Panorama: Jordania

UNICEF y sus aliados prestan asistencia humanitaria a los niños sirios y sus familias en Jordania

Imagen del UNICEF
© UNICEF 2012/Jordan/Abu Khatwa
Umm Ghassan (60 años) huyó de Daraa (Siria) y se encuentra ahora en el campamento Za'atari con su familia en Jordania.

Por Hala Abu Khatwa

AMÁN, Jordania, 15 de agosto de 2012. Umm Ghassan estaba sentada en el interior de su tienda de campaña en el campamento Za'atari y sostenía a su nieto de dos años. Esperaba a los hermanos del niño y a la madre, que habían ido a buscar el agua potable necesaria para satisfacer necesidades de la familia para beber y lavarse.

Umm Ghassan quiere regresar a su patria en Siria. Esta abuela tiene nueve hijos y decenas de nietos, la mayoría de los cuales se le unieron cuando salió de su ciudad natal de Tafas, en la gobernación de Daraa. Los bombardeos y el miedo la llevó a ella, al igual que a miles de familias sirias, a huir de sus hogares hacia los países vecinos de Siria. Hay más de 40.000 sirios desplazados registrados solamente en Jordania. De ellos, cerca de 6.000 personas viven en el campamento Za'atari, construido para albergar a más de 100.000 refugiados.

La ciudad natal de Umm Ghassan es conocida por sus campos verdes y las hortalizas frescas, pero el paisaje que rodea a los campamentos es muy diferente. “El polvo aquí es insoportable”, dijo. “Nunca dejamos de lavarnos. Gracias a Dios tenemos agua, pero las condiciones son difíciles. El calor y el polvo pone enfermos a nuestros niños”.

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© UNICEF 2012/Jordan/Abu Khatwa
Maha (11 años) viajó durante dos días con su familia desde Homs (Siria) hasta el campamento de Za'atari en Jordania. Todos los días acude a los espacios acogedores para la infancia que reciben el apoyo de UNICEF y Save the Children Internacional, donde disfruta de actividades recreativas y recibe educación no oficial.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), junto con otros organismos de las Naciones Unidas y sus aliados, presta asistencia humanitaria para satisfacer las necesidades básicas de los refugiados. UNICEF encabeza los esfuerzos para abastecer con agua potable y apoyo a la infraestructura de agua, saneamiento e higiene del lugar, mediante la instalación de letrinas permanentes, baños y lavabos, así como unidades móviles preparadas para estos fines. UNICEF se esfuerza por asegurar que la cuota per cápita de agua sea de al menos 50 litros por día.

Hacer frente a los desafíos

Las duras condiciones del desierto, como los vientos cálidos y polvorientos, afectan duramente a los habitantes del campamento. UNICEF y sus aliados trabajan denodadamente para hacer frente a estos problemas y tratar de paliar sus consecuencias. Se protegieron contra el sol los puntos de abastecimiento de agua, se construyeron vallas y se distribuyeron 400 ziirs (grandes vasijas de barro tradicionales utilizadas para enfriar el agua), y se van a distribuir aún más. Debido a que Jordania sufre ya de escasez de sus recursos hídricos, UNICEF y sus aliados, en coordinación con el Ministerio de Agua e irrigación, evalúan actualmente la posibilidad de perforar un pozo especial para el campamento.

Maha (11 años) acompaña a su hermana de tres años a una de las letrinas móviles, instaladas por UNICEF el mismo día en que Maha llegó al campamento. El viaje con sus padres y tíos desde Homs duró dos días, en los que tuvieron que recorrer varias horas  a pie. Mientras trataba de contener las lágrimas, Maha dijo: “Tengo miedo de todo. Tengo miedo de los bombardeos, miedo a los francotiradores”.

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Malek (12 años) es de Daraa (Siria) y lleva una máscara sobre su rostro para protegerse de las tormentas de arena frecuentes en el campamento Za'atari (Jordania). Las máscaras fueron distribuidas entre los niños en 10 tiendas de campaña instaladas como espacios acogedores para la infancia, que reciben apoyo de UNICEF y su aliado Save the Children International.

La educación en situaciones de emergencia

Maha ha estado en Za'atari durante más de una semana. Su rostro está más relajado, a pesar de que sufre por culpa del polvo. Todos los días acude a una de las diez tiendas de campaña instaladas como espacios acogedores para la infancia por UNICEF, en colaboración con Save the Children Internacional, donde se ofrece apoyo psicosocial, actividades recreativas y servicios de educación no oficial.

Malek (12 años) también lleva a sus hermanos a diario a los espacios acogedores para la infancia, que él denomina “la escuela”. Malek y los otros niños sirios que viven en los centros de refugiados en Jordania comenzarán a asistir a las escuelas oficiales jordanas cuando comience el nuevo año escolar en septiembre. El Ministerio de Educación les aceptará en las escuelas de los alrededores del campamento y UNICEF y sus aliados cubrirán los gastos y asegurarán que todos los niños en Za'atari tengan acceso a la educación.

Malek dice que echará de menos a sus amigos y compañeros de escuela en Tafas, pero ahora está impaciente por iniciar sus clases de sexto grado y tiene la mirada puesta en un futuro mejor para él y para sus nueve hermanos.


 

 

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