Indonesia

La distribución de ayuda a las comunidades de Java castigadas por el terremoto y el tsunami

Imagen del UNICEF: South Java tsunami child treated in Pangandaran
© UNICEF/HQ06-1053/ Purnomo
Deden, de siete años de edad, cuyo hogar en Pangandaran, Java, resultó destruido por el tsunami del 17 de julio, se abraza a su tío.

Por Rachel Bonham Carter

NUEVA YORK, Estados Unidos, 21 de julio de 2006 – Diversas comunidades de Java castigadas por el tsunami que el 17 de julio barrió las costas meridionales de esa isla de Indonesia y mató a más de 500 personas, han comenzado a recibir suministros de emergencia de UNICEF que les permitirán hacer frente a los efectos inmediatos del desastre natural.

En las 48 horas posteriores al desastre, que obligó a miles de pobladores a huir de sus hogares, llegaron a la región cuatro camiones cargados de suministros de emergencia. El cargamento, que procedió de Yogyakarta, en Java Central, consistió en 200 lonas impermeables y tiendas de campañas de grandes dimensiones, un conjunto de medicamentos y artículos y equipos médicos, 1.000 botiquines de higiene personal, 24 vejigones de agua y 5.000 bidones para el transporte de agua potable.

Todos esos elementos son suficientes para ayudar a unas 40.000 personas. 

 “Las lonas y las tiendas de campaña servirán para que las personas que fueron desplazadas debido al tsunami cuenten con protección provisional ante los elementos", indicó Mervyn Fletcher, Oficial de Comunicaciones de UNICEF. Agregó que la experiencia obtenida en Java Central como resultado del terremoto del 27 de mayo, así como lo aprendido en la provincia de Aceh tras el tsunami de diciembre de 2004, demuestra lo importante que resulta poder suministrar agua potable a las familias que han perdido sus hogares.

“Los vejigones de agua y los bidones suministrados por UNICEF harán posible que muchas de las personas que perdieron sus viviendas cuenten con los medios necesarios para poder sobrevivir", añadió el Sr. Fletcher.

Imagen del UNICEF: South Java hygiene kits for tsunami survivors
© UNICEF Indonesia/2006/ Purnomo
Voluntarios descargan suministros destinados a un centro sanitario en Pangandaran, donde UNICEF distribuyó a los sobrevivientes del tsunami un millar de botiquines de higiene personal y 5.000 bidones, además de otros suministros de socorro.

Ayuda a las comunidades costeras

Nueve integrantes del personal de UNICEF encabezados por Gianfranco Rotigliano, Representante de la organización en Indonesia, evalúan sobre el terreno las necesidades de la población en las zonas costeras de Java Meridional y Occidental, que fueron duramente castigadas por el tsunami.

UNICEF ha instalado un depósito de distribución en Pangandaran, el centro turístico cercano al epicentro del terremoto que desencadenó el tsunami. Desde allí se envían suministros de socorro a las comunidades afectadas situadas sobre la costa.

El terremoto registró 7.7 en la escala Richter y fue seguido por varios temblores secundarios. El tsunami generó olas de 1,80 mts. de altura que barrieron las costas de la región y obligaron a miles de pobladores a buscar refugio en terrenos más elevados. Además de las bajas fatales, más de 900 personas resultaron lesionadas o heridas, mientras que se ignora aún el paradero de otras 300. Según la Junta nacional de coordinación de la gestión de las situaciones de desastre, el mayor número de víctimas correspondió a la región de Java Occidental.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Indonesia/2006/ Purnomo
Adiwijaya, un niño de siete meses de edad que sufrió lesiones como consecuencia del tsunami que castigó las costas de Java el 17 de julio, descansa en brazos de su madre antes de recibir tratamiento médico en Pangandaran.

Por un retorno seguro

Entretanto, decenas de miles de pobladores viven en refugios provisionales y campamentos, ya sea porque sus hogares resultaron destruidos o porque temen que ocurra otro tsunami. Al mismo tiempo que brindan ayuda humanitaria en los campamentos, UNICEF y sus aliados colaboran a fin de posibilitar el retorno seguro de las familias y los niños y niñas afectados a sus hogares no bien eso sea posible.

Según los cálculos iniciales, el tsunami destruyó más de 1.000 viviendas y 1.500 barcos pesqueros, además de provocar graves daños a muchos caminos y puentes. Para muchas familias, el tsunami representó la desaparición de sus medios de subsistencia, en especial para quienes trabajaban en la industria del turismo en Pangandaran y zonas vecinas, donde centenares de hoteles, tiendas y restaurantes han sufrido graves daños o han resultado destruidos.

UNICEF colabora con el gobierno para garantizar el bienestar de 27 niños y niñas de la región afectada por el tsunami que quedaron separados de sus familias, y realiza esfuerzos por que se puedan reunir con sus parientes lo más rápidamente posible.

Tim Ledwith colaboró en la elaboración de este artículo.


 

 

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