Haití

Una ingeniera haitiana ayuda a UNICEF a reconstruir la educación de entre las ruinas

El terremoto de Haití: informe después de un año

A un año del terremoto del 12 de enero de 2010, los niños haitianos continúan sufriendo las consecuencias del desastre. A continuación, un artículo de una serie sobre el largo camino que recorre Haití del socorro a la recuperación tras un año.

Por Tania McBride

PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 7 de enero de 2011. Desde una colina situada en Delmas, una zona densamente poblada de Puerto Príncipe donde los vendedores pregonan artículos domésticos, carbón, verduras y cuadros multicolores, se divisa una sorprendente panorámica  de postal del océano.

VÍDEO: La ingeniera de estructuras, Marie Ginette Mathurin, habla de cómo acabó trabajando con UNICEF y ayudando a construir edificios escolares semipermanentes tras el terremoto.  Véalo en RealPlayer

 

Sin embargo, si se gira 180º el panorama es muy diferente. Las lonas azules y blancas todavía permanecen aferradas a las laderas de la colina 12 meses después del terremoto de enero de 2010, que destrozó las vidas de los niños y las familias de Haití.

Más allá, lejos del caótico tráfico, los alumnos de mayor edad de la escuela para niños y niñas Vision Nouvelle, estudian historia de Haití y matemáticas bajo las carpas, mientras los más jóvenes corretean durante la hora de recreo. Suena una campana y las niñas y los niños regresan apresuradamente a sus aulas en las ocho nuevas estructuras semipermanentes recientemente construidas por UNICEF y sus aliados.

La construcción de escuelas

Marie Ginette Mathurin es una ingeniera de estructuras que trabaja con UNICEF. Doctora en física y matemáticas, ha sido una persona fundamental a la hora de guiar al equipo de construcción de escuelas, incluida la construcción en Vision Nouvelle.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Marie Ginette Mathurin (centro), una ingeniera de estructuras que comenzó a trabajar con UNICEF en la reconstrucción escolar en Haití tras el terremoto de enero de 2010.

“Los haitianos no tienen mucho dinero pero sí apuestan por una educación para sus niñas y niños”, dijo Mathurin.

Sébastian Jean Baptiste es uno de los muchos niños de la escuela que se benefician de las nuevas aulas. “Tenía un amigo que murió en el terremoto y otros que perdieron sus casas. Al principio era muy duro verlos”, confiesa. “Estuve tres meses sin ir a la escuela, me aburría. Pero ahora me siento seguro y disfruto asistiendo a clase”.

”Un lugar familiar”

Casi 5.000 escuelas quedaron afectadas por el terremoto, que también destruyó el edificio del Ministerio de Educación.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Algunos estudiantes en una de las ocho estructuras semipermanentes construidas por UNICEF y sus aliados en la escuela para niños y niñas Vision Nouvelle de Puerto Príncipe, Haití.

“Muchos de los niños han estado expuestos a imágenes horribles, terroríficas. Muchos de ellos perdieron amigos y familiares”, dice Nathalie-Fiona Hamoudi, directora de Educación de Haití para UNICEF. “La escuela, con el tiempo, puede ayudar a curar parte de este dolor al ofrecer el regreso a un entorno estable y seguro, a un lugar familiar”.

Con el fin de aliviar el dolor de niñas y niños y ayudarles a terminar sus estudios, el programa de reconstrucción y reequipamiento de escuelas de UNICEF ha ayudado hasta la fecha a 720.000 estudiantes y 15.000 profesores en 2.000 escuelas. El programa se ha coordinado con la iniciativa de alimentación escolar del Programa Mundial de Alimentos.

Una clave para un nuevo Haití

Hasta ahora, se han terminado 57 edificios escolares semipermanentes, donde se han utilizado diseños resistentes a terremotos y huracanes y se han incorporado instalaciones de agua y saneamiento. Se están construyendo otras 60 escuelas de las que se beneficiarán 24.400 niñas y niños y se han adjudicado más contratos de construcción.

“Ofrecer edificios sólidos y seguros, donde los niños puedan terminar su aprendizaje, representa una parte importante en el proceso de reconstrucción. Pero tenemos que ser realistas, no hay nada que pueda resolverse de la noche a la mañana”, dice Mohamed Malik Fall, coordinador del Grupo integrado interinstitucional para la educación en Haití, que ayuda a establecer normas para la construcción de escuelas y para el respaldo psicosocial de los niños.

Al ofrecer una plataforma desde la que puedan surgir los líderes del mañana, la educación es la clave para construir un nuevo Haití.

“Los detalles prácticos de reconstruir mejor en un ambiente tan devastado requieren tiempo, recursos y voluntad política”, dice Hamoudi, directora de Educación de UNICEF. “Pero sobre todo, requieren un compromiso incesante y continuo”.


 

 

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