Zimbabwe

Las subvenciones escolares ofrecen igualdad de oportunidades a las niñas de Zimbabwe

Imagen del UNICEF
© UNICEF/Zimbabwe/2011/Mutseyekwa
Tras recibir una subvención educativa, Ellen Mbedzi estuvo en condiciones de volver a clase en la escuela primaria Mafeha de Bulilima (Zimbabwe).

Por Tapuwa L. Mutseyekwa

La Alianza Mundial para la Educación ha ayudado a más de 19 millones de niños a asistir a clase por primera vez. Una campaña para renovar el apoyo a estas iniciativas culminó con un acto de compromiso en Copenhague el 7 y 8 de noviembre. Esta serie de artículos tienen por objetivo destacar la labor de la alianza en los preparativos para este acto.

BULILIMA, Zimbabwe, 7 de diciembre de 2011. Cuando acabó el cuarto curso siendo una de las mejores de su clase, Ellen Mbedzi (13 años) se vio obligada a abandonar la escuela primaria de Mafeha en Bulilima, un distrito en el suroeste de Zimbabwe. Su padre estaba desempleado y no vio el valor de gastar los limitados recursos familiares en una niña.

En cambio, a Ellen, la más joven de una familia de cinco integrantes, se la hizo responsable de atender a su madre ciega. "Todos mis hemanos y hermanas se habían ido de casa y era la única que podía estar con mamá todo el tiempo", dijo. "Fueron momentos difíciles para mí pero no tuve otra opción".

Añorar una educación

Duante tres años, Ellen vio cómo sus compañeros iban de camino a la escuela todas las mañanas mientras ella se ocupaba de las tareas domésticas y atendía a su madre. Sin embargo, su determinación por recibir una educación nunca menguó.

“Cada vez que me encontraba con mi antigua maestra, la Sra. Kafata, le decía cuánto echaba de menos la escuela y añoraba por volver a clase", afirmó Ellen en referencia a una profesora que había reconocido su potencial.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/Zimbabwe/2011/Mutseyekwa
Ellen sueña con convertirse en maestra algún día en su país natal (Zimbabwe).

Volver a clase

Otros también vieron su potencial. Ellen fue beneficiaria del Módulo de asistencia para la educación básica, un programa de subvencione escolares que ayuda a los niños desfavorecidos a permanecer en la escuela, o como en el caso de Elln, a volver a clase. Su escuela también recibió el apoyo del Fondo de transición de la educación, que suministró libros de texto sobre cuatro materias centrales –matemáticas, inglés, ciencias medioambientales y el idioma local– para todos los estudiantes de la escuela.

Hoy, Ellen asiste a clase en el escuela primaria Mafeha con los brazos llenos de los libros de texto del Fondo y se esfuerza por obtener las máximas calificaciones que tenía antes de abandonar la escuela.

Una igualdad de oportunidades para las niñas

El Fondo, una alianza innovadora del Gobierno de Zimbabwe, UNICEF y la comunidad internacional de donantes, ofrece apoyo a gran escala al sector educativo y suministra los recursos y libros de texto muy necesitados por toda escuela primaria. Hasta el momento se han distribuido 15 millones de libros de texto en todo el país y está prevista una distribución de 7 millones más.

“Hay muchas niñas de nuestra comunidad cuya excelencia académica nunca fructifica porque no se les concede la oportunidad", afirmó el Dr. Peter Salama, Representante de UNICEF en Zimbabwe. "Por medio de la participación en iniciativas como el programa para el desarrollo de habilidades prácticas para la vida y los campamentos de formación, trabajamos para garantizar que todas las niñas no sólo asistan a clase sino que reconozcan las tremendas oportunidades que tienen por estudiar ciencas y matemáticas, materias consideradas tradicionalmente para niños".

Ellen va por buen camino de convertirse una de esas niñas y quiere ayudar a otras a que también logren esos objetivos: cuando crezca quiere ser maestra, como la profesora Kafata.


 

 

Búsqueda