Educación básica e igualdad entre los géneros
VIH/SIDA
En 2002, la mitad de todos los adultos afectados por el VIH/SIDA en todo el mundo eran mujeres.
No obstante, las tendencias muestran que las niñas y las jóvenes sufren la infección con más rapidez y a una edad más temprana que los varones. En el África subsahariana -la región más azotada por la epidemia de VIH/SIDA- las mujeres entre los 15 y los 24 años de edad tienen dos veces más posibilidades de contraer la infección por VIH que los hombres de su mismo grupo de edad. Entre los adultos entre 19 y 24 años, esa ratio es de cinco o seis por uno en los países más afectados.
Los riesgos de contraer el VIH y sus consecuencias pueden diferir mucho de los niños a las niñas. A medida que la epidemia se extiende por los países en desarrollo, las diferencias de género están haciéndose cada vez más evidentes, a la vez que exigen respuestas que tengan en cuenta esa diferencia. Como mínimo, es preciso generalizar por igual a niñas y niños el derecho a una enseñanza basada en la formación para la vida y que aborde la prevención del VIH/SIDA.
La educación es una de las principales armas contra la extensión del VIH/SIDA. Esta afirmación resulta cada vez más evidente en los países en que la epidemia es grave: los jóvenes con más altos niveles de educación suelen utilizar con más frecuencia los preservativos y suelen tener menos relaciones sexuales ocasionales que sus compañeros de más bajo nivel de educación.
Hay tres posibilidades principales de defensa contra el VIH/SIDA:
- Conseguir la escolarización de las niñas y garantizar un ambiente educativo seguro y efectivo que las mantenga en ella.
- Proporcionar educación y capacidades para la prevención contra el VIH/SIDA, como parte de la educación de calidad que todos los niños y niñas y los jóvenes merecen.
- Tomar medidas especiales destinadas a los niños no escolarizados, incluyendo los niños trabajadores, los niños de la calle y los explotados y vulnerables debido a la pobreza y a condiciones de vida insuficientes.
¿Qué podemos hacer para proteger a las niñas y las jóvenes del VIH/SIDA y sus efectos?
- El VIH/SIDA es extremadamente resistente a las respuestas rápidas y limitadas. Limitar su expansión y mitigar su impacto exige que corrijamos las insuficiencias fundamentales que impulsan su transmisión, entre otros las desigualdades de género en la educación básica. Es importante poder mantener a las niñas en la escuela a fin de que completen su ciclo educativo. Ello requiere tomar medidas como por ejemplo facilitar agua potable y saneamiento en todas las escuelas. La falta de privacidad y de instalaciones de saneamiento adecuadas puede ser un factor que lleve a las niñas a abandonar la escuela, particularmente cuando llegan a la pubertad.
- Los programas basados en la escuela han demostrado su utilidad para reducir los riesgos relativos al VIH/SIDA, en particular cuando superan la simple información y contribuyen a que los jóvenes adquieran los conocimientos, actitudes y capacidades prácticas que necesitan para protegerse. La educación en materia de VIH/SIDA debería incluir el debate sobre los papeles asignados en razón del género, los derechos y las responsabilidades que permiten a éstos comprender y responder a los estereotipos, los prejuicios de género, las relaciones de poder y la discriminación. La enseñanza basada en la preparación para la vida utiliza enfoques participativos que implican a los niños y los jóvenes en experiencias activas de aprendizaje relacionadas con el VIH/SIDA u otros aspectos de la salud y el desarrollo personal.
- Las escuelas pueden también proporcionar formación de preparación para la vida, con el fin de facilitar a las niñas y las jóvenes la posibilidad de obtener ingresos, reduciendo con ello su dependencia económica.
- Las escuelas deben combatir activamente el acoso, la violencia y el abuso sexual. Deben adoptarse medidas especiales de seguridad y protocolos de comportamiento que protejan los derechos de los niños y los jóvenes en las instituciones educativas.
- Las escuelas deben colaborar en reducir la discriminación que las niñas y las jóvenes enfrentan en la escuela, poniendo en práctica políticas y prácticas apropiadas.
Otras medidas para proteger niñas y jóvenes del VIH/SIDA y sus efectos son:
- Hacer frente a la negación, la discriminación y la complacencia que funcionan como barreras que impiden actuar contra el VIH/SIDA,
- Fomentar la participación en pie de igualdad y la colaboración entre niños y niñas y muchachos y muchachas,
- Promover la equidad entre niños y niñas y muchachos y muchachas en el cuidado a sus familiares afectados de VIH/SIDA,
- Garantizar que los mensajes relativos al VIH/SIDA no refuerzan los estereotipos de género ni otros relacionados con el carácter de la infección, la raza, la religión o la cultura,
- Garantizar una asociación mayor entre las familias, la escuela y la comunidad, con el fin de coordinar mejor la educación con otras estrategias complementarias, como las políticas de apoyo y los marcos legales, el acceso a los preservativos y la prevención y el tratamiento de las infecciones de transmisión sexual.
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