Panorama: Jordania

Los niños refugiados sirios aprenden en Jordania a sobrellevar la violencia que han presenciado

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2012-0198/Pirozzi
Una maestra trabaja con unos niños refugiados sirios durante una clase de actividades artísticas en Ramtha (Jordania).

Por Wendy Bruere

MAFRAQ/AMMAN, Jordania, 4 de junio de 2012. De camino a la escuela en Homs, Seema* y Nour* (gemelas de 9 años) vieron el año pasado unos cadáveres en la calle. “Regresaron a casa muy disgustadas", dijo su padre Amjad*. “Ahora les dan miedo los estruendos".

Las dos niñas dejaron de ir a la escuela después de aquel suceso.

“Era imposible quedarse en Homs, todo empeoraba cada vez más", comentó su madre, Aya*. "Solíamos mudarnos de vecindario en vecindario para estar a salvo pero ahora todo está destruido y no hay un lugar seguro".

Empezar una nueva vida

A principios de abril la familia huyó a Mafraq, al norte de Jordania. Con la asistencia de UNICEF y de Save the Children en Jordania, las niñas empezaron a acudir a la escuela pública cercana unas semanas más tarde. Han estado desescolarizadas durante casi un año.

“Van a la escuela para estar con otros niños", expuso Aya. "Nour chillaba mucho guando empezó la escuela porque era algo nuevo para ella, pero lo sobrelleva poco a poco".

“La escuela no es importante solamente a efectos educativos, sino también para que los niños entablen amistades y desarrollen rutinas que les ayuden a sobrellevar la angustia por la que han pasado", afirmó Dominique Hyde, representante de UNICEF en Jordania.

Nour no tardó mucho en adaptarse a su nueva escuela. Después de sólo una semana dijo haber hecho ya muchos amigos y pensaba en el futuro.
“Quiero ser maestra", comentó.

UNICEF, en alianza con Save the Children en Jordania, presta asistencia a los niños de toda Jordania para inscribirse en las escuelas próximas a sus casas. El personal de Save the Children está en contacto con las familias para brindar apoyo y asistir en la resolución de cualquier problema que surja.

Imagen del UNICEF
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Layla (de 8 años y nombre ficticio) es una refugiada de Siria que dibuja soldados y artillería durante una sesión de terapia con actividades artísticas que cuenta con el apoyo de UNICEF en Ramtha (Jordania). El dibujo muestra sus experiencias más aterradoras.

El acceso a las escuelas públicas de Jordania es gratis para los niños sirios en el país: un derecho por el que UNICEF abogó a principios de año. UNICEF brinda apoyo al Ministerio de Educación de Jordania en la cobertura de los costes aparejados. Más de 7.300 niños y niñas sirios están actualmente matriculados en las escuelas públicas de Jordania, según apunta el Ministerio.

Apoyo constante para las familias desplazadas

Halim*, un padre sirio que huyó de Homs a principos de este año junto con su esposa Farah* y tres hijos de 8, 11 y 14 años, señaló que la educación de sus hijos era una de sus principales preocupaciones cuando llegaron a Amán.

La familia tomó la decisión de marcharse en enero de este año –durante las vacaciones escolares– para minimizar la interrupción en la educación de los niños.

La seguridad se deterioraba con rapidez por momentos y todo el mundo era un objetivo, dijo Halim. Daba igual "si se trataba de un niño, una persona mayor o una mujer".

Antes de huir, el tío de Farab y su primo murieron como consecuencia de la explosión de una bomba y su hogar quedó destruido por la metralla.

Poco después de su llegada a Amán, Halim asistió a una sesión de concienciación respaldada por UNICEF en colaboración con Save the Children, donde supo cómo y dónde inscribir a sus hijos en la escuela.

La familia recibió un apoyo constante. Cuando Fadi* (8 años) sufrió acoso en la escuela, un trabajador social de Save the Childre en Jordania visitó a la familia y trabajó con el tutor de la escuela para resolver el problema.

Fadi dijo que ahora está contento en la escuela. "Me gustan todas mis clases y tengo amigos aquí".

El director de su escuela manifestó que los tres hijos de Halim van bien en sus estudios.

“Mis hijos tenían miedo en Siria. Se sienten más seguros en Jordania", dijo Halim. "Nos sentimos bienvenidos aquí".

Garantizar un acceso continuado a la educación

Con el apoyo de UNICEF, miles de niños han sido remitidos a las escuelas. Saté Qudeh, supervisor de atención al público de Save the Children en Jordania, dijo que de los 4.700 casos de educación remitidos a ellos en torno a 1.500 están ahora matriculados en las escuelas. Las actividades de divulgación, la gestión de los casos y la asistencia en la inscripción se canalizan en la oficina de Amán, así como mediante las personas de contacto establecidas recientemente en Ramtha, Mafraq e Irbid.

Con más de 21.700 sirios desplazados registrados en el ACNUR en Jordania y muchos más en el país según las estimaciones, este apoyo continuará siendo crucial para el bienestar de miles de niños.

“UNICEF amplía sus intervenciones en Jordania para asegurar que todos los niños, con independencia de su situación, disfruten de su derecho a la educación", afirmó Hyde.

*Los nombres se han modificado para proteger la identidad de los entrevistados.


 

 

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