UNICEF en situaciones de emergencia

“Reconstruir mejor” ha logrado avances concretos para los niños cinco años después del “tsunami"

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© UNICEF/NYHQ2005-0023/Jim Holmes
Fariza Nadia en una tienda de campaña que comparte con su familia en un campamento para personas desplazadas, poco después del desastre del maremoto en Banda Aceh, Indonesia.

Por Val Wang

NUEVA YORK, EE.UU., 22 de diciembre de 2009 – “Reconstruir mejor” ha sido la misión de los trabajos de recuperación de UNICEF en los países del océano Índico devastados hace cinco años por el maremoto o tsunami.

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Unas 230.000 personas murieron en el maremoto del 26 de diciembre de 2004, que también arrasó casas, escuelas y comunidades, muchas de las cuales ya eran pobres y se hallaban aisladas. En los años siguientes, la tarea de reconstruir después de la tragedia se ha considerado una oportunidad para lograr mejores servicios sociales, agua potable y escuelas más resistentes en las zonas afectadas por el maremoto.
 
Cuando la labor de UNICEF centrada específicamente en los efectos del maremoto en las zonas afectadas está llegando a su fin, los gobiernos locales se están haciendo cargo de las nuevas instalaciones y servicios, o éstos se están integrando en los programas ya existentes de UNICEF.

Un comienzo saludable

Para dar a los niños el buen comienzo que es tan necesario en la vida, UNICEF y sus aliados han construido en los últimos cinco años cerca de 100 centros de salud, suministrado equipos en más de 7.000 centros de salud, y capacitado a unos 60.200 trabajadores sanitarios.
 
UNICEF también ha apoyado las campañas de vacunación a gran escala, la distribución de mosquiteros y la vigilancia nutricional.
 
En Indonesia se construyeron 20 nuevos centros integrados de salud Posyandu Plus, que se entregaron al Gobierno. Estos centros proporcionan a las madres y los bebés consultas médicas, suplementos alimenticios y vacunaciones.
 
Ainul Mardiah viene regularmente al centro. Sin brazos desde su nacimiento, ha superado su discapacidad y es la orgullosa madre de Zaidah, una niña de 18 meses: “Antes de que se construyera este lugar, yo no habría sido capaz de tener un bebé”, dijo.
 
Un ambiente seguro y sólido

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Unos estudiantes juegan en los terrenos de la nueva escuela Palchenai, reconstruida por UNICEF en el distrito de Batticaloa en Sri Lanka. La escuela original sufrió graves daños debido al maremoto y 11 estudiantes perdieron la vida.

La asistencia escolar en las zonas afectadas también ha aumentado. Más de 300.000 estudiantes reciben educación ahora en las escuelas recién construidas o reparadas, y la instrucción les ofrece también una necesaria estabilidad en sus vidas. Más de 1,3 millones de niños se han beneficiado de actividades psicosociales para superar el trauma del maremoto.
 
“Si los niños se quedan en casa, no pueden recibir mucho apoyo, pero en la escuela tienen un buen entorno con el director, los profesores y otro tipo de apoyo, así que es bueno mantenerlos en la escuela”, dijo Kanapathippillai Nagendran, un profesor de la escuela mixta Palchenai del Gobierno Tamil en Vaharai, Sri Lanka.
 
Además, más de 30.000 docentes han recibido formación sobre los enfoques centrados en el niño.
 
“Hay una diferencia notable entre el método anterior de enseñanza y la enseñanza centrada en los niños, sobre todo en temas como la escritura. Los estudiantes han mejorado de manera notable”, dijo Ahmed Sobah, un maestro de la escuela primaria de la Isla Meedhoo, en Maldivas.
 
En las escuelas se han producido también mejoras en el agua potable y el saneamiento. Gracias a los nuevos pozos, muchas comunidades han recibido agua potable y disponen de nuevos sanitarios y centros de abastecimiento de agua. Más de 820.000 personas en toda la región utilizan ahora puntos de agua restaurados.

Un marco de protección completa

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Pimolpan, de 9 años, en una escuela de la provincia de Phang Nga, Tailandia. Huérfana debido al maremoto, su tía la recogió.

“Reconstruir mejor” significa también reforzar la protección de los niños vulnerables. Después del tsunami, Tailandia ha puesto en marcha un sistema modelo para identificar y vigilar a los niños huérfanos como Pimolpan, de 9 años, que perdió a su madre debido al VIH/SIDA y luego a su padre a causa del maremoto.

Tailandia está preparándose para ampliar el sistema a todo el país.
 
“Los niños en todas partes de Tailandia se beneficiarán de ello”, dijo Nantaporn Ieumwananonthachai, Oficial de Protección Infantil de UNICEF en Tailandia.
 
Éste ha sido el patrón en la región: los programas establecidos después del maremoto están ayudando a los países afectados a hacer frente a otras crisis. Los planes de preparación para situaciones de emergencia elaborados durante la respuesta al maremoto permitieron a UNICEF y a sus asociados distribuir de manera efectiva suministros de socorro a los afectados por el ciclón de Myanmar. Las medidas de protección de la infancia que se establecieron para los huérfanos han seguido ayudando a los niños de los países afectados por conflictos, como Sri Lanka y Aceh, Indonesia.
 
Aunque el quinto aniversario del maremoto es una conmemoración que depara mucha tristeza en toda la región del océano Índico, los esfuerzos de recuperación en materia de educación, salud y saneamiento garantizarán que las personas de la región también podrán disfrutar de un futuro brillante.


 

 

Vídeo (en inglés)

La corresponsal de UNICEF, Val Wang, informa sobre los esfuerzos de reconstrucción en la región del océano Índico desde el maremoto.
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Tsunami: 5 años después

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