Educación básica e igualdad entre los géneros

Escuelas acogedoras para la infancia

Imagen del UNICEF
© UNICEF/ HQ07-1393/Pirozzi

En un día cualquiera, más de mil millones de niños y niñas de todo el mundo van a la escuela. Se congreguen en un edificio, en una tienda de campaña o incluso debajo de un árbol, en principio están aprendiendo, desarrollando y enriqueciendo sus vidas. 

Para demasiados niños y niñas, sin embargo, la escuela no siempre es una experiencia positiva. Algunos han de soportar condiciones difíciles, como por ejemplo, temperaturas extremadamente altas o bajas en las aulas o unos sistemas de saneamiento anticuados. Otros carecen de profesores preparados y de un plan de estudios adecuado. Y aun hay otros que se verán obligados a luchar contra la discriminación, el acoso, e incluso la violencia. Estas condiciones no propician el aprendizaje ni el desarrollo, y ningún niño o niña debería tener que experimentarlas.

UNICEF está firmemente comprometido a garantizar una educación de calidad, segura y basada en los derechos fundamentales para todos los niños y niñas, con independencia de sus circunstancias. Entendemos que las escuelas no son instituciones de “talla única” y que todos los niños y niñas tienen necesidades diferentes. Atendiendo a esta consideración, hemos procurado crear un modelo educativo amplio, multifacético y dinámico dirigido a ayudar a las escuelas a crear entornos de protección, seguros y saludables que se adapten a las necesidades concretas de sus niños y niñas.

El modelo de escuelas acogedoras para la infancia se basa en un principio muy sencillo: una escuela debería operar siempre teniendo en cuenta lo que es más beneficioso para sus alumnos. Los entornos educativos deben ser seguros y saludables, proteger a los niños y niñas, contar con profesores cualificados, materiales adecuados y reunir unas condiciones físicas, emocionales y sociales que fomenten el aprendizaje. En ellos, los niños y niñas deben ser escuchados, y sus derechos protegidos. Los entornos de aprendizaje deben ser un espacio en el que los niños y niñas puedan aprender y crecer, y donde reine un respeto innato por su persona y sus distintas necesidades. El modelo de escuelas acogedoras para la infancia promueve la inclusión, la preocupación por las cuestiones de género, la tolerancia, la dignidad y la potenciación de la autonomía de cada niño y niña.

Los entornos de las escuelas acogedoras para la infancia permiten ampliar las aptitudes que los niños y niñas traen ya consigo de sus hogares y comunidades, respetando sus antecedentes y circunstancias exclusivas. Al mismo tiempo, el modelo de escuelas acogedoras para la infancia sirve para contrarrestar cualquier obstáculo en el seno del hogar o la comunidad que pudiera impedir que los niños y niñas se matriculen en la escuela, que asistan a ella con regularidad y que tengan éxito en sus estudios. Por ejemplo, si hay escasez de alimentos en la comunidad, a través de los programas de alimentación de las escuelas se puede proveer a los niños y niñas de la nutrición que tanto precisan, estimulándoles al mismo tiempo a que no abandonen la escuela y adquieran una educación. 

Los modelos escuelas acogedoras para la infancia contribuyen asimismo a tejer alianzas entre las escuelas y las comunidades. Dado que los niños y niñas tienen derecho a recibir toda la preparación que precisan para poder convertirse en ciudadanos activos y productivos, su aprendizaje debe estar vinculado con la comunidad en su conjunto.

A escala nacional, los gobiernos pueden alentar la creación de escuelas acogedoras para la infancia promoviendo la matriculación gratuita, aprobando leyes que prohíban el castigo corporal, fomentando el uso de las lenguas vernáculas en las escuelas, integrando a los niños y niñas con discapacidad en las escuelas corrientes, permitiendo que las estudiantes embarazadas finalicen su educación, y garantizando que los niños y niñas que viven con el VIH o el SIDA tengan derecho a asistir a la escuela y a continuar aprendiendo. 

En la última década, la estrategia de las escuelas acogedoras para la infancia se ha convertido en el principal modelo empleado por UNICEF y sus aliados para promover la educación de calidad, tanto en situaciones normales como de emergencia. UNICEF suministra juegos de escuelas en una caja a espacios de aprendizaje acogedores para la infancia con el fin de ayudar a los niños y niñas a que se recuperen del trauma y a que puedan tener una sensación de normalidad mientras prosiguen su educación.

En realidad no hay un modo concreto de hacer que una escuela sea acogedora para la infancia. Aunque el modelo puede variar de un país a otro, el denominador común para todas las culturas es que su objetivo sea una educación centrada en la infancia, y que se imparta en un entorno seguro, saludable y holístico.

El éxito de nuestra labor en lo tocante a la puesta en práctica del modelo de escuelas acogedoras para la infancia depende en gran medida de la constitución de alianzas con otros actores de la escena internacional. Juntos podemos ayudar a garantizar que todos los niños y niñas, con independencia de que asistan a la escuela en un edificio, en una tienda de campaña o debajo de un árbol, reciban una educación de calidad, basada en los derechos fundamentales.


 

 

Vídeo (en inglés)

Diciembre de 2009
Entrevista acerca del modelo de "escuelas acogedoras para la infancia" con el Dr. Cream Wright, Jefe de Educación de UNICEF.

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Escuelas para Africa (en inglés)

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