Iraq - País en crisis

El UNICEF en acción

Imagen del UNICEF
© UNICEF HQ03-0002/Noorani
Asma Lateef sostiene a su hija de seis meses, Rahma, que sufre una infección aguda de las vías respiratorias, en el Hospital Pediátrico de Baghdad. Un 25% de los menores de 5 años en el sur y el centro de Iraq sufren desnutrición crónica.

El UNICEF está presente en el Iraq sin interrupción desde 1983 y recibió la autorización de prestar asistencia a este país por primera vez en 1952, en el marco de un proyecto de lucha contra el paludismo. En 1956, el UNICEF había contribuido a proteger a más de 2 millones de personas y el programa se mantuvo con ayuda de la organización hasta 1974. El UNICEF amplió posteriormente su asistencia, colaborando con el Ministerio de Salud a establecer servicios de salud infantil y de la maternidad, lugares de producción de leche, centros escolares y centros de formación de maestros.

La asistencia sanitaria básica del UNICEF comenzó en 1953 y tenía como objetivo establecer una red de servicios de salud de la maternidad e infantil y promover la formación de personal sanitario. En 1965, el ámbito de aplicación del proyecto se amplió y se inauguraron centros y subcentros de salud rural. La estrategia consistía en integrar diversas actividades, especialmente la vacunación, la lucha contra las enfermedades, el saneamiento y la educación de la salud. El UNICEF contribuyó al desarrollo y la mejora del sistema educativo del Iraq en 1982, al equipar, completa o parcialmente, 384 centros de formación educativa.

Hasta 1990, el programa de cooperación del UNICEF con el Gobierno del Iraq se centró en la supervivencia y el desarrollo infantiles, con el objetivo de restablecer la cobertura de inmunización, mantener la red de atención de la salud primaria y establecer un sistema fiable de datos.

El estado de emergencia

El estado de emergencia se puso en práctica en el Iraq en 1990, después de la invasión de Kuwait por parte del Iraq, de la guerra del Golfo y de la imposición de sanciones económicas. El UNICEF aplicó un programa de transición de dos años a fin de responder a las necesidades más urgentes, al que sucedieron otros programas de dos años durante el decenio de 1990.

La oficina del UNICEF en el Iraq ha empleado sumas considerables donadas por la comunidad internacional para poner rápidamente en práctica este programa de emergencia, concentrándose especialmente en:

  • Rehabilitar los servicios sociales
  • Remediar las señales inquietantes de desnutrición entre los niños
  • Administrar a los niños que sufren de desnutrición grave una alimentación terapéutica que pueda salvarles la vida
  • Llevar a cabo intervenciones en favor de los niños en situaciones especialmente difíciles.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó en 1995 una resolución destinada a aliviar los sufrimientos de la población civil y las consecuencias de las sanciones. El sistema “Petróleo por alimentos” debía ser una “medida temporal destinada a responder a las necesidades humanitarias de la población del Iraq”.

El Programa “Petróleo por alimentos”

El Gobierno del Iraq y las Naciones Unidas firmaron un memorando de entendimiento. En virtud de este acuerdo, el Gobierno del Iraq quedó a cargo de administrar el programa en las 15 regiones del sur y el centro del país, en tanto que las Naciones Unidas lo administraron en nombre del Gobierno en las tres provincias del norte: Dohuk, Suleimaniyeh y Erbil.

La calidad del agua se ha deteriorado gravemente durante los años 1990 y el abastecimiento de agua potable es un problema nacional. En esta fotografía, una madre y su hijo lavan la vajilla en una fuente de agua comunal.
Un 72% de los ingresos del programa de petróleo a cambio de alimentos (un 58% para el sur y el centro y un 13% para el norte) se destina a la aportación de ayuda humanitaria a la población iraquí. El resto se emplea para satisfacer las reparaciones de la guerra del Golfo.

Las regiones del sur y el centro del Iraq albergan a un 85% de la población, pero reciben un 38% menos per cápita que las regiones del norte. El sur y el centro no reciben ninguna de las subvenciones en efectivo que les permitiría facilitar la distribución e instalación de suministros, la capacitación de prestadores de servicios y otros aportes menos concretos pero muy necesarios como la participación comunitaria, la promoción y la movilización social.

Las resoluciones más recientes (1284) del Consejo de Seguridad podrían mejorar la situación en el plano humanitario, pero todavía están en suspenso numerosas cuestiones políticas y técnicas que impiden la aplicación de estas resoluciones.

En el marco de los programas humanitarios, el UNICEF ha respondido a determinadas necesidades urgentes en el sur y el centro del Iraq y ha mejorado el programa de petróleo por alimentos mediante la prestación de sus propios recursos.

Tal como lo han indicado el Secretario General de las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad, es absolutamente indispensable obtener la asistencia de los donantes internacionales. Sin esta ayuda, es muy poco probable que se consiga mejorar la situación humanitaria en el futuro más cercano.


 

 

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