Educación básica e igualdad entre los géneros

UNICEF en acción

Imagen del UNICEF
Niños y niñas se congregan para el reparto de material deportivo y otros juegos de una kit recreativo, en un campamento de socorro para personas desplazadas por el tsunami, instalado en la Escuela de Rahula, en la ciudad sureña de Matara, Sri Lanka.

Imaginemos un mundo en el que todos los niños y niñas, con independencia de su género, entorno socioeconómico, etnicidad o circunstancias vitales, tengan acceso a una educación de calidad. Imaginemos un mundo en el que todos los niños y niñas reciben los cuidados adecuados desde el momento en que nacen, en el que crecen dotados de las aptitudes necesarias para ocupar su lugar en la comunidad mundial. Imaginemos un mundo en el que ningún ser humano se vea condenado a una vida de amenazas y oportunidades perdidas por el hecho de nacer mujer.

En UNICEF no sólo concebimos la imagen de ese mundo, sino que trabajamos incesantemente para convertirlo en realidad. Estamos comprometidos a garantizar que todos los niños y niñas satisfagan su derecho a una educación básica de calidad. A tal fin, nuestros esfuerzos se centran en los menores de edad más excluidos y vulnerables: las niñas, los que sufren discapacidad, las minorías étnicas, los pobres de las zonas rurales y urbanas, las víctimas de guerras y desastres naturales, y los niños y niñas afectados por el VIH y el SIDA.

Nuestras prioridades se ratifican en la Convención sobre los derechos del Niño y en una serie adicional de compromisos internacionales como los Objetivos de Desarrollo del Milenio y los objetivos y las metas de Educación para todos y Un mundo apropiado para los niños. Nuestra labor se guía conforme a nuestra Estrategia Educativa y a su plan estratégico a medio plazo para 2006-2009, que hace especial hincapié en la educación básica y en la igualdad entre los géneros.

Prioridades de UNICEF en materia de educación

El compromiso de UNICEF es intervenir allí donde es más necesario, y nuestras prioridades reflejan este valor primordial. Son las siguientes:

La igualdad de oportunidades en el acceso a la educación y la educación primaria universal. A fin de reducir el número de niños y niñas desescolarizados en todo el mundo, creamos diferentes tipos de programas que se adaptan a las necesidades de los países concretos. Entre ellos figuran nuestra iniciativa para la supresión de las tasas escolares, la distribución de nuestro módulo de aprendizaje básico, la prestación de diversos servicios básicos a través de las escuelas y el establecimiento de unos criterios de calidad educativa.

El fomento de la autonomía de las mujeres a través de la educación de las niñas y la igualdad entre los géneros. Mediante la Iniciativa de las Naciones Unidas para la Educación de las Niñas, defendemos los derechos de las niñas y ayudamos a los países a que alcancen la igualdad entre los géneros en materia de educación. Además promovemos una educación práctica para la vida basada y apoyamos modelos de comportamiento femeninos en el ámbito educativo. Asimismo, nuestras escuelas acogedoras para la infancia hacen hincapié en la igualdad entre los géneros.

Educación en situaciones de emergencia y después de las crisis. Después de una crisis, ya sea resultado de un desastre natural o se trate de un conflicto armado, intervenimos rápidamente para restablecer los servicios relacionados con la educación y la protección mediante la creación de espacios seguros para el aprendizaje. En el contexto de nuestra respuesta humanitaria proveemos materiales y servicios básicos que facilitan un aprendizaje de calidad y satisfacen otras necesidades críticas, ayudando así a los países más frágiles a lograr que sus niños y niñas regresen a la escuela y a reconstruir unos sistemas educativos sostenibles, lo cual constituye un paso clave para facilitar su reincorporación a la senda del desarrollo.

Desarrollo de la primera infancia y preparación a la escolaridad. Nuestro compromiso es asegurar que todos niños y niñas comienzan la escuela a su debido tiempo y que finalizan una educación básica de calidad. A tal fin promovemos programas de educación de los progenitores, programas comunitarios de desarrollo de la primera infancia, programas oficiales de formación preescolar basados en unos criterios nacionales de preparación a la escolaridad, e iniciativas de preparación para la escolaridad mediante la instrucción de niño a niño.

Mejorar la calidad de la educación primaria y secundaria. UNICEF promueve el modelo de escuelas acogedoras para la infancia como un enfoque modular centrado en la infancia que permite abordar todos los aspectos relativos a una educación de calidad. Los modelos de escuelas acogedoras para la infancia ayudan a los países a promover la calidad en la educación y a establecer pautas para la mejora en una variedad de ámbitos que van desde la infraestructura hasta los resultados educativos.

Un enfoque integrado

Además de ser un derecho humano fundamental, la educación es una vía para la consecución de otros objetivos críticos. Además de la igualdad entre los géneros, la educación puede promover la supervivencia y el desarrollo infantil, proteger a los niños y niñas del abuso y la explotación, garantizar el abastecimiento de agua limpia y saneamiento, combatir el VIH y el SIDA y estimular el desarrollo y la participación de los adolescentes.

En tanto que organismo dedicado a promover el bienestar de la infancia nos interesamos por todos los aspectos relacionados con ella, por lo que hemos adoptado un enfoque educativo holístico, integrado e intersectorial. Nuestras prioridades y programas reflejan nuestra firme creencia en un mundo en el que los niños y niñas no se vean privados nunca de su derecho básico a una educación de calidad.


 

 

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