Sri Lanka

Los niños atrapados por el conflicto en Sri Lanka

Imagen del UNICEF
Un niño con su padre en un campamento ubicado en la región septentrional de Sri Lanka. El niño se rompió el brazo al saltar al interior de una fortificación para protegerse de un ataque armado.

Por James Elder

VANNI, Sri Lanka, 23 de febrero de 2009 – Un instante antes de que estallara la bomba, Sennappu logró proteger con su propio cuerpo al de su hijita de 18 meses. La veloz reacción de la mujer le salvó la vida a la pequeña, pero Sennappu murió instantáneamente.

A medida que se ha intensificado el conflicto armado de Sri Lanka ha aumentado también el número de civiles heridos y muertos. UNICEF ha exigido reiteradamente al Gobierno de Sri Lanka y al grupo rebelde Tigres de Liberación de Tamil Eelam que den prioridad absoluta a la protección de los civiles. A pesar de ello, en la región se siguen produciendo muertes de niños, niñas y mujeres como Sennappu.

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En la mayoría de los casos, los niños y niñas han sufrido heridas o han muerto tras haber sido alcanzados por disparos o esquirlas, o debido a que sufrieron quemaduras o fracturas. Algunos han sido evacuados e internados en hospitales alejados de las zonas de combate, pero esos establecimientos médicos no dan abasto ante el creciente número de bajas y la carencia desesperada de anestésicos y medicamentos esenciales.

‘Una niñez caracterizada por el miedo’

En una declaración dada a conocer la semana pasada, UNICEF expresó su alarma ante el elevado número de niños y niñas que sufren las consecuencias de la violencia en la región septentrional de Sri Lanka conocida como el Vanni.

“Centenares de niños y niñas sufrieron heridas la semana pasada debido a los combates y han sido evacuados”, señaló Philippe Duamelle, Representante de UNICEF en Sri Lanka. “Los niños y niñas mueren, o resultan heridos, o son reclutados o desplazados o separados de sus familias como resultado del conflicto. Muchos no reciben respuesta a sus necesidades más urgentes. Se trata de una niñez que no se caracteriza por la esperanza sino por el miedo”.

La declaración de UNICEF sirvió para reiterar una exhortación que el organismo ha hecho una y otra vez en el sentido de que el Gobierno y los Tigres del Tamil deben proteger a los niños de los combates y permitirles que se desplacen a zonas donde estén a salvo y puedan recibir la ayuda que necesitan.

Holmes habla sobre las bajas civiles

El fin de semana pasado, John Holmes, Secretario General Adjunto de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, recalcó ese mensaje.

Al finalizar una misión de tres días en Sri Lanka, el Sr. Holmes exhortó a los combatientes a garantizar la seguridad de decenas de miles de civiles que permanecen atrapados en la región septentrional del país, donde se registran los combates más intensos.

“Debemos garantizar que la población civil pueda liberarse a la brevedad posible de la situación extremadamente peligrosa en que se encuentra”, dijo. “El Gobierno y los Tigres de Liberación de Tamil Eelam deben hacer todos los esfuerzos a su alcance para evitar las bajas civiles. Ese es nuestro mensaje”.

Ayuda a 35.000 damnificados

Afortunadamente, algunos civiles están a salvo. UNICEF da respuesta a las necesidades de unas 35.000 personas que han logrado alejarse del Vanni y que ahora reciben ayuda humanitaria lejos de la zona de combate.

El apoyo de emergencia que UNICEF les brinda a esos niños y niñas y a sus familias consiste en decenas de miles de botiquines sanitarios y de higiene, agua potable, letrinas e instalaciones de baño, productos alimenticios y conjuntos de materiales de educación para todos los niños y niñas.

Al mismo tiempo, UNICEF abastece a los establecimientos médicos donde se trata a los niños y niñas heridos. Asimismo, ofrece a los damnificados orientación psicosocial y colabora con la identificación de los niños sin acompañantes que han quedado separados de sus familias.

Llamamiento de apoyo de emergencia

Muchos de los niños y niñas que hoy reciben apoyo de UNICEF han sufrido desplazamiento en numerosas ocasiones durante los últimos 12 meses, cuando se han visto obligados a huir en repetidas ocasiones de los combates.

La Sra. Paskaran, por ejemplo, señaló que su familia se ha visto obligada a abandonar su hogar y diversos refugios en nueve ocasiones desde enero del año pasado. “Los combates se acercaban más y más e iba aumentando el número de muertes”, rememoró. “Mis hijos fueron testigos de la muerte de sus amigos y tuvieron que pasar muchos días con sus noches dentro de los refugios. Estaban paralizados de miedo. Pero ahora hemos logrado alejarnos de aquello”.

La familia de la Sra. Paskaran logró alejarse, pero no así decenas de miles de civiles que permanecen en el Vanni, entre ellos un número de niños y niñas. Han quedado atrapados entre dos fuegos y sufren una grave escasez de alimentos, medicamentos y agua potable. Muchos niños no van a la escuela desde hace casi un año.

En el marco del Llamamiento unificado para la prestación de asistencia humanitaria de las Naciones Unidas de 2009, UNICEF ha solicitado 15 millones de dólares para prestar una amplia gama de servicios de emergencia, como los de suministro de agua y saneamiento, y de alimentación, educación y protección de los niños y niñas atrapados por el conflicto en Sri Lanka.

 


 

 

Audio (en inglés)

20 de febrero de 2009: James Elder, Jefe de Comunicación de la Oficina de UNICEF en Sri Lanka, se refiere a la situación de los niños que sufren las consecuencias del conflicto armado en el Vanni, una región de Sri Lanka septentrional.
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