Somalia

UNICEF y SAACID promueven la lactancia materna exclusiva en las comunidades afectadas por la sequía de Somalia

Imagen del UNICEF
© SAACID
Nawaal Mohamed Nur asiste a una sesión de asesoramiento sobre la lactancia materna con un trabajador de SAACID.

Por SAACID y Eva Gilliam

MOGADISHU, Somalia, 9 de diciembre de 2011. Nawaal Mohamed Nur, madre a los 34 años de nueve hijos y oriunda del distrito Shingani de Mogadishu, ha vivido varios meses de angustia. En junio de este año, los médicos diagnosticaron a su hija Amira una desnutrición aguda.

Como consecuencia, les enviaron a un programa de atención terapéutica en la comunidad gestionado por la ONG somalí SAACID (que significa “ayuda” en somalí), un aliado de UNICEF que proporcionó a Amira, de 17 meses de edad, medicamentos y alimentos terapéuticos.

A mediados de agosto, Amira comenzó a sanar. Sin embargo, cuando los días de recuperación tocaban a su fin, su madre se acercaba al mismo tiempo a los últimos días de su embarazo.

Una vez más, la familia recibió la ayuda de SAACID, esta vez por medio de Shamso Abdullahi: un asesor en prácticas de alimentación para lactantes y niños pequeños.

Gracias al asesoramiento, Nur aprendió sobre la importancia de la lactancia para proteger a su próximo hijo de la desnutrición que había afectado a Amira.

No hay nada mejor que la leche materna

UNICEF y la Organización Mundial de la Salud recomiendan la lactancia materna exclusiva durante al menos los primeros seis meses de vida. La leche materna proporciona todos los nutrientes que los recién nacidos necesitan para un desarrollo saludable y también les aporta importantes anticuerpos contra las enfermedades infantiles más comunes. La lactancia materna exclusiva también evita que los bebés consuman agua contaminada mezclada con fórmula infantil.

La diferencia entre la lactancia materna y la alimentación con fórmula es tremenda: los niños alimentados con leche materna tienen seis veces más posibilidades de supervivencia en los primeros meses que los niños no amamantados.  

Sin embargo, muchas mujeres somalíes no amamantan exclusivamente a sus hijos y en su lugar les alimentan con leche de camella, té o agua, además de la leche materna.

“En Somalia, la mayoría de las madres amamantan a sus bebés, por lo menos algunas veces”, comentó Nur. “Sin embargo, la práctica común es alimentar también a los bebés con fórmulas para lactantes. En las zonas rurales, las madres suelen volver al extenuante trabajo agrícola pocos días después del parto, por lo que les resulta especialmente difícil seguir las recomendaciones sobre la lactancia”.

Los efectos del hambre y la sequía

Según Abdullahi, la sequía y la hambruna han pasado factura al obligar a muchas mujeres rurales a desplazarse a la capital, donde la alimentación con biberón es común.

“Muchas mujeres de las zonas rurales suelen amamantar a sus hijos hasta un año, incluso cuando la madre lactante está desnutrida”, dijo. “Pero cuando estas mujeres llegan a Mogadishu, ven que las mujeres aquí alimentan a sus bebés con biberón y creen que es mejor. Entonces empiezan a cambiar sus costumbres”.

Para empeorar las cosas, la fórmula infantil abunda en los campamentos de desplazados, en gran parte debido a las donaciones de personas de todo el mundo que creen que las madres desnutridas no pueden amamantar. 

“Aunque se hace con buena intención, nosotros desaconsejamos este tipo de donaciones”, manifestó el Dr. Osamu Kunii, Jefe de Supervivencia y desarrollo infantiles de la oficina de UNICEF en Somalia. “La fórmula infantil sólo debe utilizarse en circunstancias extremas en que los niños han perdido a sus madres, o la madre no puede producir leche y no es posible encontrar una nodriza. Nunca se debe utilizar si la lactancia es una opción posible”.

El Dr. Kunii explicó que las donaciones realmente pueden aumentar la mortalidad infantil, debido a que las madres podrían tomar la decisión de renunciar a la lactancia materna en la creencia de que la fórmula infantil es mejor.
  
Cambio de hábitos para salvar vidas

Sin embargo, programas como el de SAACID ayudan a cambiar esta percepción. Con el apoyo de UNICEF y el Programa Mundial de Alimentos, SAACID administra 15 centros en todo Mogadishu, donde ofrecen tratamiento a los niños desnutridos y proporcionan orientación sobre la nutrición y asistencia a las mujeres embarazadas y lactantes.

“Lo que hacemos en el programa”, dijo Abdullahi, “es explicar por qué es tan importante la lactancia materna, así como explicar los riesgos para el niño si la lactancia materna no es exclusiva”.

Asimismo, se alienta a las madres a iniciar la lactancia durante la primera hora de vida para asegurar que los niños reciban la primera leche de su madre, el conocido calostro, que es más rica en anticuerpos y proteínas que la leche normal. 

Amira no recibió calostro cuando nació y sólo fue amamantada con leche materna de forma exclusiva durante dos meses. Después de la orientación recibida, la madre de Amira tiene otros planes para su próximo hijo.

Desde entonces, Nur ha dado a luz al bebé Ayan, a quien alimentó con el calostro inmediatamente después del parto. Ayan también recibe leche materna exclusiva y Nur ayuda a promover la lactancia materna entre los integrantes de la comunidad.

“Hay dos cosas importantes que he aprendido y que no olvidaré el resto de mi vida”, dijo. “Lo primero es que se puede alimentar al bebé con leche materna incluso durante el embarazo. La otra cosa es que usted debe alimentar a su bebé con leche materna durante los primeros seis meses sin ningún otro tipo de leche o alimentos”.


 

 

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