Panorama: Filipinas

Proteger a los niños vulnerables y víctimas de las inundaciones en Filipinas

Imagen del UNICEF
© UNICEF Philippines/2011/Maitem
Janella Delfino (9 años) y su tía Arlene Pakada son una de las muchas familias destrozadas por las inundaciones que siguieron a la tormenta tropical Washi en Filipinas.

Por Alex Gregorio

ILIGÁN, Mindanao, Filipinas, 3 de enero de 2012. Janella Delfino (9 años) estaba sileciosamente sentada en la escalinata de la iglesia parroquial de San Lorenzo en el barangay Hinaplanon de Iligán. 

Su tía, Arlene Pakada, la abrazaba. Al igual que su sobrina, Arlene miraba al vacío con rostro inmóvil.

De lejos parecían madre e hija, ociosas en los peldaños de la iglesia antes del comienzo de la misa.

Sin embargo, su realidad es mucho más sombría: Arlene acaba justo de perder a sus dos hijos, de 1 y 7 años de edad, en las turbias y embravecidas aguas de la inudación que azotó Iligán el 16 de diciembre, después de unas precipitaciones en masa provocadas por la tormenta tropical Washi.

Janella también está de luto. Su padre y su madre se ahogaron en las riadas y ella perdió el único hogar que conocía hasta ahora.

Los supervivientes están de duelo

“Llora todas las mañanas al despertarse", afirmó Arlene entre lágrimas. "Todos los días desde que llegamos aquí, se despierta llorando. Todavía sigue buscando a su madre cada mañana, a pesar de saber la verdad".

Janella sobrevivió al desastre gracias a la previsión de su abuelo. En un acierto al suponer que la tormenta cercana acarrearía inundaciones, el hombre se llevó a Janella a una casa en un terreno elevado antes de la llegada de la tempestad.

Por otra parte, Arlene salvó la vida gracias a la ayuda de sus amigos y vecinos. Caminaba rumbo a casa con siete amigos la noche en que se produjeron las inundaciones. En una cadena humana, el amigo de Arlene, Jocelyn Bado, dijo que renunciaron a abandonar hasta que todos estuvieran a salvo.

Janella y Arlene viven ahora en un centro de acogida temporal en la parroquía de San Lorenzo Ruiz, uno de los centros de Iligán, junto a otras mujeres y niños que también lloran las pérdidas causadas por las inundaciones.

Proteger a los niños tras los desastres

En el caos que sigue a los desastres naturales, muchos niños quedan separados de sus familias y progenitores. Algunos, como Janella, pierden a ambos y cuando los niños quedan desplazados por estos acontecimientos, pueden quedar excluidos del vital apoyo social y la escolarización.

La violencia sexual y por motivos de género también son desalentadoramente comunes después de las situaciones de emergencia. UNICEF trabaja para proteger a las mujeres y niños contra la explotación después de los desastres y se centra en la prevención, protección y recuperación.

A tal fin, UNICEF concede una elevada prioridad al mantenimiento de las familias unidas y a reunir con sus progenitores, hermanos o familiares a los niños que han quedado separados. Los niños también deben recibir ayuda para sobrellevar el estado de choque producido por este acontecimiento y el pánico y las pérdidas subsiguientes. El juego, las actividades recreativas y de aprendizaje pueden brindar apoyo para la recuperación de los niños y deben promoverse en las comunidades afectadas por la situación de desastre, como las de la ciudad de Iligán y la vecina Cagayán de Oro.

Hasta la fecha, la tormenta tropical Washi -conocida localmente como Sendong- ha dejado 700.000 afectados, cuyos niños se enfrentan a grandes riesgos para la salud, educación, nutrición y bienestar.

La respuesta inicial de UNICEF incluyó servicios fundamentales de agua y saneamiento en las zonas afectadas. Ahora se moviliza a los grupos de voluntarios de protección infantil para trabajar con los niños y niñas afectados, en particular, los que muestren signos de estrés agudo. UNICEF también ha distribuido tiendas de campaña y equipos recreativos para facilitar la creación de espacios acogedores para la infancia en los centros de evacuación. En estos espacios, los niños pueden jugar, aprender y comenzar a reanudar un sentimiento de normalidad y seguridad.

Llamamiento conjunto de las Naciones Unidas

UNICEF y sus aliados de las Naciones Unidas han lanzado un llamamiento por importe de 28,6 millones de dólares estadounidenses para brindar apoyo a los niños y sus familias tras el paso de la tormenta tropical Washi.

El llamamiento prestará asistencia a los esfuerzos que UNICEF despliega para garantizar que la infancia afectada por este desastre quede protegida, con acceso a agua potable, una nutrición y educación apropiadas, así como para garantizar que los niños estén totalmente equipados a largo plazo para recuperarse.


 

 

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