Kirguistán

Los niños vuelven a su escuela reconstruida en Osh (Kirguistán) más de un año después del conflicto

Imagen del UNICEF
© UNICEF Kyrgyzstan/2011
Antes del comienzo del año escolar 2010-2011, los estudiantes se congregan en la nueva escuela Tolstoi en la provincia de Osh (Kirguistán).

PROVINCIA DE OSH, Kirguistán, 1 de septiembre de 2011. Cientos de niños de la aldea de Shark han comenzado a asistir a clase en la escuela Tolstoi después de un año de espera.

Tras la guerra civil que sacudió a la provincia de Osh en junio de 2010, cuando la escuela fue incendiada, los alumnos estudiaron en tiendas de campaña. Luego, cuando llegó el invierno, compartieron las aulas de la escuela Sharipov, cerca de su aldea. Ahora, por fin han regresado a su pueblo natal para asistir a clase en una escuela recién construida.

“Cuando estudiamos en las tiendas de campaña, era como una excursión. Si hacía demasiado calor, desmontábamos la tienda y podíamos ver los campos que nos rodeaban”, recordó Khojiakbar Yanguibaev, de 17 años.

Cuando los estudiantes fueron a la escuela Sharipov, tenían que trasladarse en autobús por motivos de seguridad. El director de la escuela, los maestros y los alumnos les dieron una cálida bienvenida, y UNICEF apoyó la renovación de las aulas, construyó nuevos aseos y proporcionó materiales escolares básicos.

“Sin embargo, siempre tuvimos miedo de que nunca disfrutaríamos de nuevo de nuestra propia escuela”, confesó Sakhiba Kurbanova, de 16 años. Ahora todos los miedos de los niños parecen haber quedado atrás.

El apoyo de UNICEF

Los adultos recuerdan mejor los temores y el estrés que sufrieron durante el año pasado.

“Tuve que convocar a los padres seis veces antes de que se convencieran de que sería seguro para sus hijos acudir a la escuela Sharipov”, dijo , Muradil Moidinov, director de la escuela Tolstoi. “UNICEF bridó apoyo a un sistema de minibuses que iba de casa en casa para recoger a los niños por las mañanas y traerlos de vuelta después de la escuela”.

Moidinov prometió a los estudiantes y a los progenitores que se llevaría a cabo la construcción de una nueva escuela. Se negó a que los niños se dispersaran entre las demás escuelas de Osh. “Hubiera sido imposible. Las escuelas más cercanas están muy lejos. Estamos muy agradecidos a UNICEF por el gran apoyo que nos dio”, comentó.

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© UNICEF Kyrgyzstan/2011
Al final del año escolar 2010, Khojiakbar Yanguibaev se llevó a casa 40 tiestos de flores procedentes de la escuela Tolstoi, en la provincia de Osh (Kirguistán), que fue destruida durante la guerra civil. Ahora, los tiestos se encuentran en la escuela reconstruida.

Además de los autobuses, los muebles, los materiales escolares y los conjuntos recreativos de UNICEF, la organización ofreció también tiendas de campaña para utilizarlas como espacios temporales de aprendizaje.

“Gracias a esas tiendas permanecimos juntos, a diferencia de otra escuela, la de Hamza, cuyos alumnos fueron enviados a otros centros”, señaló Moidinov. “Esto me ayudó a convencer a las autoridades sobre la necesidad de empezar a construir una nueva escuela”.

Todavía quedan problemas por resolver

Para una comunidad que tuvo que sufrir actos de hostilidad entre personas de diferentes orígenes étnicos, la apertura de la nueva escuela Tolstoi ha sido un acontecimiento largamente esperado. Por su parte, los estudiantes aún recuerdan con cariño la vieja escuela. “Era como estar en casa”, dijo Muazam Mamadjanova, de 15 años.

Para lograr que en el nuevo edificio se sientan también como en casa, los niños han traído macetas de flores para adornar las ventanas, también están plantando flores en el terreno que hay cerca de la entrada de la escuela. En otoño piensan asimismo plantar árboles.

Sin embargo, todavía hay cuestiones difíciles de abordar. Por ejemplo, Moidinov, el director de la escuela, se pregunta cómo podrán dar cabida a los niños de una comunidad cada vez mayor.

“Me temo que en dos o tres años no habrá suficiente espacio para todos los niños”, dijo. “Tengo la intención de construir otro edificio en el patio”. Los estudiantes también tienen la esperanza de poder disfrutar la posibilidad de realizar nuevas actividades extraescolares y, en particular, de inscribirse en cursos de idiomas.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Kyrgyzstan/2011
En la provincia de Osh (Kirguistán), los estudiantes de la escuela Hamza, que se quemó en junio de 2010, posan frente a la cafetería de la antigua escuela reconstruida con el apoyo de UNICEF, aunque las clases se imparten todavía en un espacio temporal de aprendizaje.

Muazam dijo que quiere aprender kirguiso y entrar en una universidad local para convertirse en maestro. Moidinov dijo que iba a centrarse en la enseñanza de idiomas para que sea más fácil para sus alumnos continuar sus estudios de postgrado en instituciones de Kirguistán y en el extranjero.

Nuevos edificios y equipos

La asistencia es otro de los principales temas que se abordarán en la escuela.

“En mi clase, 5 de cada 27 estudiantes están todavía en casa de familiares en otras partes de Kirguistán”, apuntó Yuldyz Alimbaeva, maestra de uzbeko. “Les he estado llamando, a ellos y a sus padres, e invitándoles a volver. Cuando se enteren de la existencia de la nueva escuela, querrán volver. Espero que todos estén de vuelta este otoño”.

Además del amplio apoyo prestado a la escuela Tolstoi, UNICEF ha proporcionado muebles, computadoras y materiales escolares básicos al centro Alimbekov, otra escuela de Osh que ha sido reconstruida.

Abbas Aitbai-Uulu, estudiante de Alimbekov, dijo que espera estudiar en la escuela con los nuevos equipos, bajo un techo que no tenga goteras y en salones de clase que no estén congelados en invierno.

“También deseo que tengamos aquí maestros para todas las asignaturas”, agregó. “Por ejemplo, no tenemos profesores de álgebra, geometría o física. Para mí esto es un gran problema, ya que tendré que aprobar estos exámenes para ingresar a la universidad”.

Acceso a la educación para todos

Durante la celebración de la inauguración de las escuelas Tolstoi y Alimbekov, el Representante de UNICEF en Kirguistán, Jonathan Veitch, hizo hincapié en que todavía hay un largo camino por recorrer para que el gobierno y sus aliados garanticen que todos los niños del país tengan acceso a una educación de calidad.

“Es un momento feliz para los estudiantes de la escuela Tolstoi, pero hay miles de niños aún que no van a la escuela”, dijo.


 

 

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