Kirguistán

El Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, visita centros de jóvenes que rehacen sus vidas en Kirguistán

Por Rob McBride

OSH, Kirguistán, 29 de junio de 2011. A pesar del calor, las sonrisas en los rostros de los niños que realizaron una danza de bienvenida eran auténticas. No revelaban ningún indicio de las secuelas psicológicas que aún pueden estar sufriendo.

© UNICEF Kyrgyzstan/2011/Jorobaev
VÍDEO (en inglés): 29 de junio de 2011. Rob McBride, de UNICEF, informa sobre la visita del Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, a Kirguistán.  Véalo en RealPlayer

 

Reconstruir la comunidad

Sin embargo, el daño en las paredes de este centro para niños vulnerables es una prueba de lo que esta comunidad ha tenido que sufrir. Y en las calles que lo rodean, las pilas de escombros y las estructuras quemadas de antiguas viviendas son el recuerdo de los días de una guerra civil que destrozó barrios enteros.

Los niños realizaron una actuación especial para dar la bienvenida al Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, de visita en la ciudad de Osh un año después de los violentos enfrentamientos que acapararon los titulares del mundo. A pesar de que ha vuelto la paz y la crisis en esta parte del sur de Kirguistán ha desaparecido en gran medida de las noticias, se trata de una paz precaria, ya que existe la amenaza de un retorno a la violencia y los niños son uno de los grupos más vulnerables.

“Como vimos en el viaje hacia este pueblo, donde tantas casas han quedado horriblemente destruidas, el problema político fundamental es unir a dos comunidades étnicas”, dijo Lake.

Este centro, junto con otra serie de iniciativas apoyadas por UNICEF y sus aliados locales, tiene como objetivo hacer justamente eso. Abierto para niños de todas las comunidades, permite a sus integrantes olvidar por un momento los problemas externos.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Kyrgyzstan/2011/Jorobaev
Los niños realizaron una actuación especial para dar la bienvenida al Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, durante su visita a un centro juvenil en Osh (Kirguistán).

“Podemos bailar y cantar”, dijo Dilnoza Islamova, de 11 años, que formaba parte del coro de bienvenida. “Este ha sido un gran día”. Su casa, como tantas otras de sus vecinos, fue incendiada durante lo que ella califica como un instante terrible.

Para los adolescentes mayores de esta parte de Kirguistán, los problemas de establecer amistades a través de las divisiones étnicas se ven agravados por la carga adicional que supone una alta tasa de desempleo en esta parte deprimida del país.

Dieciséis nuevos centros para jóvenes, de reciente apertura en todo el país, tienen como objetivo hacer frente a ambos problemas mediante la creación de espacios donde los jóvenes de todas las comunidades se pueden mezclar libremente. Además tienen la posibilidad de realizar cursos de formación profesional, tales como aprendizaje de idiomas y clases de informática, lo que colma un vacío en la educación general.

La prevención de la violencia

En la apertura del centro más reciente, Lake fue invitado a un foro para adolescentes locales que pudieron expresar abiertamente sus inquietudes sobre el futuro de su país y su esperanza acerca de lo que se puede conseguir con centros como éste.

“Por supuesto, una de las razones por las cuales UNICEF, las Naciones Unidas y tantas personas desde el exterior están contribuyendo a centros como éste”, dijo Lake en el foro, “no es sólo para ayudar con puestos de trabajo, sino para trata de evitar que vuelvan a producirse situaciones de violencia en el futuro”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Kyrgyzstan/2011/Jorobaev
El Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, habla con el personal del hospital de maternidad de distrito de Kara-Suu, en Osh (Kirguistán). “El Secretario General de las Naciones Unidas ha hecho de la salud materna y neonatal su prioridad número uno”, les dijo Lake.

Para Gulirano Saidova, de 17 años, el centro le ofrece la oportunidad de profundizar su educación. “Este centro es muy bueno para nosotros”, dijo después del foro. “Soy de la etnia uzbeka, pero aquí todos estudiamos juntos, y yo necesito este tipo de educación para entrar en la universidad”.

Entusiasmada estaba también por haber podido comentar sus impresiones a Lake cara a cara. “Me gusta mucho Lake. Nos preguntó nuestra opinión y escuchó lo que teníamos que decir”, dijo.
Asimismo, mucho se habló y se escuchó en una reunión con médicos y enfermeras en el hospital de distrito de Kara-Suu. Hace un año, el personal tuvo que ofrecer tratamiento a los heridos por los combates en las aldeas que fueron víctimas de actos de violencia.

Configurar el futuro

Hoy, el personal del hogar de maternidad del hospital puede concentrar sus habilidades una vez más en la salud materna y neonatal. De este modo, se encuentran en un nuevo frente de batalla. “El Secretario General de las Naciones Unidas ha hecho de la salud materna y neonatal su prioridad número uno, por lo que todos ustedes están en la vanguardia de una lucha mundial”, les dijo Lake.

Además de brindar apoyo a esta prioridad, la oficina de UNICEF en Kirguistán ha iniciado el programa más ambicioso hasta la fecha, manteniendo su labor a escala nacional al mismo tiempo que amplía sus servicios de base a los más desfavorecidos, las mismas personas que ahora reciben ayuda en lugares como Osh.


 

 

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