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La prevención de lesiones

Información complementaria

Mensaje fundamental 8:

Los niños menores de cinco años corren un peligro especial en la carretera. Siempre debe haber alguien con ellos y es preciso enseñarles las reglas de seguridad en la carretera tan pronto como comiencen a andar.

Los niños de corta edad no piensan antes de echar a correr en una carretera. Los familiares deben supervisarlos con mucha atención.

Los niños no deben jugar cerca de una carretera, sobre todo si están jugando con una pelota.

Es preciso enseñar a los niños a que caminen a un lado de la carretera, siempre frente al tráfico.

Es importante enseñar a los niños que, cuando crucen la carretera, deben:

  • detenerse al borde de la carretera
  • mirar a ambos lados
  • escuchar si viene algún automóvil u otro tipo de vehículo antes de cruzar
  • tomar a otra persona de la mano
  • caminar, no correr.

Es preciso alentar a los niños mayores a que vigilen a los menores y que den un buen ejemplo.

Los accidentes de bicicleta son una causa frecuentes de lesión y de muerte entre los niños. Las familias pueden evitar los accidentes de bicicleta si aseguran que los niños con bicicletas aprenden las reglas de seguridad en la carretera. Los niños deben utilizar cascos u otro tipo de protección para la cabeza cuando monten en bicicleta.

Los niños corren un riesgo elevado de sufrir una lesión grave si viajan en el asiento delantero de un automóvil o en la plataforma de una camioneta sin supervisión.

  Consejos de primeros auxilios
  Es importante tomar estas medidas de primeros auxilios para evitar que una situación empeore si la ayuda médica no está disponible inmediatamente.
Primeros auxilios en el caso de quemaduras:
  • Si se prende fuego en el vestido del niño, cubra rápidamente al niño con una manta o con vestidos o haga que ruede sobre el suelo para apagar el fuego.
  • Enfríe inmediatamente la zona quemada. Utilice agua fría y limpia en abundancia. Si la quemadura es muy amplia, coloque al niño en una bañera o una pileta de agua fría. Puede que sea necesaria media hora para enfriar la zona quemada.
  • Mantenga limpia y seca la zona quemada y protéjala con un vendaje suelto. Si la quemadura es de mayor tamaño que una moneda grande, o la quemadura comienza a convertirse en una ampolla, lleve al niño a un agente de la salud. No rompa las ampollas ya que protegen la zona lesionada.
  • No retire nada que esté pegado a las quemaduras. No ponga nada, excepto agua fría, sobre la quemadura.
  • Procure que el niño beba líquidos, como por ejemplo jugo de frutas o agua con un poco de azúcar y sal.
Primeros auxilios en el caso de calambres eléctricos:
  • Si el niño ha sufrido un calambre eléctrico o una quemadura, apague la electricidad antes de tocar al niño. Si el niño está inconsciente, manténgalo a una temperatura tibia y solicite ayuda médica inmediatamente.
  • Si el niño tiene dificultades para respirar o no respira, colóquelo de espaldas sobre el suelo y sacuda levemente su cabeza hacia atrás. Ciérrele la nariz y sople en la boca. Sople con una fuerza suficiente como para que el pecho del niño se eleve. Cuente hasta tres y sople otra vez. Continúe soplando hasta que el niño comience a respirar.
Primeros auxilios debidos a caídas o accidentes en la carretera:
  • Las lesiones en la cabeza y la espina dorsal, especialmente en el cuello, son muy peligrosas porque pueden causar parálisis para toda la vida o amenazar la vida de quien las sufre. Limite los movimientos de la cabeza y de la espalda y evite cualquier torsión de la espina dorsal para evitar mayores lesiones.
  • Un niño que no logra moverse o que padece un dolor agudo puede tener algún hueso roto. No mueva la zona lesionada. Manténgala firme y con apoyo y solicite ayuda médica.
  • Si el niño se encuentra inconsciente, manténgalo a una temperatura tibia y solicite ayuda médica inmediatamente.
  • En el caso de rasguños y torceduras de importancia, sumerja la zona lesionada en agua fría o ponga hielo en la lesión durante 15 minutos. No coloque el hielo directamente sobre la piel. En lugar de ello, coloque una capa de tela entre el hielo y la piel. Retire el hielo o el agua, espere 15 minutos y repita la operación si es necesario. El frío debe ayudar a reducir el dolor, la hinchazón y la contusión.
Primeros auxilios para cortes y heridas: Para cortes y heridas de poca importancia:
  • Lave la herida con agua muy limpia (o hervida y enfriada) y jabón.
  • Seque la piel que hay alrededor de la herida.
  • Cubra la herida con un trapo limpio y coloque sobre ella un vendaje.
Para cortes y heridas de importancia:
  • Si sobresale un pedazo de cristal u otro objeto de la herida, no lo saque. Puede que el objeto esté evitando una mayor hemorragia y al sacarlo empeore la herida.
  • Si el niño sangra copiosamente, coloque la zona lesionada por encima del nivel del pecho y presione firmemente contra la herida (o cerca de ella, si hay un objeto en la misma) con una almohadilla hecha con un trapo limpio doblado. Mantenga la presión hasta que se detenga la hemorragia.
  • No ponga ninguna sustancia vegetal o animal en la herida, ya que puede provocar una infección.
  • Coloque un vendaje sobre la herida. A fin de dejar espacio para la hinchazón, procure no apretar el vendaje.
  • Conduzca al niño al centro de salud o procure ayuda médica de inmediato. Pregúntele al trabajador sanitario si el niño debe recibir una inyección contra el tétanos.
Primeros auxilios en caso de asfixia:
  • Si un lactante o un niño tosen, no interfiera: permítale que expulse por sí solo el objeto. Pero si no consigue expulsar rápidamente el objeto, trate de sacárselo de la boca.
  • Si el objeto está todavía atorado en la garganta del niño:

