Túnez

La ayuda de emergencia para los migrantes de la frontera entre Libia y Túnez

Por Najwa Mekki

RAS JDIR, Túnez, 9 de marzo de 2011. Desesperado por ganar dinero para su familia, Joy abandonó a su hijo de cuatro años al cuidado de su madre en Nigeria hace dos años y se mudó a Libia para trabajar como encargado de limpieza. Ahora, tras siete meses y medio de embarazo, ella se sienta en un campamento en la frontera entre Túnez y Libia, mientras espera un avión que la lleve a casa.

© UNICEF/NYHQ2011-0361/Ramoneda
VÍDEO: Priyanka Pruthi, de UNICEF, informa sobre el creciente número de migrantes que afluyen a Túnez para escapar de la violencia en Libia.

 

Joy llegó al campamento de Ras Jdir el domingo pasado, junto con su marido, su hermana y su sobrina de seis meses. Ella es una de las más de 110.000 personas –sobre todo hombres que emigraron por motivos de trabajo y que vuelven a sus países de procedencia– que han llegado a Túnez desde que comenzaran los disturbios en Libia hace dos semanas. 

Conforme ha caído la afluenca diaria desde un promedio de 10.000 hasta 2.000 personas, el perfil de los migrantes ha cambiado. Después de la primera oleada de tunecinos llegaron los egipcios, seguidos de los ciudadanos de Bangladesh y otros del África subsahariana.

Más familias han llegado en los dos últimos días, sobre todo desde Somalia, pero también desde Eritrea y Sudán. Hay actualmente más de 160 familias en el campamento y 70 niños, sobre todo bebés menores dos años de edad.

Aproximadamente el 15% de la población extranjera de Libia ha dejado ahora el país. Miles más podrían escapar si la violencia se sigue intensificando.

Apoyo y repatriación

UNICEF ha desplegado un equipo de psicólogos, para asegurarse de que todos los migrantes reciben la atención y el apoyo psicosocial que necesitan.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2011-0358/Ramoneda
En un campamento de tránsito cercano a la frontera entre Túnez y Libia, Mumtaz sonríe a hombros de su madre que habla con un psicólogo de UNICEF. La niña tiene seis meses y su familia es de Somalia.

UNICEF también ha establecido letrinas para ayudar a mejorar las condiciones de higiene en el campamento y distribuye agua, alimento y ropa para los niños y niñas.

Los naturales de Bangladesh representan la mayoría en el campamento, con casi 14.000 personas todavía allí. Los esfuerzos para repatriarlos están en curso, dirigidos por la Organización Internacional para las Migraciones. Hay una escasez crítica de vuelos de larga distancia para llevar a casa a las personas atrapadas, en particular a Bangladesh. Se necesitan aproximadamente de 40 a 50 vuelos para repatriar a todos los migrantes.

Con la limitada información sobre la situación exacta en Libia, UNICEF ha expresado su preocupación por la repercusión de la violencia en mujeres y niños y que está empeorando.

Con el fin de aumentar su respuesta, UNICEF hace un llamamiento de 8,1 millones de dólares para responder a la amenaza de una crisis humanitaria de gran envergadura para los próximos tres meses.


 

 

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