Pakistán

Una prisión en construcción ofrece oportunidades de educación para los niños desplazados por las inundaciones en Pakistán

Imagen del UNICEF
© UNICEF Pakistan/2011/Youngmeyer
Dentro de los muros de una futura prisión, unos niños desplazados por las inundaciones asisten a una clase en una tienda de campaña en el campamento de refugiados No. 1.

Por David Youngmeyer

DISTRITO DE THATTA, SINDH, Pakistán, 26 de septiembre de 2011. Dentro de los altos muros de una prisión en construcción cerca de la ciudad de Thatta, un grupo de niños y niñas desplazados por las inundaciones del reciente monzón que asoló Pakistán disfrutan de la oportunidad de volver a clase. Una cárcel puede parecer un lugar extraño para un campamento de refugiados pero la construcción de la cárcel no está finalizada y el gran espacio vacío entre las paredes de la prisión lo han convertido en un lugar ideal para levantar filas y filas de tiendas de campaña.

Esperanza entre las paredes de una prisión

En todo Sindh, cientos de miles de personas viven en campamentos de asistencia levantados donde quiera que haya un espacio disponible, ya sea en escuelas, en terrenos baldíos, junto a los caminos o, por lo menos en un caso, en un mercado de verduras del distrito.

Alrededor de 2.600 personas –la mayoría de ellas reubicadas desde las zonas gravemente inundadas del vecino distrito de Badin–viven en el campamento de refugiados No. 1, entre de los muros de una futura prisión.

A diferencia de muchos de los sitios provisionales de socorro, este campamento brilla por su planificación. Cuenta con servicios básicos esenciales, tales como refugios en tiendas de campaña, agua potable y servicios sanitarios.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Pakistan/2011/Youngmeyer
Un niño usa una pizarra suministrada por UNICEF para dirigir a sus compañeros en un ejercicio de grupo en el campamento de refugiados No. 1.

Sin embargo, la especial importancia del campamento para niños como Mukhtiar (12 años) es que les permite continuar la enseñanza que quedó interrumpida por las inundaciones.

Un nuevo comienzo

Mukhtiar es uno de los más de 260 niños y niñas que asisten separadamente a dos escuelas en tiendas de campaña en el campamento. UNICEF brinda apoyo a las escuelas del campamento mediante materiales escolares que incluyen mochilas, cuadernos, lápices y pizarras. Los niños también han recibido los libros de Meena, que abarcan importantes temas sociales como la salud, el agua y saneamiento, y la educación. Las escuelas están dirigidas por el departamento de educación.

La mochila escolar de Mukhtiar significa mucho para él luego de haber perdido la mayor parte de sus posesiones cuando la casa de su familia quedó destruida y su aldea inundada después de las graves lluvias monzónicas Aparte de permitirle llevar sus materiales escolares de una forma práctica, la mochila de la escuela simboliza un nuevo comienzo y representa la importante función que desempeña la educación en la vida de un niño.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Pakistan/2011/Youngmeyer
Mukhtiar (12 años) se muestra feliz por estar de vuelta en la escuela. Se trata de uno de los más de 260 niños y niñas que asisten separadamente a dos escuelas en tienda de campaña en el campamento.

Mukhtiar relató que cuando se produjeron las fuertes lluvias, él y los 12 miembros de su familia lograron llegar a un terraplén que estaba a salvo por encima del nivel del agua. Allí se refugiaron hasta que el ejército los transportó al campamento de socorro hace una semana.

“Estoy muy contento de estar de vuelta en la escuela”, dijo un sonriente Mukhtiar. “Me gusta la escuela. Es importante para mi vida futura”.

Planes en marcha

Una cuestión importante para la educación de los niños después de las inundaciones es que más de 11.000 escuelas han quedado dañadas, destruidas o no están disponibles para las clases porque se han convertido en campamentos de refugiados. Se estima que 200.000 niños en edad escolar atrapados por el desastre de las inundaciones necesitan servicios temporales de aprendizaje.

En la actualidad, UNICEF tiene planes en marcha para establecer unos 4.000 centros de aprendizaje temporal en seis distritos afectados por las inundaciones, y de ampliar el número de centros a otros distritos. Los centros dispondrán de tiendas de campaña, personal docente, material escolar y equipos de recreación.


 

 

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