África meridional - Países en crisis

Introducción

Imagen del UNICEF
© UNICEF/HQ02-0260/Vitale
En la ladera de un bosque que ya muestra los efectos de la erosión, una mujer corta leña que venderá para comprar alimentos en la aldea de Chipumi, en Malawi.

África meridional se encuentra en medio de una crisis humanitaria sin precedentes. Alrededor de 14 millones de personas, la mitad de ellas niños y niñas, se encuentran en peligro de morir de hambre en los seis países afectados: Lesotho, Malawi, Mozambique, Swazilandia, Zambia y Zimbabwe.

La hambruna de 1992 se debía casi exclusivamente a la sequía. En esta crisis, todos los países afectados sufren los efectos de la pandemia del VIH/SIDA, que ha reducido la productividad agrícola y la seguridad alimentaria.

El VIH/SIDA ha incrementado los peligros del hambre. En los hogares afectados por el VIH, los ingresos se han reducido en más de un 80%, y el consumo alimentario de un 15% a un 30%. En esta región, una de cada cuatro personas de 15 a 49 años (la edad productiva) vive con VIH.

Esto significa que una cantidad más reducida de adultos debe mantener a más personas, y que por tanto la carga de la atención recae en las personas más débiles y más marginadas de la sociedad, especialmente las mujeres y las niñas. Las personas desesperadas adoptan "estrategias de supervivencia" peligrosas y muy arriesgadas, como vender la tierra o intercambiar favores sexuales por alimentos o efectivo. Estas estrategias menoscaban la capacidad de las personas para recuperarse y escapar de la pobreza a largo plazo.

"En una de las regiones más afectadas por la pandemia del VIH/SIDA, la crisis alimentaria presenta una nueva y terrible amenaza a la supervivencia de las personas más vulnerables, es decir, los niños y las mujeres", dice Urban Jonsson, Director Regional del UNICEF para África Oriental y Meridional.

Un signo de esperanza

Los niños se encuentran especialmente en peligro y por tanto su supervivencia es más preocupante y problemática. Todos los años 800.000 niños y niñas contraen el VIH/SIDA en África. Hoy hay 3 millones de niños que viven con SIDA y más de 13 millones han quedado huérfanos debido al SIDA, la mayoría en África subsahariana. En estos países hay casi 4 millones de niños que han quedado huérfanos debido al VIH/SIDA y se calcula que la cifra aumentará a 5 millones hacia 2005.

Los niños menores de 14 años suponen un "signo de esperanza" para poner fin a la propagación del VIH/SIDA. Muchos de ellos todavía no están infectados y mediante una concienciación adecuada para evitar la enfermedad -y los cambios en el comportamiento vinculados a esta concienciación- tienen mayores posibilidades de protegerse a sí mismos y a otras personas.

La escuela es el lugar donde los niños y las niñas pueden aprender los conocimientos y las aptitudes necesarias, y cambiar su comportamiento para evitar contagiarse con el VIH/SIDA o ser víctimas de la explotación y el abuso.

Pero el sistema de educación está amenazado por el absentismo y la defunción de los maestros, y las exigencias que recaen sobre los niños en aquellos hogares que confrontan una pérdida de ingresos debido a que los miembros de la familia están enfermos o mueren, han reducido los niveles de asistencia a la escuela.

El UNICEF cree que mantener a los niños en la escuela, especialmente durante las emergencias y las crisis:

  • Permite a los niños estar seguros contra la explotación y el abuso;
  • les ofrece acceso a un abanico de servicios básicos (como agua potable limpia, higiene personal y saneamiento); y
  • les permite seguir adquiriendo los conocimientos y las aptitudes necesarias para escapar de la espiral de pobreza y del VIH/SIDA, y convertirse en una fuerza de trabajo productiva para su país.

Se mantiene el déficit en el llamamiento de fondos

Más de 14 millones de personas se encuentran gravemente en peligro, no solamente de morir de hambre y de privación, sino también a causa de una pobreza que afecta a todas las generaciones. La crisis alimentaria y sus efectos colaterales seguirán retrasando e invirtiendo los avances alcanzados en materia desarrollo y llevarán al fracaso a largo plazo de los Objetivos de Desarrollo para el Milenio.

