEF, sólo en julio, se ha vacunado en Darfur Oeste a más de 180.035 niños con edades comprendidas entre los 9 meses y los 15 años, un 75% de la población objetivo. Esta inmunización precedió a una segunda ronda planificada para los Días Nacionales de Inmunización en las áreas de Jebel Marra, controladas por los rebeldes, en Darfur Sur. El impacto de esta campaña contra el sarampión destaca por la notable reducción en el número de casos de los que se ha dado parte: en el primer semestre de 2006, sólo se han registrado 288 casos de sarampión en el norte de Sudán, en comparación con los 900 del mismo período del año 2005.

Tras tantos años de pérdidas, ahora hay un sentimiento de determinación para aferrarse a las perspectivas de paz y reconstrucción en Sudán. Latjor Kong, con nueve años, hace cola para recibir su inyección contra el sarampión en Bentiu; ya está listo para enfrentarse a la aguja y la jeringuilla. “Sé que me hará daño en el brazo, pero el sarampión es malo,” explica con palabras sencillas. “Te sientes mal y luego te puedes morir.”

Para los niños que han sobrevivido los años de guerra en Sudán, caer víctima de una enfermedad prevenible es simplemente impensable.

© UNICEF Sudan/2006

Sarah, de tres años, es la millonésima niña que recibe inmunización contra el sarampión en el sur de Sudán.