Panorama: Marruecos

Los niños de Marruecos envían mensajes de solidaridad al pueblo de Japón afectado por el sismo

Imagen del UNICEF
© UNICEF Morocco/2011
Los niños de la ciudad de Al Hoceim, en Marruecos, han elaborado más de 8.000 postales artísticas para dar ánimo a los niños y niñas japoneses damnificados por el reciente terremoto.

Por Aniss Maghri

RABAT, Marruecos, 25 de abril de 2011. Pese a que vive en Marruecos, a muchos miles de kilómetros de Japón, la niña de 10 años de edad, Hafsa Zerhouni, comprende perfectamente la situación que están viviendo los niños de esa nación asiática tras el terremoto del mes pasado.

Eso se debe a que Al Hoceima, la ciudad del la región septentrional de Marruecos, quedó destrozada por un temblor de tierra en 2004 y a que Japón fue una de las naciones que prestó ayuda inmediatamente después de aquel desastre natural, que causó centenares de muertes y destruyó la infraestructura de la ciudad.

“Estamos con ellos”

Ahora llegó el momento de devolver esa ayuda. “Queremos demostrarles a los niños y niñas de Japón que no están solos, que estamos con ellos”, explicó Hafsa, una alumna de la escuela primaria Imzouren. “Pese a que aquí también tuvimos un terremoto, los daños que han sufrido los niños japoneses son mucho más graves”.

Aunque Hafsa era muy pequeña cuando ocurrió el terremoto de Marruecos, aún recuerda el terror que sintió aquel día. “Me despertó mi mamá. En medio de la oscuridad, se escuchaban gritos y alaridos”, recordó la niña. “Inmediatamente después que salimos de la casa, la vivienda se derrumbó ante nuestros ojos, pero lo más aterrador fueron las réplicas del terremoto, que nos mantuvieron asustadas durante mucho tiempo”.

El Comité Nacional de Japón pro UNICEF aportó 171.000 dólares a las labores de socorro a los damnificados por el terremoto en Marruecos. Los fondos se emplearon para financiar el retorno a las aulas de unos 35.000 alumnos y alumnas en Al Hoceima, y para prestar apoyo psicosocial a los niños y al personal docente de las escuelas.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Morocco/2011
El Hassane Azdad, inspector de educación de la ciudad marroquí de Al Hoceima, junto a algunos de los niños y niñas que enviaron mensajes de solidaridad a Japón. En 2004, Azdad coordinó las operaciones de emergencia que se llevaron a cabo con la colaboración de UNICEF cuando Al Hoceima quedó devastada por un terremoto.

Tras el reciente desastre natural en Japón, los alumnos y alumnas de 11 escuelas primarias de Al Hoceima decidieron producir obras artísticas para colaborar con la recuperación de ese país.

“En 2004, nuestros niños y sus maestros recibieron importante apoyo psicosocial y sabemos perfectamente que todo apoyo de ese tipo resulta muy valioso en situaciones de esta naturaleza”, comentó Lahcen Bousmaa, director de la Academia regional de educación y formación.

Mensajes de apoyo

Los niños y niñas de Al Hoceima produjeron 8.000 tarjetas postales con ilustraciones artísticas y mensajes de solidaridad. Las postales serán distribuidas a los estudiantes primarios de las escuelas de las regiones de Japón afectadas por el terremoto, donde UNICEF apoya programas de retorno a clases.

Las tarjetas fueron entregadas a Aloys Kamuragiye, Representante de UNICEF en Marruecos, al cumplirse un mes del terremoto. A la ceremonia de entrega asistieron integrantes de la comunidad japonesa en Marruecos.

Algunos de los participantes manifestaron su esperanza de que los trabajos artísticos de los niños marroquíes despierten sonrisas en los rostros de los niños de Japón y que les recuerden que nunca deben perder las esperanzas. El acto solidario de los niños de Al Hoceima conmovió profundamente a Huré Yukiko, de la Embajada de Japón en Rabat. “El gesto de estos niños”, dijo la funcionaria, “refleja la profunda amistad que une a los pueblos de Marruecos y Japón”.


 

 

Búsqueda