Cuba

Muchas escuelas cubanas devastadas por los huracanes Gustav y Ike

Imagen del UNICEF
© UNICEF Cuba/2008/Garcia
Agnerys, de nueve años de edad, entre los restos de lo que fuera su escuela, en el municipio de Los Palacios, en la provincia cubana de Pinar del Río.

LA HABANA, Cuba, 12 de septiembre de 2008 – Los intensos vientos y las lluvias torrenciales de dos violentos huracanes, Gustav y Ike, castigaron a Cuba durante nueve días y dejaron una vasta secuela de destrucción.

“UNICEF fue el primer organismo de las Naciones Unidas que suministró fondos en esta situación de emergencia”, dijo Viviana Limpias, Representante Adjunta de la organización en Cuba. “Sin embargo, se necesitarán muchos más fondos”.

Como saldo de las tormentas, más de 2,5 millones de cubanos fueron evacuados de sus hogares, y comunidades enteras se quedaron sin servicio eléctrico. Los huracanes también destruyeron rutas y caminos, hospitales y escuelas. La destrucción de los establecimientos escolares representa una pérdida particularmente severa para los niños de las regiones afectadas.

Volver a la normalidad

Hace pocas semanas, la comunidad de Los Palacios, en la provincia de Pinar del Río, donde funciona la escuela Pedro Hernández Camejo, que fue una de las más afectadas por el huracán Gustav, se preparaba para el inicio del año escolar. Hoy, sus integrantes tratan de volver a la normalidad.

Los alumnos, sus padres y maestros y los vecinos de la localidad se esfuerzan ahora por restaurar y embellecer la escuela.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Cuba/2008/Garcia
Una familia cubana frente a los restos de la escuela de su hija, tras el paso del huracán Gustav.
Agnerys, de nueve años de edad, estaba a punto de ingresar a cuarto grado, y poco antes de que Gustav se abatiera sobre Los Palacios había guardado sus cuadernos, lápices y libros en su mochila escolar.

“Estoy muy triste porque amo a mi escuela. Mi aula estaba allí”, dice la niña señalando las ruinas de el edificio de su escuela. Los trozos de paredes que quedaron en pie, cubiertas aún de dibujos infantiles, continúan desmoronándose y el techo ha desaparecido completamente.

Refugios en las escuelas

Pese a los daños, el director de la escuela cree que sus 547 alumnos pronto podrán volver a clases.

“Es evidente que no podremos volver a abrir nuestra escuela”, explica. “Pero algunas familias han puesto a nuestra disposición salones de sus hogares que podemos usar como aulas”.

La Sra. Limpias hace hincapié en la preocupación de UNICEF acerca del estado de las escuelas y las instalaciones de recreación para los niños y niñas de la isla. “Se suspendió de inmediato la reanudación de las clases, y muchas aulas funcionan ahora como refugios”, explica la funcionaria.

“De las 930 escuelas de la provincia, 600 sufrieron daños”, detalla Rafael de Jesús Fernández, Vicepresidente de la Provincia de Pinar del Río. “Algunas han quedado totalmente destruidas. Queremos reanudar el año escolar lo más pronto posible, aunque no será fácil asignar a todos esos estudiantes afectados. Sólo 111 escuelas deberán esperar un poco más para poder reiniciar las clases”.


 

 

Búsqueda