Chile

UNICEF y sus aliados preparados para prestar ayuda tras el violento terremoto en Chile

Imagen del UNICEF
Un niño camina al lado de la destrucción causada por el terremoto del 27 de febrero en Chile, lo cual desenganchó un tsunami del Pacífico que causo daño extensivo en el las ciudades costeras del sur.

NUEVA YORK, Estados Unidos, 1 de marzo de 2010 – Tras el terremoto de magnitud 8.8 que sacudió Chile la madrugada del sábado, UNICEF y los demás organismos de las Naciones Unidas vigilan de cerca el desarrollo de los acontecimientos y están preparados para prestar la ayuda que resulte necesaria.

Según datos oficiales, el terremoto causó más de 700 muertes, destruyó las viviendas de centenares de miles de personas y causó la destrucción generalizada de hogares, hospitales, escuelas, caminos y otros elementos de infraestructura. La Oficina de UNICEF en Chile informó que todos los integrantes de su personal se encuentran a salvo.

El terremoto de Chile se produjo apenas seis semanas y media después de un sismo de menor intensidad pero de efectos más mortíferos que sacudió Haití, donde continúan de manera intensiva las labores de socorro. UNICEF ha manifestado que sus compromisos humanitarios con el pueblo haitiano no afectarán la ayuda que el organismo pueda prestar a Chile en caso de que se le solicite colaboración en sus esferas de competencia.

Según El Director de Programas de Emergencia, Louis-Georges Arsenault, la organización podría asistir en protección de los niños y purificación de agua.  Sr. Arsenault expresó que al menos que la situación se agrava las Naciones Unidas y UNICEF no esperan lanzar un llamamiento por ayuda para auxiliar la gente afectada por el terremoto en Chile.

"Pero sí invitamos que la gente apoye a UNICEF al nivel mundial en recaudación fondos para nuestro trabajo, que podría ser desviado a Chile, si es necesario", añadió.

Imagen del UNICEF
© Reuters/Ruiz Caballero
Varias familias se reúnen en una calle del centro de Santiago, la capital de Chile, tras el terremoto del 27 del febrero, que registró una magnitud de 8.8 y que causó centenares de muertes y graves daños a la infraestructura del país.

Zonas de catástrofe
El terremoto del sábado, que se produjo a las 3:34 de la madrugada frente a las costas de Chile, tuvo su epicentro a 325 kilómetros al sudoeste de Santiago, la capital, y a unos 100 kilómetros de Concepción, la segunda ciudad en importancia del país, que tiene más de 200.000 habitantes. El tsunami que desencadenó el temblor de tierra provocó daños adicionales en algunas localidades costeras de la parte meridional del país.

El Gobierno de Chile declaró zonas de catástrofe a las regiones de Bio-Bio, Maule, Araucania y Valparaíso, así como a Santiago y zonas vecinas, donde el sismo se hizo sentir con más intensidad.

Tras realizar una evaluación inicial de los daños y las necesidades, el gobierno anunció hoy que aceptará varios ofrecimientos de ayuda internacional, especialmente los referidos al suministro de hospitales de campaña, puentes provisionales y equipos y materiales de purificación del agua, además de la colaboración de expertos en evaluación de daños y trabajadores de rescate.

El Ministerio de Educación chileno decidió suspender por una semana el inicio del año escolar. Las clases, que deberían haber comenzado hoy, empezarán el lunes 8 de marzo.

Imagen del UNICEF
© Reuters/Jose Luis Saavedra
Un niño junto a un edificio en ruinas de la ciudad chilena de Concepción, localizada a unos 100 kilómetros al sur del epicentro del terremoto del 27 de febrero.

Los más vulnerables son los niños
Pese a que no se descarta la posibilidad de un aumento del número de muertes debidas al terremoto en Chile, probablemente serán muchas menos que las bajas fatales que causó el terremoto del 12 enero en Haití. Aunque el sismo que sacudió la nación caribeña tuvo una intensidad muy inferior a la del temblor de Chile, las consecuencias en Haití fueron mucho más graves debido a la extrema pobreza del país y a que su infraestructura era mucho más precaria.

En Haití, entretanto, la inminencia de la estación de lluvias es motivo de preocupación con respecto a las posibilidades de las organismos de socorro de continuar suministrando materiales y prestando servicios. Pese a ello, UNICEF y sus aliados siguen llevando a cabo una amplia operación de educación de emergencia que beneficia a los niños y niñas afectados por el desastre natural.

En toda situación de emergencia, los más vulnerables son los niños. Además de realizar intervenciones de carácter urgente que garantizan la supervivencia y la protección de los niños en esas situaciones, UNICEF se esfuerza por que éstos reanuden sus estudios escolares lo más rápidamente posible, ya que de esa manera se brinda una sensación de normalidad y seguridad a los niños y niñas que se sienten sumergidos en el caos.

 


 

 

Vídeo (en inglés)

1 de marzo 2010: el Director de Programas de Emergencia de UNICEF Louis-Georges Arsenault commenta sobre la respuesta de UNICEF al terremoto en Chile.

Vídeo alta | baja

Búsqueda