Informe de acción humanitaria 2007 – Página principal

REPÚBLICA DEMOCRÁTICA POPULAR DE COREA

Los cuidados integrados para la primera infancia están cambiando la vida de las madres en la República Popular Democrática de Corea

“Dejé mi trabajo hace 11 años cuando tuve mi primer hijo, creía que era más importante estar con mi hijo. Al nacer, pesó sólo 2.400 gramos. Me preocupaba porque lloraba mucho cuando era un bebé y a menudo tenía fiebre alta y diarrea. Pensé que no lo estaba cuidando bien y que estaba hambriento porque yo no tenía suficiente leche. El doctor me ayudó a hacer frente a este difícil periodo y me aconsejó sobre cómo cuidar a mi hijo,” nos cuenta la Sra. Ri Chun Son, residente del condado de Unryul en la provincia de Hwanghae Sur.

Rodeada de sus hijos, la Sra. Ri Chun Son nos habla sonriente de cómo ha cambiado su vida como madre de dos niños. Su hijo mayor Ri Guk Chon, de 11 años, va a la escuela primaria del condado. Está en cuarto año y es el primero de la clase. El pequeño Ri Guk Song, de 5 años, pronto irá a la escuela de párvulos. Su marido trabaja en una oficina de administración de alimentos en la capital del condado. Hace unos años eran una familia con una situación preocupante, pero ahora son una de las 6.564 familias del condado de Unryul que se benefician de los servicios integrados apoyados por UNICEF.

UNICEF comenzó su trabajo en la República Popular Democrática de Corea en 1985. En el año 2004, el programa pasó a ofrecer una asistencia más integrada, en siete condados pilotos, para reducir las tasas de desnutrición infantil y para mejorar la calidad de vida. La asistencia de UNICEF incluye cuidados sanitarios primarios y nutrición, y para ello se suministran medicinas, vacunas, alimentos enriquecidos y multi-micronutrientes a las madres y a los niños gravemente desnutridos; se facilita el acceso a agua potable y saneamiento; se suministran libros de texto de educación primaria y se ha rehabilitado un número limitado de escuelas primarias y guarderías. Como consecuencia, los niños en edad escolar se están beneficiando de un entorno de aprendizaje mejor, con mesas y sillas nuevas, agua potable e instalaciones sanitarias apropiadas.

También se llevó el suministro de agua potable hasta los hogares, hecho que las familias agradecen mucho. “Solía caminar una larga distancia para traer agua. Cargaba 4 ó 5 cubos de agua al día, y eso era suficiente sólo para cocinar. Para lavar la ropa tenía que ir a los riachuelos, también lejos de casa. Ahora, mi vida ha cambiado. Tengo agua corriente en casa y casi durante 20 horas al día. No tengo que caminar para traer agua, y esto me da más tiempo para las tareas del hogar y para ocuparme de mis hijos. Sin embargo, criar bien a los hijos es un trabajo realmente duro para una madre. Estoy feliz de ver que mis hijos están creciendo tan sanos como lo deseé desde que nacieron,” cuenta la Sra. Ri Chun Son.

En el año 2005, UNICEF proporcionó formación, a los funcionarios del condado de Unryul y a los miembros de la Unión de Mujeres Democráticas Coreanas, sobre el concepto de los cuidados integrados y el desarrollo de la primera infancia. También distribuyeron el Libro “Para la Familia Coreana”, una adaptación de Para la Vida, que contiene importantes mensajes sobre prácticas clave para el cuidado de los niños. La información ha sido distribuida ampliamente por las autoridades nacionales y locales a las familias, los doctores y los cuidadores residentes en el condado, aumentando sus conocimientos sobre el cuidado de la madre y el niño.

La Sra. Ri Chun Son cree que el estado saludable de su familia se debe a los consejos de los doctores y a los servicios de cuidado infantil proporcionados en la guardería. “A mi hijo pequeño le pesan mensualmente, y me dicen inmediatamente si no ha ganado peso. Nosotros, los padres, estamos en contacto con los cuidadores de la guardería  y así es como podemos mantener a nuestros niños sanos. También he visto la información en un libro que me dice cómo cuidar de mis hijos. Esta información es muy útil.”

Si se hubiese dejado a la Sra. Ri Chun sola ante la educación de sus hijos y sin apoyo de la comunidad; y si los funcionarios gubernamentales y los trabajadores comunitarios no le hubiesen proporcionado los conocimientos y las capacidades apropiados, sería más probable que sus hijos, al igual que otros niños de la comunidad, hubieran entrado, a la larga, en el círculo vicioso de enfermedades y desnutrición, lo que hubiera impactado negativamente en el desarrollo del condado. Y la Sra. Ri Chun no sería hoy en día la madre feliz y segura de sí misma que es.

© UNICEF DPRK/2006/Ju Yong Chol

Distrito de Unryul: El agua ya no escasea para Ri Chun Son y su familia.