En muchas partes del mundo, las madres dan a luz en condiciones poco higiénicas. Esto expone a la madre y al recién nacido al riesgo de contraer el tétanos, una importante causa de muerte entre los recién nacidos.
Si una mujer embarazada no está vacunada contra el tétanos y la bacteria o las esporas del tétanos penetran en su cuerpo, su vida se halla también en peligro.
La bacteria o las esporas del tétanos crecen en las heridas que no se limpian. Esto puede suceder, por ejemplo, si se utiliza un cuchillo no esterilizado para cortar el cordón umbilical o si cualquier objeto no esterilizado toca el extremo del cordón. Cualquier instrumento que vaya a utilizarse para cortar el cordón umbilical debe limpiarse primero y luego hervirse o ponerse al calor de una llama y dejar que se enfríe. Durante la primera semana después del nacimiento, el cordón umbilical del recién nacido debe mantenerse limpio.
Todas las mujeres embarazadas deben asegurarse de que están inmunizadas contra el tétanos. De este modo, tanto las madres como sus hijos recién nacidos quedarán protegidos
Si una niña o una mujer ya ha recibido cinco veces la vacuna contra el tétanos, estará protegida contra la enfermedad durante toda su vida. Todos los hijos que pueda tener también estarán protegidos durante sus primeras semanas de vida.
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