    En el caso de recién nacidos o niños muy pequeños: Sujete la cabeza y el cuello. Coloque al niño boca abajo con la cabeza más baja que los pies. Dele cinco golpes en la espalda entre los omóplatos. Ponga al niño boca arriba y presione firmemente en el esternón, entre los pezones, cinco veces. Repita la operación hasta que el niño expulse el objeto. Si no lo consigue, conduzca al niño inmediatamente al agente de la salud más cercano.

    En el caso de niños mayores: Colóquese detrás del niño con los brazos alrededor de su cintura. Coloque el puño cerrado con el pulgar dirigido hacia el cuerpo del niño por encima del ombligo y por debajo de la caja torácica. Coloque la otra mano sobre el puño y empuje firmemente contra el abdomen del niño. Repita la operación hasta que el niño expulse el objeto. Si no lo consigue, conduzca al niño inmediatamente al agente de la salud más cercano.

Primeros auxilios en caso de problemas respiratorios o ahogamiento:
  • Si existe cualquier posibilidad de que se haya producido una lesión en la cabeza o en el cuello, no mueva la cabeza del niño. Siga las instrucciones siguientes sin mover la cabeza.
  • Si el niño tiene dificultades para respirar o no respira, colóquelo de espaldas sobre el suelo y sacuda levemente su cabeza hacia atrás. Ciérrele la nariz y sople en la boca. Sople con una fuerza suficiente como para que el pecho del niño se eleve. Cuente hasta tres y sople otra vez. Continúe soplando hasta que el niño comience a respirar.
  • Si el niño respira pero está inconsciente, colóquelo de lado para que la lengua no bloquee la respiración.
Primeros auxilios en caso de envenenamiento:
  • Si el niño ha tragado veneno, no trate de que vomite, ya que esto puede empeorar su situación.
  • Si el veneno ha penetrado la piel o los vestidos del niño, desnúdelo y arroje grandes cantidades de agua sobre la piel. Lave la piel varias veces con jabón.
  • Si el veneno ha penetrado en los ojos del niño, salpique agua limpia sobre los ojos durante por lo menos 10 minutos.
  • Conduzca inmediatamente al niño a un centro de salud o un hospital. Si es posible, lleve consigo una muestra del veneno o de la medicina, o del recipiente. Procure que el niño se encuentre lo más rígido y quieto posible.
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