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La lactancia materna

Información complementaria

Mensaje fundamental 6:

La alimentación con biberón puede causar enfermedades graves o la muerte. Si una mujer no puede amamantar a su hijo, el lactante debe recibir leche materna o un sucedáneo de la leche materna en una taza limpia.

Los biberones y las tetinas sucias pueden provocar enfermedades como la diarrea o infecciones del oído. La diarrea puede ser fatal para los niños de corta edad. Hay menos probabilidades de que se produzcan enfermedades si los biberones y las tetinas se esterilizan con agua hirviendo antes de cada comida, pero un lactante alimentado con biberón sigue teniendo más posibilidades de contraer diarrea u otras enfermedades comunes que un lactante alimentado con leche materna.

El mejor alimento para un recién nacido que, por cualquier motivo, no pueda ser amamantado, es la leche extraída del pecho de su madre o de otra madre saludable. Es preciso darle esta leche en una taza abierta y muy limpia. Incluso los niños recién nacidos pueden ser alimentados con una taza abierta, que resulta más fácil de limpiar.

El mejor alimento para cualquier recién nacido que no pueda recibir la leche de su madre es la leche de otra madre que se encuentre saludable.

En caso de que no haya ninguna posibilidad de obtener leche materna, es preciso alimentar al bebé con un sucedáneo adecuado en una taza. Los lactantes que reciben sucedáneos de la leche materna corren un mayor riesgo de mortalidad o de contraer una enfermedad que los niños amamantados.

Alimentar al lactante con sucedáneos de la leche materna puede ser la causa de un crecimiento deficiente o de enfermedades si se diluyen en una cantidad excesiva de agua o si el agua no está limpia. Es importante hervir el agua y luego dejarla enfriar y seguir las instrucciones para mezclar los sucedáneos de la leche materna.

La leche animal o los preparados de leche para lactantes se dañan después de permanecer a temperatura ambiente durante algunas horas. La leche materna puede conservarse a temperatura ambiente ocho horas como máximo sin que pierda calidad. Guárdela en un recipiente limpio y tapado.

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