Panorama: Filipinas

El fomento de la lactancia materna entre las madres tras las inundaciones en Filipinas

Imagen del UNICEF
© UNICEF Philippines/2009
Las familias sin hogar por culpa de las inundaciones en Filipinas reciben cobijo en la cancha de baloncesto de la escuela elemental Alabang del municipio de Muntinlupa, en Gran Manila.

Un reciente informe de UNICEF titulado Seguimiento de los progresos en la nutrición de los niños y las madres, afirma que la desnutrición es un factor en un tercio de todas las muertes de menores de cinco años. A continuación se presenta un artículo perteneciente a una serie de historias conexas.

Por Friena Guerrera

MANILA, Filipinas, 12 de noviembre de 2009 – Miles de personas están sin hogar siete semanas después de que la tormenta tropical Ketsana –conocido en la zona como Ondoy– provocara inundaciones en masa en Filipinas. Muchos de los desplazados son familias con niños pequeños, mujeres embarazadas y recién nacidos.

En la escuela elemental Alabang de Manila, un total de 450 familias conviven en cualquier hueco que quede libre en el suelo de las aulas. Llevan allí desde el 26 de septiembre, el día en que la tormenta tropical descargó sobre Filipinas una cantidad de agua equivalente a la registrada en un mes.

Aproximadamente 180 familias todavía siguen calificando de hogar la cancha escolar de baloncesto. Con cada día que pasa, muchos pierden la esperanza de contar con un hogar al que regresar cuando abandonen el centro de evacuación.

Riesgo de enfermedades

Entre el mar de desplazados, Analyn Escolano está sentada sobre trozos aplastados de cartón en el frío suelo de cemento mientras acuna a Jenalyn, su sobrina de cinco meses de edad. La madre de la niña, Bernalyn, acaba de marcharse para llevar a la hermana gemela de la lactante, Joralyn, al centro de salud para que la traten contra la diarrea.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Philippines/2009
El asesor sobre lactancia maternal se dirige a las madres lactantes en un centro de evacuación para familias sin hogar debido a las inundaciones en Gran Manila.

"Sus heces son como el agua y resulta difícil limpiarla correctamente", comenta Analyn. "No han donado suficientes pañales para ocuparse de todos los bebés del centro. Para mi hermana resulta especialmente difícil porque tiene que cuidar de gemelos".

Joralyn es uno de los numerosos bebés de la zona inundada que han contraído diarrea y otras enfermedades debido a las condiciones antihigiénicas, los agotados recursos sanitarios y la falta de agua potable, así como otras necesidades básicas, tras el paso de la tormenta.

Los niños de corta edad son los más vulnerables

La madre de esta niña pequeña cree fervientemente en la lactancia materna. Sin embargo, le ha sido difícil amamantar a los dos gemelos desde que fue desalojada de su casa, y da el pecho a menudo a Jenalyn mientras alimenta a Joralyn con fórmula infantil. Le preocupa que el estrés por su situación empobrezca su leche.

"Resulta difícil dormir en la cancha de baloncesto" afirma Bernalyn. "La vida ya era difícil antes de la tormenta. Ahora, es como si empezaramos de nuevo otra vez pero con menos".

Los niños de corta edad como Jenalyn y Joralyn son los más vulnerables en las situaciones de emergencia. Debido a que sus sistemas inmunológicos están todavía en fase de desarrollo, los bebés corren el riesgo de caer víctimas de la diarrea, la deshidratación e incluso la muerte provocada por leche o alimento no esterilizado o que ha sido preparado inadecuadamente en condiciones antihigiénicas.

"El alimento más completo"

Sin embargo y a pesar de estos riesgos, existe un modo seguro y natural para cuidar a los bebés en situaciones de emergencia: la lactancia materna.

Delia Gernali es una asesora del grupo de lactancia materna Pembo y una de las cerca de 20 mujeres que han visitado los centros de evacuación de Filipinas. Los asesores enseñan a las madres acerca de los beneficios, particulamente en tiempos de crisis, de la leche materna, la importancia del amamantamiento exclusivo desde el nacimiento hasta los seis meses de edad y la lactancia continua junto con suplementos alimenticios seguros y adecuados desde los seis meses hasta los dos años o más.

"Intentamos mostrarles que es importante mantener la lactancia materna", expone. "La leche materna es, hasta ahora, el alimento más completo que una madre puede dar a su bebé. Además de proveer al bebé con todo lo que necesite, las madres no necesitan comprarla, no se les va a acabar y siempre está disponible".

La lactancia materna también puede reconfortar tanto a los bebés como a las madres y puede ayudar a reducir los niveles hormonales de estrés.

El fomento de la lactancia materna

UNICEF se ha aliado con agrupaciones locales como Pembo para realizar sesiones de orientación encaminadas a fomentar la lactancia materna entre las madres; y brinda asimismo apoyo para que las madres extraigan su propia leche o empleen leche donada de un banco de leche materna para reiniciar la lactancia. Una organización internacional ha entregado recientemente en torno a 200 botellas de aproximadamente 120 mL con leche materna al banco de leche materna del hospital general de Filipinas.

El director de la unidad de lactancia y banco de leche humana del hospital dijo que la leche se destinará a aquellos que más la necesiten, incluidos los lactantes huérfanos y las madres de gemelos.

Mientras tanto, la vida continúa en cientos de centros de evacuación como la escuela elemental Alabang. Las madres y los bebés aprenden a acomodarse y mantenerse sanos mientras esperan regresar a casa. A la tenue luz de la cancha de baloncesto, Jenalyn y Joralyn dan cabezadas al dormir, reconfortadas, contentas y acurrucadas junto al pecho de su madre.


 

 

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