La comunicación es mucho más que ofrecer información a la gente. Requiere también escuchar a los demás, compartir información de una manera interesante y accesible y ayudarles a comprender la importancia que tiene esta información para sus vidas. Comunicar Para la Vida conlleva un proceso interactivo y recíproco para compartir ideas, conocimientos y opiniones. Esta guía tiene como objetivo contribuir a este proceso.
Los progenitores y las personas encargadas del cuidado del niño, entre ellos sus hermanos mayores y otros miembros de la familia, son el público principal de Para la Vida. Para llegar a ellos, es necesario combinar los canales interpersonales y los medios de difusión. Los comunicadores más eficaces son aquellos que tienen alguna influencia en las prácticas de salud de la gente. Puede tratarse de trabajadores de la salud, maestros, trabajadores de difusión gubernamentales, dirigentes religiosos y comunitarios, miembros de grupos juveniles y de mujeres y organizaciones no gubernamentales, empleados y empresarios, miembros de sindicatos, trabajadores sociales, artistas y personas del espectáculo.
Las reacciones de las personas ante cualquier tipo de información que resulte novedosa están influidas por tres factores: cómo, dónde y de quién reciben la información. Estos factores pueden resultar determinantes para que la gente aplique o no la información después de recibirla. Existen más posibilidades de que la gente confíe en la información y la ponga en práctica si:
Los mensajes que se presentan en las versiones internacionales de Para la Vida tienen que traducirse y, en muchos casos, adaptarse a las situaciones y costumbres locales. Al hacerlo, es fundamental, antes de imprimir y difundir los textos adaptados, contrastarlos con las autoridades locales de la salud, a fin de garantizar que los mensajes siguen siendo válidos desde el punto de vista técnico.
Existen muchas maneras diferentes de comunicar una información, pero tanto si el comunicador trabaja de persona a persona en una comunidad, o realiza tareas de promoción con dirigentes políticos, o prepara mensajes para difundirlos en los medios de comunicación, los principios básicos son los mismos:
Las actividades destinadas a comunicar mensajes de salud no siempre consiguen alcanzar los resultados deseados. Estos problemas pueden evitarse por lo general si los comunicadores intentan primero comprender las actitudes, creencias y factores sociales que determinan la conducta de la gente y los problemas que pueden surgir a medida que las personas comienzan a cambiar sus comportamientos.
Ejemplo: La utilización exclusiva de materiales impresos –como por ejemplo artículos de periódicos y folletos– no resultan eficaces entre aquellas personas que no pueden leer, mientras que el uso de la radiotelevisión solamente llega a aquellas personas que tienen acceso a estos medios.
Solución: Si es posible, utilice una combinación de medios de difusión para informar al público y de comunicación de persona a persona para reafirmar el mensaje. Lleve a cabo una investigación de participación para averiguar cuáles son los canales de comunicación con mayor credibilidad y que tienen más probabilidades de llegar al público.
Ejemplo: Puede que el mensaje utilice una terminología excesivamente técnica o esté expresado en el idioma o dialecto equivocados.
Solución: Cuando se traduzcan o se adapten los mensajes, utilice un lenguaje simple y sin tecnicismos. Someta a prueba los mensajes para averiguar si el público seleccionado los comprende.
Ejemplo: Puede que las madres que han aprendido a utilizar la solución de rehidratación oral (SRO) echen no obstante demasiada agua, lo que resta efectividad a la solución, o muy poca, lo que hace que resulte potencialmente peligrosa.
Solución: Cuando se necesiten aptitudes para realizar algo, es necesario ofrecer capacitación adecuada y realizar un seguimiento sistemático para descubrir y corregir cualquier problema, ofrecer apoyo adicional y revisar el mensaje.
Ejemplo: Puede que las mujeres que reciben instrucciones para seguir alimentando a un hijo que padece diarrea no apliquen la información debido a que entra en conflicto con la creencia tradicional común de que el estómago necesita “descansar” durante un periodo de diarrea.
