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La lactancia materna

Información complementaria

Mensaje fundamental 4:

La producción de leche aumenta con la frecuencia del amamanta- miento. Casi todas las madres pueden amamantar a sus bebés.

Muchas madres necesitan ayuda para iniciar la lactancia materna. Otra mujer que haya amamantado con éxito o un familiar, un amigo o un miembro de un grupo femenino de apoyo al amamantamiento, puede ayudar a la madre a superar sus dudas y evitar las dificultades.

La forma en que la madre sostiene a su hijo y la manera en que el lactante succiona el pezón son muy importantes. Sostener al lactante en una buena posición facilita la forma en que éste toma el pecho con la boca y succiona de una forma adecuada.

Las siguientes indicaciones permiten apreciar la posición correcta del lactante:

  • el cuerpo del bebé se mantiene vuelto hacia la madre
  • el bebé está cerca de la madre
  • el bebé está tranquilo y contento.

Una posición incorrecta puede causar problemas, como por ejemplo:

  • dolor o grietas en los pezones
  • insuficiente producción de leche
  • rechazo de la alimentación.

Indicaciones de que el lactante está alimentándose bien:

  • la boca del lactante está completamente abierta
  • la barbilla del bebé toca el pecho de la madre
  • es posible ver más piel oscura alrededor del pezón de la madre por encima de la boca del lactante que por debajo
  • el bebé succiona largamente y con fuerza
  • la madre no siente dolor en los pezones.

Casi todas las madres producen leche suficiente si:

  • amamantan de forma exclusiva
  • el lactante toma el pecho bien en una posición adecuada
  • el lactante mama con tanta frecuencia y durante tanto tiempo como lo desee, incluso durante la noche.

El recién nacido debe ser amamantado cada vez que lo desee desde el mismo momento del parto. Si un bebé duerme más de tres horas después de haber sido amamantado, es preciso despertarlo suavemente y ofrecerle el pecho.

Cuando un lactante llora no es señal de que necesite recibir otros alimentos o líquidos. Habitualmente, el llanto indica que el bebé necesita recibir mayores cuidados y de que le tengan en brazos más a menudo. Algunos bebés necesitan succionar el pezón simplemente para consolarse. Si el lactante tiene hambre, una succión más intensa producirá más leche.

Las madres que temen no tener suficiente leche a menudo dan a sus hijos otros alimentos o líquidos durante los primeros meses de vida. Pero el resultado es que el lactante toma el pecho con menos frecuencia, con lo cual se reduce la producción de leche materna. La madre producirá más leche si no da al niño otros alimentos o líquidos y le amamanta a menudo.

No se deben dar chupetes, muñecos o biberones a los niños que son amamantados, pues la acción de succionar un biberón es muy distinta de la que exige la lactancia materna. Utilizar chupetes o biberones puede disminuir la producción de leche de la madre e inducir al lactante a abandonar por completo la lactancia materna.

Es preciso tranquilizar a las madres y asegurarles que pueden alimentar a sus hijos pequeños exclusivamente con su propia leche. Para ello necesitan recibir estímulo y ayuda práctica del padre del niño, de sus familias, de sus vecinos, de sus amigos, de los agentes de salud, de sus empresas y de las organizaciones de mujeres.

El momento de amamantar al bebé puede ser una oportunidad para que la madre se tome un descanso. Los maridos y otras personas de la familia pueden facilitarlo animando a la madre a acostarse, en un lugar tranquilo y silencioso, mientras amamanta a su hijo. También pueden asegurar que la madre disponga de suficientes alimentos y ayudarla en las tareas del hogar.

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