Acción Humanitaria para la Infancia fomentar la capacidad de resistencia
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ASIA Y EL PACÍFICO reportaje sobre Filipinas

© UNICEF Philippines/2009/Santos

Una mujer da de mamar a su bebé en un centro de evacuación de Manila después de una tormenta tropical. UNICEF promueve el amamantamiento continuado y el acceso a agua potable y saneamiento para mitigar los perjuicios de las tormentas en las comunidades.

Los sobrevivientes del tifón Ondoy comparten el valor de BWASH

 

Binan, Laguna, Filipinas: El cielo está claro sobre Southville 5A en Binan, Laguna, donde la gente hace fila junto a una bomba de agua, con cubos en la mano que han recibido como donación. Cerca de allí, los niños juegan en las montañas de arena, que se utiliza para construir más viviendas en este lugar de reubicación del gobierno. Una sustancia oleaginosa y verde se filtra de una de las bombas públicas de agua, pero aquí,donde las casas no tienen tuberías y donde unas 30 familias deben compartir una bomba, el agua es un bien precioso, independientemente de lo sospechoso que el líquido pueda parecer. 


Shirley De Jesús, de 49 años, vive con otros diez familiares en una casa de 30 metros cuadrados en este campo de arroz reconvertido al sur de Manila. Ella tiene la suerte de vivir cerca de una de estas codiciadas bombas de agua. También tiene la fortuna de disponer de un hogar. Hace solamente unos meses, el tifón Ketsana (llamado tifón Ondoy en Filipinas) destruyó su casa en Barangay Dela Paz, lo que obligó a ella y a su familia a refugiarse en un centro de evacuación, donde vivieron durante dos meses en un aula escolar con otros sobrevivientes.

"No quiero volver allí", dijo la Sra. De Jesus, sacudiendo la cabeza y cubriéndose los ojos ante el recuerdo. "Fue muy duro vivir en el centro de evacuación. Subsistíamos con fideos y sardinas. Recuerdo que un niño de 6 años murió y un hombre mayor sufrió un ataque cardíaco en el baño. Todo el mundo estaba enfermo, especialmente los niños. Las personas no podían lavarse con regularidad y había basura por todos lados".

Mantenerse limpio y saludable en tiempos de calamidad

A reconocer la necesidad de promover la lactancia materna, así como el agua y la higiene y las prácticas de saneamiento (BWASH, por sus siglas en inglés) entre los afectados por el tifón Ondoy, UNICEF se asoció con el grupo local Iniciativa de la Mujeres en favor de la Sociedad, la Cultura y el Medio Ambiente (WISE) Inc. para enseñar prácticas saludables a nivel comunitario. La Sra. De Jesus es una de los numerosos supervivientes del tifón a quienes se seleccionó para que fueran dirigentes del grupo y difundieran información sobre BWASH.

"Vamos de casa en casa para hablar sobre el saneamiento adecuado y la lactancia", dijo la Sra. De Jesus. "Antes, las calles aquí estaban muy sucias. Algunas personas solían hacer sus necesidades en la calle, pero ahora la gente sabe que los residuos y la basura que se dejan al aire libre pueden causar enfermedades..."  Cuando es difícil conseguir que los miembros de la comunidad se junten para las reuniones, las madres dirigentes incorporan lecciones sobre BWASH en conversaciones informales con otras madres cuando juegan al bingo o a las cartas.

En otros pueblos de Laguna, los niños y las mujeres aprecian las lecciones de BWASH y comparten la importancia de incorporarlos en su vida cotidiana. Maribeth Carillaga, de 11 años, que vive en Barangay Bayog, Los Baños, se lava las manos mientras canta "Cumpleaños Feliz" con una voz resonante, tal como le enseñaron. "Si una no se lava las manos, se puede enfermar", dijo Maribeth. "Yo les digo a mis amigos y compañeros de clase que se laven las manos después de barrer y jugar ".

 Cherylou Andes, embarazada de su séptimo hijo, dijo que ha aprendido mucho del programa de educación entre pares. "Como madres, también tenemos que lavarnos las manos antes de cocinar, después de lavar la ropa y antes de sostener a nuestros hijos, ya que podrían enfermarse", dijo. "También trato de compartir lo que he aprendido acerca de la lactancia con las madres jóvenes que conozco".

Sin embargo, incluso a pesar de que los sobrevivientes de Ondoy acaban de descubrir la importancia de la lactancia materna y de las otras prácticas analizadas con las dirigentes de grupo, sigue siendo difícil lograr una higiene adecuada. La mayoría de la gente no puede pagar los materiales necesarios para garantizar que los baños y contenedores de agua estén cubiertos, y los centros de salud están a menudo mal abastecidos. Así que, además de los esfuerzos de educación de pares, UNICEF ha proporcionado jabón, cubos y tabletas de purificación de agua a casi 400 beneficiarios en Binan. 

Un nuevo comienzo

Poco a poco, la Sra. De Jesus y muchos otros como ella están saliendo adelante después de la gran inundación. Con máquinas de coser que ha recibido prestadas de una amiga, confecciona uniformes para los estudiantes en la escuela de la comunidad y vende trapos a los conductores de los "jeepney".

"Todas nuestras cosas proceden ahora de los artículos de socorro", dijo. "Nos mudamos aquí con otros vecinos, pero todo el mundo empieza de nuevo. No podíamos pedirnos ayuda los unos a los otros".

Aunque la temporada de tifones de septiembre de 2009 produjo estragos terribles, como todas las lluvias, también trajo aparejado un nuevo comienzo. A través de BWASH, los sobrevivientes de Ondoy en Laguna están aprendiendo a asumir la responsabilidad de su medio ambiente y de la salud de sus hijos, incluso antes de que el cielo comience a retumbar.