Haití

Anthony Lake, Director Ejecutivo de UNICEF, en su primera visita oficial a Haití después del terremoto

Por Benjamin Steinlechner

PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 30 de septiembre de 2010 – Jant Garane y sus cuatro hijos viven en una pequeña choza en el campamento de desplazados de Accra desde enero pasado, cuando un violento terremoto asoló Haití. En el campamento conviven más de 20.000 personas, entre ellas 8.000 niños y niñas.

VÍDEO (en inglés): 29 de septiembre de 2010 - Nina Martinek, corresponsal de UNICEF, informa sobre la visita del Director Ejecutivo de la organización, Anthony Lake, al campamento de desplazados de Accra en Puerto Príncipe (Haití).  Véalo en RealPlayer

 

“No vivimos bien “, comenta Garane. “Nos pican los mosquitos y no comemos bien. El techo tiene goteras y no tengo lonas ni planchas de plástico para taparlas”.

Durante la visita que realizó ayer al campamento de Accra, Anthony Lake, Director Ejecutivo de UNICEF,  tuvo oportunidad de observar personalmente la situación en que viven la familia de Garane y miles de desplazados más. Lake recorrió las instalaciones del campamento y visitó a los niños de uno de los seis “espacios acogedores para los niños” que reciben apoyo de UNICEF y que están a cargo del American Rescue Committee. Los espacios acogedores son entornos seguros donde los niños y niñas pueden aprender y jugar.

Un refugio psicológico

“¿Puede haber algo más vulnerable que un niño que no sólo ha perdido su hogar sino quizá también a sus familiares, y que ahora debe vivir con esos horribles recuerdos?”, preguntó Lake.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2010-2037/Marta Ramoneda
Anthony Lake, Director Ejecutivo de UNICEF, junto a varios niños que asisten a un espacio acogedor para los niños de UNICEF que funciona en el campamento de Accra, donde se albergan miles de desplazados por el terremoto de enero de este año. El campamento se encuentra en Puerto Príncipe, Haití.

El Director Ejecutivo de UNICEF añadió que los espacios acogedores para los niños tienen una importancia inmensa para los niños y niñas afectados por el terremoto de Haití porque “no sólo les ofrecen seguridad física sino que constituyen refugios psicológicos que pueden moldearles para el resto de sus vidas, en algunos casos de maneras que ni ellos mismos lleguen a comprender”.

Lake también se refirió a los avances que han logrado en los últimos meses los integrantes del personal del campamento de Accra, así como a los retos que aún tienen por delante.

Prioridad al albergue de los desplazados

Uno de los retos más inminentes es el futuro del campamento, que se encuentra en terrenos de propiedad privada que quizá sea necesario desalojar en enero de 2011. Esa grave circunstancia está exacerbando aún más la incertidumbre que ya reina en el campamento.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2010-2039/Ramoneda
Anthony Lake, Director Ejecutivo de UNICEF, saluda a los niños del campamento de desplazados de Accra, en Puerto Príncipe (Haití), donde UNICEF brinda apoyo a varios espacios acogedores para los niños, clínicas de salud, sitios provisionales de aprendizaje y otros servicios para los niños, niñas y familias afectados por el terremoto de enero de este año.

Françoise Gruloos-Ackerman, Representante de UNICEF en Haití, afirma que es imprescindible que los habitantes desplazados puedan instalarse en viviendas más sólidas y estables. Asimismo dice que las familias que viven en tiendas de campaña continúan corriendo graves riesgos, como quedó demostrado la semana pasada, cuando una violenta tormenta provocó graves destrozos en el campamento.

“Hace nueve meses perdieron sus hogares y hace unos pocos días muchos de ellos perdieron sus tiendas de campaña”, comenta Gruloos-Ackerman. “De producirse otro huracán volverán a perder las tiendas en que se albergan. Para mí, la prioridad absoluta es que estas familias tengan un techo más sólido y estable”.

La reintegración en las comunidades

Además de esos desafíos inmediatos, UNICEF y sus aliados colaboran en diversas iniciativas a largo plazo, como los proyectos de generación de ingresos que tienen como objetivo estimular la actividad económica y aumentar la autosuficiencia de los damnificados por el terremoto.

Lake recalcó que las organizaciones comunitarias deben seguir garantizando que los niños y niñas albergados en los campamentos como el de Accra reciban educación, atención de la salud y otros servicios esenciales. “Sin embargo”, agregó, “la prestación de esos servicios debe realizarse de manera paralela a los esfuerzos por reintegrar a esas personas en sus comunidades, aún a aquellas que carecían de hogar antes del terremoto”.

Jant Garane, que vende bollos fritos en un improvisado puesto en el campamento de Accra para mantener a su familia, dice que ansía un futuro mejor para Haití y que tiene esperanzas de que ese futuro se concrete. “Me gustaría tener un sitio donde vivir y suficiente dinero para tener un negocio propio”, comenta.

UNICEF se ha comprometido a garantizar que esas esperanzas se conviertan en realidad.


 

 

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