Panorama: Jordania

Acción centrada en las necesidades de los niños mientras se dispara la población en un campamento de refugiados sirios en Jordania

Imagen del UNICEF
© UNICEF JORDAN/2012/Sharpe
Unos niños juegan en un patio de recreo de UNICEF en el campamento de refugiados Za'atari, en el norte de Jordania. Para proteger a los niños, restablecer una rutina y abordar las heridas emocionales del conflicto, UNICEF ofrece “espacios acogedores para la infancia” seguros en el campamento, donde los niños pueden jugar, socializar y recuperar de nuevo su infancia.

Por Melanie Sharpe

AMÁN, Jordania, 11 de septiembre de 2012. Maradi empuja en un columpio a su hijo Safwan, de dos años y medio, mientras sostiene a su hija Sofian, de 4 meses de edad. Omran, el hermano gemelo Safwan, está de vuelta en la tienda de campaña con el marido de Maradi.

En un patio de recreo lleno de niños que hacen ruido, Safwan se columpia de un lado a otro en silencio, entrecerrando los ojos para protegerse del polvo que le sopla en la cara y del sol abrasador de la tarde.

Es el decimoquinto día que la familia pasa en el campamento de refugiados Za'atari en Jordania.

Aumenta la población de refugiados

“Durante seis meses, los bombardeos comenzaban después de la puesta del sol. Todas las noches los niños se despertaban gritando y llorando por las bombas”, recuerda Maradi.

La familia finalmente consiguió huir de la República Árabe Siria, cuando seis personas de su aldea fueron fusiladas. Huyeron durante la noche en un autobús y viajaron a pie a través de un valle antes de entrar en Jordania, donde fueron trasladados al campamento.

Imagen del UNICEF
© UNICEF JORDAN/2012/Sharpe
Safwan (2 años) se columpia en un espacio acogedor para la infancia de UNICEF en el campamento de refugiados Za'atari. Safwan y su familia huyeron de la República Árabe Siria después de que los combates se intensificaran en Dara'a.

Za'atari está a 15 km al sur de la frontera con Siria. El campamento se abrió a finales de julio para hacer frente a la afluencia masiva de refugiados sirios que huían de la violencia en su país. Un mes más tarde, más de 28.000 personas están alojadas en el campamento. La mitad son niños menores de 18 años.

Cuando Za'atari abrió sus puertas, de 300 a 500 personas llegaban diariamente. Recientemente, el número se ha elevado a un máximo de 2.000 a 3.000 recién llegados cada día.

Sol, tormentas de arena y recuerdos atroces

Za'atari se encuentra en medio de un desierto árido. Las temperaturas se elevan por encima de los 40°C. Hay tormentas de arena constantes. Todos y todo en Za'atari queda cubierto por una gruesa capa de polvo.

No son sólo las condiciones de vida son increíblemente difíciles, sino que también hay que contar con la angustia emocional producida por los largos meses que ya dura el conflicto. Los niños han sufrido profundamente sus efectos.

“La mayoría de los niños refugiados sirios han sido testigos de niveles extremos de violencia y brutalidad”, dijo Dominique Hyde, representante de UNICEF en Jordania.

En el campamento se pueden apreciar los síntomas del sufrimiento que estas experiencias han provocado en los niños. Mientras jueganreproducen escenas de asesinatos. Otros chillan, se tapan la cara y buscan frenéticamente refugio cuando los aviones vuelan sobre sus cabezas.

Imagen del UNICEF
© UNICEF JORDAN/2012/Sharpe
Unos niños sirios en el exterior de una tienda de campaña que sirve como espacio acogedor para la infancia de UNICEF en el campamento de refugiados de Za'atari. A medida que se dispara el número de recién llegados a los campamentos, UNICEF hace un llamamiento para obtener ayuda urgente con el fin de aumentar la cantidad de estos espacios para los niños y las familias.

Ayuda en favor de los niños

UNICEF trabaja para proteger a los niños, restablecer una rutina y abordar las heridas emocionales del conflicto:

  • Los niños reciben cuidados esenciales y apoyo para abordar los problemas emocionales. Ya sea a través de la terapia de grupo o sesiones de orientación, tratar las repercusiones que la guerra ha tenido sobre el bienestar emocional de los niños es un elemento fundamental de la ayuda.
  • En colaboración con la ONG Save the Children, UNICEF cuenta con 10 espacios acogedores para la infancia, lugares seguros en Za'atari donde los niños pueden jugar, socializar y empezar a vivir de otra manera como niños otra vez.
  • UNICEF ha construido dos grandes patios de recreo y ha cercado una zona donde los adolescentes pueden jugar al fútbol.
  • Se están distribuyendo conjuntos recreativos y materiales “escuela en una caja”.

Los espacios acogedores para la infancia también ofrecen apoyo a otros refugiados en el campamento. Hay clases para progenitores, reuniones de grupos comunitarios y sesiones de información sobre salud.

Planes para un futuro incierto

UNICEF está reclutando voluntarios en Za'atari para trabajar en los comités comunitarios de protección infantil. Los comités derivan a los niños vulnerables a UNICEF y sus aliados, quienes, a su vez, los remiten a los servicios de educación y salud, y a otros servicios de urgencia.

A medida que llegan más familias todos los días, UNICEF se propone cuadruplicar el número de lugares seguros para mantenerse al día con las necesidades cada vez mayores.

“Si la tendencia continúa, podríamos estar frente a un aumento impresionante en el número de niños que llegan Za'atari en los próximos dos meses”, expone Hyde. “Trabajamos con urgencia para aumentar el número de espacios acogedores para la infancia con el fin de poder ofrecer más apoyo a un número mayor de niños y de sus familias”.

De vuelta en el patio de recreo, Maradi dice que en el campamento están cubiertas todas las necesidades básicas de su familia, pero se preocupa por el bienestar de sus gemelos. “Ellos sabían que algo andaba mal y que por eso nos fuimos de Siria”, dice. “Pero poco a poco nos estamos acostumbrando a la vida aquí. Por lo menos ya no hay más bombas”.


 

 

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