Panorama: Líbano

UNICEF y sus aliados distribuyen agua potable y evitan las enfermedades en Líbano

Por Melanie Sharpe

VALLE DE BEKAA, Líbano, 23 de octubre de 2012. El pizarrón recuerda que el refugio abarrotado de personas que alberga a Zaineb, a su familia y a más de un centenar de refugiados sirios es realmente una escuela.

VÍDEO (en inglés): UNICEF informa sobre una iniciativa internacional para abastecer de agua potable a los refugiados de Siria en Líbano.  Véalo en RealPlayer

 

“Es muy difícil. Hacemos de todo en este salón: dormimos, comemos, cocinamos. No hay duchas, así que tengo que lavar a mis hijos en un cubo, pero solamente hay agua suficiente para lavarlos una vez a la semana”, dice Zaineb.

Cualquier refugio posible

Se calcula que más de 100.000 refugiados sirios se encuentran actualmente en el Líbano. Estas familias, que huyeron a través de la frontera, se refugian donde pueden, con amigos, familias, con generosos desconocidos, en edificios públicos, en hogares abandonados. Algunas familias han montado sus tiendas de campaña en solares vacíos. Otros tienen que utilizar sus escasos recursos y pagar para obtener un refugio.

Tener acceso a las necesidades básicas resulta difícil, especialmente al agua y a las instalaciones de saneamiento.

Zaineb está embarazada de seis meses. Tanto ella como su marido y sus tres hijos pequeños, Ali, Safa y Marwan, huyeron de su casa en Hama (República Árabe Siria) después de que quedara destruida durante un bombardeo.

La familia entró en el Líbano hace un mes. Sin un lugar donde habitar, se refugiaron en una pequeña escuela privada en Arsal, un poblado cercano de la frontera oriental con Siria en el valle de Bekaa. Fue lo mejor que podían pagar.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Lebanon/2012/Juez
Unos jóvenes refugiados sirios arrastran una manguera hasta el techo de un conjunto de apartamentos abandonados en Líbano para recibir agua.

En la escuela se encuentran cerca de otras 150 personas. La familia de Zaineb paga 100 dólares al mes, uno de los alquileres más bajos de la zona.

Solamente hay cuatro inodoros que funcionan, pero no hay duchas ni agua potable.

Satisfacer las necesidades de agua para evitar enfermedades

Una reciente evaluación que recibió apoyo de UNICEF sobre las familias refugiadas de Siria y las comunidades de acogida indicó que había aumentado el número de casos de diarrea debido a la escasez de agua potable, la contaminación del agua y la falta de inodoros.

La evaluación también reveló que los niños residentes en estas zonas corren un gran riesgo de contraer enfermedades.

En alianza con Action contre la faim, UNICEF ha organizado un programa de distribución de vales de agua para satisfacer las necesidades de agua potable de las familias en todo el valle de Bekaa.

“El acceso continuo al agua potable es nuestra prioridad en una situación de crisis como ésta”, dice Annamaria Laurini, Representante de UNICEF. “Debido a que el conflicto continúa en Siria, cada vez hay más familias que llegan a Líbano y la demanda de agua potable se está convirtiendo en un tema fundamental. Estamos movilizando todos nuestros recursos para recaudar fondos  y satisfacer estas necesidades urgentes y cada vez mayores”.

Las familias que se han refugiado en la escuela reciben vales de agua en función del tamaño familiar. Cada vale se puede canjear por agua suficiente para un mes y una compañía local de camiones cisterna está a cargo de la distribución.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Lebanon/2012/Juez
Un hombre libanés en el poblado de Ersal, a unos cuantos kilómetros de la frontera con Siria, ayuda en la distribución de agua a los refugiados sirios.

Cada persona recibe 15 litros al día, la norma internacional durante una situación de emergencia suficiente para sobrevivir.

El nuevo programa de vales cubre a 5.000 personas, pero las necesidades son mucho mayores. El objetivo de UNICEF atender a más de 50.000 personas en el futuro cercano, siempre que haya fondos disponibles.

Se necesita urgentemente saneamiento y suministros de higiene

Además del agua potable, las familias necesitan mejores instalaciones de saneamiento y suministros de higiene.

UNICEF distribuirá bidones, filtros cerámicos de agua, cubos y pastillas para la depuración del agua. Asimismo, está proceso la construcción de nuevos inodoros, duchas y puntos para lavarse las manos, que se necesitan con urgencia.

Zaineb dice que se siente mejor rodeada por las otras familias que viven en la misma situación. Las mujeres refugiadas en la escuela se ayudan unas a otras y han entablado amistad.

“No sé lo que pasará mañana. Me preocupa criar a un bebé en estas condiciones”, comenta.
Todos los días hay más familias de Siria que llegan a las pequeñas ciudades fronterizas de Líbano. Estas comunidades hacen todo lo que pueden, pero el apoyo para satisfacer sus necesidades básicas –agua potable, duchas e inodoros– se necesita con urgencia ahora mismo.


 

 

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