Panorama: Níger

Una grave desnutrición amenaza la región africana de Sahel debido a la creciente escasez de alimentos

Imagen del UNICEF
© UNICEF Chad/2011/ Esteve
En el centro para la nutrición Koubicou de Goz Beida (Chad) examinan a un niño para ver si sufre desnutrición.

Por Martin Dawes

DAKAR, Senegal, 12 de diciembre de 2011. No es un maremoto ni un sismo, es una emergencia previsible. UNICEF estima que más de un millón de niños menores de 5 años necesitan recibir tratamiento en los centros de alimentación para la desnutrición grave de la región africana del Sahel. Se trata de una cifra asombrosamente alta y poco tiempo queda para prepararse.

Una inseguridad alimentaria extrema

La situación es extremadamente grave para los niños y niñas de muchas partes de la región del Sahel, en África occidental y central. La escasez de lluvias ha afectado las cosechas y ha dejado en situación precaria a poblaciones enteras. Según los estudios realizados durante el verano y el otoño por los equipos de nutrición de UNICEF, siete de los ocho países de la zona presentan focos con tasas elevadas de desnutrición general de niños menores de 5 años. Los niveles en las regiones más secas de Chad y Mauritania los sitúan en una categoría que requiere una respuesta de emergencia.

Con una cifra estimada de 330.600 niños menores de cinco años en riesgo de desnutrición grave y aguda en Níger, el Gobierno ha dado la señal de alarma al comunicar que más de la mitad de las aldeas del país son vulnerables a la inseguridad alimentaria. Otros países y regiones, donde se teme la necesidad de cuidados especiales para los niños en las clínicas, son el norte de Nigeria, el norte de Camerún, Burkina Faso, Malí y el norte de Senegal.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Chad/2011/ Esteve
Una madre atiende a su hijo gravemente desnutrido en el centro de alimentación terapéutica y nutrición de Mao (Chad).

Se necesita una respuesta sin precedentes

“Esta crisis de la infancia va a ser un gran desafío”, dijo David Gressly, Director Regional de UNICEF. “No emitimos este tipo de advertencias a la ligera pero la magnitud exige una respuesta adecuada que debe comenzar ahora”.

UNICEF se prepara para afrontar lo que describe como un “enorme reto” y ordena en estos momentos  la distribución de alimentos terapéuticos y de reservas de emergencia.

“Sólo evitaremos una tragedia mediante un esfuerzo sin precedentes en el Sahel”, subrayó Gressly. “Esto implica asegurarse de que los profesionales se encuentren sobre el terreno con los suministros adecuados y que se haga lo suficiente para contener la amenaza de las enfermedades oportunistas entre las poblaciones debilitadas.”

Para salvar vidas será necesario distribuir el dulce alimento terapéutico a base de maní conocido como “Plumpy Nut”, disponer de un número suficiente de profesionales de la nutrición en los centros de alimentación, y una serie de intervenciones adicionales para distribuir más alimentos entre las comunidades e impedir que las enfermedades oportunistas maten a un gran número de personas débiles y enfermas. A medida que las familias se trasladen en busca de comida, también será necesario asegurar que los niños no corran peligro de ser víctimas de la explotación o la trata.

Debido a que dispone de equipos en todos los países de la región, UNICEF se encuentra en una situación ventajosa y puede llegar a los más vulnerables con los recursos disponibles. Sin embargo, la organización necesita urgentemente una suma inicial de 65.700.000 dólares estadounidenses, principalmente para los suministros y las intervenciones de nutrición y salud.


 

 

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