China

UNICEF establecerá “espacios acogedores para los niños” en las zonas de Sichuan afectadas por un terremoto

Imagen del UNICEF
© UNICEF/China/Diego Herrero
Varios niños y niñas disfrutan de un recreo escolar saltando la cuerda en el patio de la escuela provisional en un campamento para desplazados de la localidad de Anchang, cerca de la ciudad es Mianyang, en la provincia de Sichuan.

Por Dale Rutstein

BEIJING, China, 11 de agosto de 2008 - UNICEF colaborará con el gobierno de China para establecer 30 centros de recuperación psicológica a largo plazo de los niños, niñas y familias que sufrieron los efectos del terremoto del 12 de mayo. A tal fin, UNICEF ya brinda capacitación intensiva y suministra instalaciones básicas a diversos aliados y trabajadores sociales de la región.

Se calcula que para fines de agosto varios de esos “espacios acogedores para los niños” estarán en pleno funcionamiento en las zonas más afectadas de la provincia de Sichuan, como Beichuan, Anxian, Pingwu, Qingchuan, Mianzhu y Jiangyou.

“UNICEF se ha comprometido a brindar apoyo durante todo el tiempo que sea necesario”, dijo la Sra. Kirsten Di Martino, Jefa de la Sección de Derechos del Niño de UNICEF. “Los niños son muy resistentes y por lo general suelen recuperarse si reciben apoyo psicosocial”.

La vida después del terremoto

Muchos niños y niñas que viven en las regiones más afectadas continúan traumatizados por las experiencias que sufrieron durante el terremoto, según indicó una evaluación sobre el terreno que llevó a cabo UNICEF.

“Aunque mi nieta parece estar bien, sé que vive bajo una enorme presión”, explicó  Guo Yixiu, que reside en el condado de Beichuan, una de las zonas de la provincia de Sichuan más castigadas por el terremoto. “De noche la escucho llorar a escondidas, bajo las mantas”.

La nieta de Guo Yixiu fue una de las alumnas que sobrevivió al derrumbe de su escuela.

“Nos resulta difícil hablar con los demás acerca de nuestras experiencias, porque ellos  no nos pueden ayudar y porque cuando recordamos lo que nos sucedió nos sentimos peor”, explicó Yang Yan, cuya hija mayor murió como consecuencia del derrumbe de su escuela secundaria en Beichuan, en la que perdieron la vida unos 1.200 alumnos y docentes.

“Estamos muy preocupados por los sectores más vulnerables de la población, como los niños que quedaron separados de sus familias o que no están acompañados; los padres y madres que perdieron sus hijos; los heridos y lesionados; los discapacitados, y las personas de edad avanzada”, manifestó la Sra. Di Martino.

La creación de espacios acogedores para los niños

Como parte de la ayuda que prestó a sus aliados locales para que pudieran establecer espacios acogedores para los niños en las comunidades de personas desplazadas, UNICEF ha suministrado tiendas de campaña, habitaciones prefabricadas, juguetes, libros, instalaciones de saneamiento y otros elementos de primera necesidad.

UNICEF también ofrece capacitación al personal de contratación local, así como a los voluntarios de la comunidad que atenderán las necesidades a largo plazo de los niños y niñas afectados.

En los espacios acogedores para los niños, éstos podrán participar en actividades colectivas como los juegos, el canto, la danza y la pintura. Todo eso hará posible que se vinculen más estrechamente entre ellos y que se sientan seguros y acompañados.

Mediante esas actividades, los trabajadores capacitados lograrán establecer cuáles son los niños y niñas con síntomas de traumas, y prestarles formas más específicas de apoyo.


 

 

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