Solución: Prepare mensajes para disipar los mitos perjudiciales de una manera culturalmente correcta.
Ejemplo: Las campañas en los medios de difusión pueden incrementar la demanda de sobres de SRO. Pero si los sobres son muy caros o no se pueden conseguir en la localidad, el dinero que se emplea en estas campañas es un gasto inútil.
Solución: Póngase en contacto con las autoridades locales de salud antes de llevar a cabo una campaña de medios de difusión a fin de asegurar que los servicios o productos recomendados están disponibles y son asequibles.
La radio, los periódicos y la televisión son instrumentos excelentes para llegar a un gran número de personas y presentar y reafirmar nueva información. La repetición refuerza la memoria, por lo que difundir el mismo mensaje en varios medios de difusión contribuye a que las personas retengan el mensaje y alienta su aplicación. La información puede presentarse por medio de entrevistas, artículos noticiosos, debates, programas dramáticos de radiotelevisión, espectáculos de marionetas, tiras cómicas, canciones, adivinanzas, concursos y programas en los que el público realiza sus propias preguntas.
La mayoría de la gente no se siente cómoda poniendo en práctica una nueva información que han aprendido en los medios de difusión a menos que dispongan de la oportunidad de analizarla con alguien en quien confían. Por esta razón, resulta más efectivo utilizar al mismo tiempo los medios de difusión y la comunicación de persona a persona para alentar a la gente a que ponga en práctica nuevos comportamientos relacionados con la salud.
La comunicación de persona a persona puede llevarse a cabo en cualquier parte: de manera informal en la bomba de agua, entre los miembros de un equipo deportivo o durante una conversación con familiares y amigos; o mediante presentaciones y discusiones en el aula, la clínica de salud, reuniones comunitarias, reuniones de grupos de mujeres y clases de alfabetización o en grupos de trabajo. La comunicación de persona a persona ofrece la posibilidad de realizar preguntas y aclarar dudas, analizar los factores que obstaculicen los cambios y formular soluciones.
Un aprendizaje eficaz requiere un ciclo de información, acción y reflexión. Las personas aprenden mejor cuando participan de manera activa en la identificación de un problema, formulando y poniendo en práctica una solución y analizando los resultados. El proceso de comunicar los mensajes de Para la Vida tiene que permitir a los participantes desempeñar una función activa.
El objetivo de Para la Vida es reducir las enfermedades y la mortalidad de la infancia. La publicación recomienda actividades que pueden requerir cambios fundamentales en la manera en que las personas realizan determinadas cosas.
El comportamiento está basado en creencias y valores culturales profundamente arraigados y cambiarlos exige confianza y valor. Puede que la gente resista al cambio debido a que carecen de la comprensión, la motivación y los medios necesarios para resolver el problema. El gráfico que aparece continuación muestra cómo se produce el cambio, una evolución que va desde la falta de concienciación sobre un problema hasta la comprensión de la situación y la toma de medidas.
| Obstáculo | Cómo resolverlo |
|---|---|
| Falta de concienciación sobre el problema |
|
| Falta de comprensión sobre el alcance del problema, sus causas y su solución |
|
| Falta de conocimientos sobre la manera en que se puede resolver el problema |
|
| Necesidad de apoyo y de aliento |
|
| Necesidad de motivación |
|
| Necesidad de mantener un comportamiento nuevo |
|
Gracias por apoyar la comunicación de los mensajes de Para la Vida.
Para la Vida: lecciones de la experiencia es una publicación complementaria muy útil que analiza numerosas experiencias en el terreno sobre la utilización de las dos ediciones anteriores de Para la Vida. Es posible obtener ejemplares gratuitos en español, francés e inglés. Diríjase a la oficina más cercana del UNICEF o la sede del UNICEF de Nueva York para realizar los pedidos.
<< Página anterior Página siguiente >>
Índice