Haití

Los movilizadores sociales difunden mensajes sobre las vacunas por todo Haití

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© UNICEF/2010/Monier
Omene Charles, dirigente comunitaria y agente de movilización social de la reciente campaña de vacunación de Haití, difunde mensajes sobre la inmunización.

Por Cifora Monier

PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 12 de mayo de 2010 – Haití aún trata de superar las catastróficas consecuencias del terremoto del 12 de enero, que cobró más de 200.000 vidas; destruyó viviendas, escuelas y sistemas de suministro de agua y saneamiento; y dejó sin techo a más de un millón de haitianos.

El terremoto afectó gravemente las labores de inmunización, debido a que dañó o destruyó muchos centros sanitarios, además de provocar la interrupción del suministro de electricidad y el abastecimiento de combustible, lo que tuvo consecuencias graves para los servicios sanitarios. En un país donde las tasas nacionales de vacunación eran bajas aún antes del terremoto, UNICEF y sus aliados trabajan por inmunizar a todos los niños mediante los programas de inmunización sistemática.

Se reanuda la vacunación

En Puerto Príncipe, una joven madre llamada Kelida Henrisme afirma que su hijo Kenley, de tres meses de edad, no pudo ser inmunizado hasta ahora debido a la falta de acceso a las vacunas. Los programas de inmunización que se llevaban a cabo en la capital quedaron temporalmente interrumpidos debido al terremoto.

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Kelida Henrisme sostiene en brazos a su hijo Kenley, de tres meses de edad, que recibe una vacuna por primera vez.

En las últimas semanas, sin embargo, equipos de agentes sanitarios han estado recorriendo la ciudad y anunciando a las familias la reanudación de las labores de vacunación.

“Cuando escuché el anuncio por el megáfono, decidí llevar de inmediato a mi hijo al puesto sanitario, porque quería que lo vacunaran”, explica Henrisme.

Omene Charles, madre de tres niños, trabaja como movilizadora social en la pequeña población de Campo desde hace 19 años. Cuando camina por el centro de Campo, los vecinos suelen detener a esta respetada integrante de la comunidad para saludarle efusivamente. Los niños también le reconocen y gritan su nombre.

“Se de la importancia de la vacunación porque he visto con mis propios ojos las consecuencias que tienen esas enfermedades en los niños que no han sido vacunados”, señala Charles. “ Y por eso siento que tengo la obligación de motivar a mi pueblo”.

Inmunizar a todos los niños

Charles difunde los mensajes vitales sobre las vacunas por todos los medios posibles, incluso con un megáfono. Se hace presente en iglesias y escuelas y realiza visitas domiciliarias a pie, que a veces le exigen caminar hasta 20 kilómetros por día.Para inmunizar al mayor número posible de niños y niñas, los equipos móviles de vacunación de la campaña viajan hasta las comunidades más apartadas y distantes del país.

La campaña de inmunización más reciente de Haití se llevó a cabo en el marco de la “Semana de vacunación de América”, una campaña regional anual que se realiza en 44 países. Después de concluir el 6 de mayo, durante la semana de vacunación de 2010 se vacunó a unos 60.000 niños y niñas haitianos menores de cinco años, a quienes se protegió contra la poliomielitis, la difteria, el tétanos, la tos ferina, el sarampión y la rubéola. Los niños también recibieron suplementos de vitamina A y pastillas contra los parásitos.

En los meses próximos se llevarán a cabo más rondas de vacunación que también recibirán apoyo de UNICEF, sus aliados y las autoridades haitianas.

 “Resulta fundamental vacunar a todos los niños”, afirma la Dra. Yasmine Chalhoub, Especialista en Inmunización de UNICEF. La doctora comentó que otro componente esencial de la campaña consiste en informar a las familias acerca de las consecuencias de no vacunar a los niños.

Una necesidad de larga data

Además de reanudar los programas de vacunación que interrumpió el terremoto, los vacunadores enfrentan el desafío de mejorar las tasas de inmunización del país, que históricamente han sido bajas, incluso antes del terremoto. Según los datos disponibles más recientes, en muchas regiones del país las tasas de vacunación de los niños contra las enfermedades prevenibles son inferiores al 52%.

“Se trata de una labor de importancia crucial”, dice la Dra. Chalhoub. “Los vacunadores y movilizadores sociales resultan fundamentales para garantizar el éxito de la campaña, de manera que debemos alentarles a que se pongan en contacto con sus comunidades de la manera más eficaz posible”. Agrega que de esa manera, Haití también actúe con respecto a sus programas de vacunación esenciales.

 “Ésa es la manera más eficaz de garantizar que los haitianos asuman como propias las actividades de vacunación sistemática que salvan vidas”, añade la Dra. Chalhoub.
Charles y otros movilizadores sociales creen que se trata de un desafío de grandes proporciones que conlleva la promesa de resultados importantes.

“Aún después del terremoto, me siento responsable del bienestar de mi comunidad”, dice Omene Charles. “Una simple explicación alcanza para que los padres autoricen la inmunización de sus hijos”.


 

 

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