Informe de acción humanitaria 2007 – Página principal

SWAZILANDIA

Una historia de esperanza en Swazilandia: los Puntos de Atención Vecinal

Majabha Shongwe, tiene 15 años, y es huérfano de ambos progenitores. Vive solo en una casa ruinosa con agujeros enormes en las paredes y el tejado de paja, salvo en la cabaña de una sola habitación que tiene un techo con chapas de zinc oxidadas. Su casa se encuentra en la región de Lubombo, afectada por las sequías, junto a una sucia y polvorienta carretera. 

Majabha es el único hijo, que se sepa, que tuvieron sus padres. Hace tres años su madre enfermó y dejó la casa, dejando a Majabha con su padre. Volvió poco tiempo después para morir y despedirse de su hijo. 

El padre Majabha era un minero que había emigrado a Sudáfrica para trabajar, y el principal sostén de la familia. Enfermó en 2004, y tras pasar varios meses postrado en la cama recibiendo los cuidados de su hijo, falleció. Majabha heredó la casa de su padre y tres cabras. Aunque se desconocen las causas de la muerte de sus padres, se supone que murieron de enfermedades relacionadas con el SIDA dada la alta prevalencia del VIH en Swazilandia. Majabha tenía 13 años cuando perdió a sus padres y nunca ha ido a la escuela. 

Con el rápido aumento en 2003 del número de niños huérfanos y en situación vulnerable (OVC, por sus siglas en inglés), UNICEF respondió proporcionando material de apoyo básico (incluyendo ollas de cocina, utensilios y materiales de educación no formal) para establecer el Punto de Atención Vecinal Luhlanyeni (NCP, por sus siglas en inglés). Este es uno de los 438 NCPs establecidos entre 2003 y 2006, y es un lugar en el que los OVC reciben una nutrición básica y apoyo sanitario, educación no formal y apoyo psicosocial y recreativo. 

La comunidad de Luhlanyeni está sensibilizada ante la difícil situación de los OVC de su vecindario, y se ha movilizado para asumir su obligación de hacer realidad los derechos, no atendidos, de los niños huérfanos y en situación vulnerable; los líderes tradicionales identificaron un pequeño terreno donde cinco cuidadores voluntarios proporcionan diariamente a estos niños y niñas, protección, cuidados y apoyo.  

Majabha empezó a ir al Punto de Atención Vecinal (NCP) Luhlanyeni en 2003, reuniéndose en un principio con otros OVC bajo un árbol. Ya que no había un suministro regular de alimentos, se proporcionaban dos comidas semanales a más de 80 OVC con objeto de extender las donaciones de alimentos de la comunidad. Estas donaciones las proporcionaba una comunidad ya duramente golpeada por la recurrente emergencia por la sequía. En 2004 UNICEF y la Oficina de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO, por sus siglas en inglés) apoyaron a World Vision para fortalecer el Punto de Atención Vecinal Luhlanyeni (y otros 219 NCPs en funcionamiento) proporcionándoles comida y suministros de emergencia básicos, tales como suministros de higiene, estructurales, educativos y de cocina. A mediados de julio el Programa Mundial de Alimentos (PMA) asumió el suministro de la ayuda alimentaria. Y además los voluntarios recibieron formación para prepararlos en su papel de cuidadores.

Para mediados de 2004 Majabha y muchos otros OVC empezaron a acudir a diario al Punto de Atención Vecinal (NCP). La comida del PMA y de las donaciones de la comunidad permitió a los cuidadores preparar una comida caliente seis días a la semana. Se proporcionaba educación no formal y actividades recreativas y por primera vez Majabha pudo beneficiarse de algo. En 2005, las Becas de Educación para niños huérfanos y en situación vulnerable permitieron a Majabha ir a la escuela primaria. Se matriculó en primer año en la Escuela Primaria Maloyi, y disfruta de un considerable apoyo y aliento por parte de los profesores que le dicen que presta mucha atención. Le pasaron a segundo año, y va con regularidad a la escuela y al NCP por las tardes. 

El Punto de Atención Vecinal ayudó a hacer a Majabha ‘visible’ para los miembros de la comunidad, en lugar de dejarlo abandonado y solo en su pequeña casa. Los cuidadores fueron capaces de animarle y de abogar en su nombre ante el director de la escuela para que pudiera asistir a clase. Majabha tiene suerte, porque además cuenta con un vecino bondadoso que le cuida, y le deja sacar agua de su terreno. La cuidadora, a cargo de las actividades en el NCP, vive cerca de la casa de Majabha y actúa como una madre sustituta. Majabha ha aprendido a ser innovador y cría pollos y cabras, utilizando lo que recauda para comprar lo esencial, como jabón y velas.

Gracias a los círculos de apoyo, sostenidos en gran parte a través del NCP, Majabha puede vivir en su propia propiedad y tiene esperanzas en el futuro. Dice que cuando crezca quiere ser policía. Los NCPs han demostrado que  los derechos de la infancia se cumplen en la Swazilandia rural, un área asolada por la pobreza y golpeada por la sequía, cuando las comunidades se unen al apoyo humanitario de UNICEF. No obstante, Majabha es sólo uno de los más de 33.000 OVC que reciben cuidados, pero todavía hay aproximadamente 100.000 niños que todavía no acceden a los NCPs.

© UNICEF Swaziland/2006

Majabha, de 15 años, es huérfana de padre y madre y vive sola en su casa en ruinas en la región afectada por la sequía. Normalmente asiste al vecino Centro de Cuidados de Luhlanyeni.