La crisis en África meridional es compleja y crónica, exige una amplia respuesta que se concentre en reducir la vulnerabilidad y fomentar la capacidad de las comunidades para responder a las amenazas que se puedan producir en el futuro. El UNICEF ha hecho un llamamiento de 27 millones de dólares para responder esta crisis, pero solamente se han recibido hasta la fecha 5 millones de dólares.

Qué hace el UNICEF

Las oficinas del UNICEF en los seis países afectados han abordado la crisis concentrándose en una serie de intervenciones fundamentales que tienen como objetivo asegurar los máximos y más rápidos beneficios para las personas más necesitadas:

  • Hogares donde el cabeza de familia es un menor de edad: Señalar los hogares encabezados por menores de edad y asegurar que a los huérfanos y los miembros de estos hogares se les vincula con otras intervenciones.
  • VIH/SIDA: Ampliar los programas de concienciación y educación sobre el VIH/SIDA; aumentar el ritmo de la concienciación de los maestros y los dirigentes gubernamentales y comunitarios sobre el VIH/SIDA y la prevención de la explotación sexual; considerar como una prioridad en los programas de distribución a los niños y las niñas vulnerables; formular directrices de alimentación para los niños y los adultos que viven y trabajan con el VIH/SIDA.
  • Educación: Fortalecer los mecanismos para la asistencia a la escuela; proporcionar los materiales pedagógicos y de aprendizaje que permitan evitar que las escuelas se conviertan simplemente en centros de alimentación; cooperar en la alimentación escolar y proporcionar vitaminas múltiples, materiales escolares, agua y saneamiento; establecer huertos que sirvan como una fuente importante de alimentación; promover una educación primaria gratuita; trabajar con los gobiernos para abordar la cuestión de los costos escolares para los huérfanos y los hogares encabezados por menores de edad; en Malawi y Swazilandia se llevan a cabo evaluaciones sobre la asistencia a la escuela y las tasas de abandono escolar.
  • Nutrición: Eliminar los déficits alimentarios en estos países y evitar las muertes debidas al hambre; llevar a cabo encuestas nacionales sobre nutrición en todos los países (excepto en Swazilandia, donde estas encuestas se celebrarán en noviembre de 2002); capacitar a los trabajadores comunitarios de la salud sobre la manera en que deben llevar a cabo la alimentación suplementaria y terapéutica entre los niños desnutridos; proporcionar alimentación suplementaria y terapéutica para los menores de cinco años.
  • Salud: Proporcionar vacunación contra el sarampión debido a que esta enfermedad es especialmente mortal entre los niños desnutridos; proporcionar suplementos de vitamina A para reforzar el sistema inmunitario y reducir el riesgo de diarrea; eliminar los parásitos entre los niños en la escuela para que puedan aprovechar los alimentos y la nutrición disponibles; supervisar la enfermedad; luchar contra las enfermedades contagiosas.
  • Agua y saneamiento: Proporcionar agua potable; promover la higiene; ofrecer instalaciones de saneamiento, especialmente en las escuelas; asegurar una cantidad adecuada de sales de rehidratación oral en las zonas donde sean frecuentes los brotes de cólera, que han aumentado de manera progresiva en los seis países; establecer campañas de concienciación sobre la salud y organizar planes de contingencia para los brotes de cólera.
  • Protección: La primera fase del programa de capacitación que recibió apoyo del UNICEF y de sus aliados para combatir la explotación sexual de la infancia ha llegado a su fin, beneficiando a funcionarios gubernamentales, organizaciones no gubernamentales, organismos de las Naciones Unidas, fuerzas de seguridad y asociaciones de transporte. En octubre comenzó una Segunda fase de capacitación de los capacitadores en los seis países; promover la concienciación en materia de derechos entre los más vulnerables, supervisando las tendencias en materia de trabajo infantil peligroso y explotación sexual.
  • Gestión de la información: Prestar apoyo y participar de manera activa en los sistemas de vigilancia y supervisión de la situación alimentaria, las tasas de abandono escolar y la utilización de la asistencia humanitaria.

 

 

Descubra la región

Para conocer más sobre el trabajo del UNICEF en la región:

Angola

Lesotho

Malawi

Swazilandia

Zambia

Zimbabwe

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