Benin

Los materiales escolares que suministra UNICEF facilitan la vuelta a clase en Benin, arrasada por las inundaciones

Por Edward Bally

KPOTO, Benin, 4 de noviembre de 2010 – A medida que comienzan a retroceder las aguas de la reciente inundación en Benín, va quedando en evidencia la magnitud de la tragedia ocasionada por la crecida de las aguas. Las inundaciones, que afectaron a ésta y otras naciones de África occidental, causaron casi 400 muertes y perjudicaron a 1,5 millones de personas. Los más afectados fueron los niños.

VÍDEO (en inglés) 24 de octubre de 2010 - Edward Bally, de UNICEF, informa sobre los retos que afrontan miles de estudiantes afectados por las inundaciones en Benin.  Véalo en RealPlayer

 

En Benin, las aguas cubrieron 278 escuelas y provocaron daños en unas 600 aulas. Además, muchas de las escuelas que quedaron en pie se emplean como albergues provisionales para las familias desplazadas por el desastre natural.

El mes pasado, el Gobierno nacional tuvo que posponer el inicio del año escolar como consecuencia de las inundaciones y aunque muchas escuelas volvieron a abrir sus puertas hoy, todavía hay unos 115.000 niños y niñas que no han podido reanudar sus estudios escolares.

Aulas ocupadas

Los habitantes de Kpoto, esta pequeña aldea al norte de Cotonú, tuvieron que huir de la violenta crecida en el medio de la noche. Unos 1.400 aldeanos lograron refugiarse en una iglesia y una escuela cercanas.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Benin/2010/Asselin
Un grupo de niños y niñas asiste a clases en una escuela provisional en Kpoto, una pedanía de Zagnanado, en Benin. Las recientes inundaciones, que destruyeron la mayor parte de la aldea, provocaron graves daños al techo de la escuela.

“Salí corriendo de mi casa y grité para que todos huyeran de las suyas”, cuenta Jude Narcisse Edegan, jefe de la aldea. “Tuvimos que dejar todas nuestras pertenencias en la vivienda y llevar a los niños a una escuela cercana, donde se refugiaron”.

Entre los que lograron huir se encontraba Anice Dagnihound, de 14 años de edad. La niña quedó albergada en una de las aulas de su escuela, donde aún permanece, compartiendo la improvisada habitación con su familia y otras 10 personas.

“Desde la inundación, las aulas han estado ocupadas, de manera que se hace muy difícil estudiar”, comenta la niña mientras señala el techo dañado del aula convertida temporalmente en dormitorio.

Falta de material escolar

Dadas las circunstancias, hasta los niños y niñas que pueden regresar a clases tienen problemas para concentrarse en sus estudios.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Benin/2010/Asselin
Una mujer se dirige con su hijo a una fuente de agua en la aldea de Kpoto, una pedanía de Zagnanado. Como muchas otras aldeas de esta región de Benin, Kpoto sufrió las consecuencias de las recientes inundaciones.

“Después de una noche en la que llueve sin parar, resulta muy difícil entrar al aula y decirle a los niños ‘Muy bien, ahora vamos a estudiar‘. Porque esos niños están pensando en cosas muy distintas”, señala Franck Tossoukpevi, un maestro de escuela primaria que acaba de reanudar las clases. “Esos niños están preocupados por sus hogares, o no saben si hoy tendrán de comer, de manera que no pueden estudiar como es debido”.

La falta de material y elementos escolares complica aún más la reanudación de la enseñanza y el aprendizaje en las aulas. “No tenemos cuadernos ni bolígrafo”, explica Anice. “Vamos a clases, nos sentamos, y conversamos con la maestra. Pero no podemos anotar nada”.

Las necesidades urgentes de los niños

UNICEF ha preparado miles de conjuntos de elementos escolares que ayudarán a los niños y niñas durante el proceso de regreso a clases.

Imagen del UNICEF
© UNICEF BENIN /2010/Asselin
Preparación de una comida en un campamento provisional en Kpoto, una pedanía de Zagnanado, Benin. Las inundaciones desplazaron a miles de residentes de Kpoto.

“Son niños que debieron huir de sus hogares y que perdieron todo lo que tenían... Sus mochilas, su material escolar, sus uniformes, todo... Los maestros se han quedado sin tizas y los niños no tienen con qué escribir”, explica Nadine Oke, experta en educación de la Oficina de UNICEF en Benin. “Tenemos que suministrarles todo lo que necesiten para reanudar sus estudios escolares a la mayor brevedad posible”.

Para satisfacer las necesidades urgentes de esos niños, UNICEF ha hecho un llamamiento por valor de 8,7 millones de dólares estadounidenses en fondos humanitarios de emergencia. Se trata del primer paso en el largo camino hacia la recuperación de Benin.


 

 

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