Iraq

En el norte del Irak, estudiantes kurdos ayudan a preparar el regreso a la escuela de los niños refugiados de la República Árabe Siria

Observa cómo estudiantes kurdos de la localidad ayudan a preparar el regreso a la escuela de los niños refugiados sirios, en el nuevo campamento de refugiados de Arbat, en el norte del Irak.  Véalo en RealPlayer

 

Por Chris Niles

El primer día de escuela en el nuevo campamento de refugiados de Arbat, ubicado en el norte del Irak, los niños refugiados sirios son recibidos por jóvenes de la comunidad local que han trabajado duro para garantizar que el año escolar comience bien.

SULAYMANIYAH, Irak, 17 de septiembre de 2013 – La temperatura supera los 40° C en el nuevo campamento de refugiados de Arbat, en el norte del Irak. Sin embargo, el calor no ha impedido que docenas de niños refugiados de la República Árabe Siria hagan fila mientras se inicia el primer día de escuela, algo que han esperado con gran ilusión.

Entretanto, docenas de jóvenes estudiantes de la Escuela Clásica de los Medos, en Sulaymaniyah, se dirigen hacia el campamento en minibuses. Ellos han trabajado arduamente durante varias semanas para asegurarse de que los niños refugiados tengan todos los elementos necesarios para comenzar adecuadamente el año escolar.

Apoyo de los jóvenes de Sulaymaniyah

Con ventas de pasteles y otros eventos comunitarios, estos jóvenes recaudaron suficiente dinero para comprar desde uniformes escolares, libros de texto y morrales, hasta jabón y dentífrico.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Iraq/2013/Aziz
Esta niña siria acaba de estampar la huella de su mano en un cartel donde se lee “Bienvenidos a la escuela”. Los alumnos de la comunidad vecina de Sulaymaniyah recaudaron dinero y reunieron suministros escolares para los niños refugiados en el nuevo campamento.

Una vez en el campamento, los estudiantes descargan los buses y empiezan a distribuir los suministros. Hay libros, morrales de colores, bolígrafos y papel para dibujar. También reparten jugos, leche y agua.

Entre ellos está Sahar Mohammed, de 17 años, que cursa el último año de la escuela secundaria. Ella piensa convertirse en nutricionista para ayudar a que los niños tengan vidas más sanas.

“Interactuamos con los niños, conversamos con ellos y les preguntamos qué les gusta. Casi todos dijeron que les gusta la escuela y que desean ser útiles a sus comunidades”, dice Sahar. “Ha sido una buena experiencia”.

Los estudiantes de más edad ayudan a los más pequeños a decorar un cartel que dice “Bienvenidos a la escuela”. Sentados en alfombras y utilizando pintura, los niños estampan en el cartel las huellas de sus manos.

Un día importante para los niños

Los funcionarios de UNICEF en el campamento también celebran este día tan importante para los niños.

“Me siento realmente orgullosa de ver a la joven generación de alumnos de la escuela de Sulaymaniyah apoyando el regreso de estos pequeños a la escuela. Se pueden ver las sonrisas en sus rostros”, dice la Oficial de Suministros de UNICEF Thawra Al Jaff.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Iraq/2013/Aziz
Los estudiantes mayores entregan papel y bolígrafos de colores a los niños refugiados más pequeños que han resultado desplazados a causa del conflicto en la República Árabe Siria

Este es un día particularmente significativo para la señora Al Jaff, que es originaria de Sulaymaniyah. Está en misión proveniente de la División de Suministros de UNICEF en Copenhague, Dinamarca, para apoyar la respuesta de emergencia de UNICEF a los más de 61.000 refugiados sirios que llegaron el mes pasado a la región kurda de Irak.

Miles de estos refugiados han llegado a Arbat.

Un futuro brillante en la escuela

La iniciativa para promover el regreso a la escuela es apenas el comienzo de un programa cuyo objetivo es que los niños refugiados se matriculen y continúen sus estudios sin interrupción.

De acuerdo con el Representante de UNICEF en el Irak, Marzio Babille, la escuela de Arbat albergará a más de 1.500 niños el próximo mes. La colaboración de los jóvenes de la localidad es crucial para los niños refugiados y sus familias.

“Confiamos en la fortaleza de los jóvenes. Confiamos en su entusiasmo”, dice el señor Babille. “Esta es la señal de que buscan un futuro brillante en la escuela, de que desean ser buenos estudiantes y buenos ciudadanos”.


 

 

Fotografía UNICEF: Crisis en Siria

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