Educación básica e igualdad entre los géneros

Las necesidades educativas para los niños y niñas sirios son urgentes, pero carecen de financiación

Los niños sirios hablan sobre su escape de la violencia en la República Árabe Siria y la situación en el Líbano como refugiados.

 

Por Kristin Taylor

Casi dos millones de niños y niñas sirios entre los 6 y los 15 años de edad dejaron de asistir a la escuela el año escolar pasado como consecuencia del conflicto y los desplazamientos. A pesar de los esfuerzos por lograr que disfruten de un aprendizaje ininterrumpido, la educación continúa siendo el ámbito de respuesta que menos fondos recibe.

NUEVA YORK, Estados Unidos, 24 de septiembre de 2013 – Entre los eventos que integran el orden del día de Gordon Brown, enviado especial de las Naciones Unidas para la educación mundial y ex primer ministro del Reino Unido e Irlanda del Norte, en la 68ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, figura un debate sobre las necesidades educativas de los niños y niñas sirios refugiados en el Líbano. En su calidad de enviado especial, el Sr. Brown busca apoyo para la iniciativa mundial del Secretario General, Ban Ki-moon, Educación Primero, cuyo objetivo es lograr una educación de calidad para todos los niños y niñas.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2013-0047/Ramoneda
Niños y niñas sirios refugiados asisten a la escuela en el valle de Bekaa, en el Líbano. Debido a la ausencia de campamentos de refugiados oficiales en el país, resulta difícil hacer llegar la ayuda humanitaria a la población siria, en especial los servicios educativos.

Esta meta peligra en el Líbano, donde, pese a carecer de campamentos de refugiados, se acoge a más de 756.630 sirios, que se alojan en habitaciones alquiladas, en casas de familias libanesas y en asentamientos de tiendas de campaña. Al hallarse dispersos por todo el país,  está resultando difícil hacer llegar la asistencia humanitaria a estos refugiados, en especial los servicios educativos.

El Sr. Brown cree que el llamamiento en favor de satisfacer las necesidades educativas incluso en época de conflicto es parte esencial de la solución, del mismo modo que las necesidades sanitarias no dejan de ser una prioridad durante cualquier crisis.

El conflicto sirio plantea una crisis de la educación

El conflicto sirio, ya en su tercer año, continúa su escalada sin que sea posible vislumbrar una solución. Más de  4,25 millones de personas han sido objeto de desplazamientos internos, y de los muchos que han tenido que elegir entre permanecer en el país o huir por tiempo indefinido con el fin de ponerse a salvo, más de 2,1 millones han optado por lo segundo. Más de la mitad de estos refugiados, que ahora viven en Egipto, Irak, Jordania y Turquía, y también el Líbano, son menores de edad.

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© UNICEF/NYHQ2012-0570/Romenzi
Huyendo de la violencia, los sirios se desplazan hacia la frontera con la vecina Turquía, donde buscan refugiarse. Más de 2,1 millones de refugiados sirios viven actualmente en Egipto, Irak, Jordania, Líbano y Turquía.

Antes de la crisis, la tasa de inscripación escolar en la República Árabe Siria superaba el 90%. Pero en un contexto en que las infraestructuras vitales se desintegran, la educación no ha sido la excepción. Durante el último año escolar casi dos millones de niños y niñas sirios de entre 6 y 15 años abandonaron la escuela como consecuencia del conflicto y los desplazamientos. Aunque gran número de ellos se han convertido en refugiados, más de la mitad –un millón de niños y niñas– permanecen en la República Árabe Siria, desescolarizados. 

En las zonas que están dotadas de instalaciones educativas, los progenitores, preocupados por la seguridad, se muestran reacios a enviar a sus hijos a la escuela. Y aún hay otros niños y niñas más que no pueden rendir en la escuela debido a la tensión psicológica.

Muchos de los sirios refugiados en el extranjero huyeron de su país sin nada, o con poco más que su ropa a las espaldas, dejando el material escolar entre los escombros. Llegan a campamentos y comunidades superpoblados, en los que los sistemas escolares se extienden al límite de su capacidad para dar cabida a la afluencia de niños y niñas.

UNICEF en acción

UNICEF encabeza desde hace tiempo iniciativas dirigidas a asegurar que los niños y niñas sirios permanezcan en la escuela. Incluso en aquellos lugares en que la violencia es constante, se imparten clases de recuperación para ayudarlos a compensar la pérdida educativa que les ocasiona la interrupción de su asistencia a la escuela. Por todo el país existen clubes escolares en los que se provee apoyo educativo y psicosocial.

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2013-0561/Noorani
Una niña siria asiste en Jordania a una escuela que recibe apoyo de UNICEF. En el contexto de los 470,65 millones de dólares que UNICEF precisa para dar respuesta a la crisis que afecta a la República Árabe Siria y países limítrofes, el sector educativo continúa siendo el que menos fondos recibe.

Los campamentos de verano organizados en el Líbano han permitido a los niños y niñas sirios superar las barreras lingüísticas que enfrentan en las aulas libanesas, en las que materias como las matemáticas y las ciencias se imparten en inglés o francés.

En Turquía, UNICEF ha colaborado en la formación de educadores, que precisan ayuda para superar las dificultades de satisfacer las necesidades especiales de los niños y niñas refugiados.

A comienzos de este mes, al inicio del nuevo curso escolar en la República Árabe Siria y los países vecinos, UNICEF impulsó diversas iniciativas orientadas a asegurar que los niños y niñas retomen su aprendizaje de forma segura. En Jordania, mediante una campaña de Regreso a la escuela se exhortó a los dirigentes comunitarios y religiosos a promover la matriculación en las escuelas.

Los niños y niñas de Irak han participado también en la respuesta de emergencia de UNICEF, recaudando fondos suficientes que han permitido adquirir material escolar para sus compañeros sirios del campamento de refugiados de Arbat.

Las necesidades siguen siendo urgentes

Pese a estos y otros esfuerzos realizados, las necesidades continúan siendo cada vez más apremiantes. En el contexto de los 470,65 millones de dólares que UNICEF precisa para dar respuesta a la situación que se vive en la República Árabe Siria y los países vecinos, el sector educativo sigue siendo el que menos fondos recibe, quedando insatisfechas el 63% de las necesidades.

Conforme se intensifica el conflicto, más y más niños y niñas quedan privados de su derecho a la educación, lo que dificulta no solo su crecimiento intelectual sino que menoscaba también sus oportunidades futuras. El camino hacia la recuperación de la República Árabe Siria, cuando comience, será largo, y para recorrerlo, lo que el país más necesita es una ciudadanía bien formada.

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El objetivo de desarrollo del milenio 2 es alcanzar la educación primaria universal. Entre las intervenciones clave que son necesarias a fin de garantizar, para 2015, que todos los niños y niñas del mundo puedan completar su educación primaria, figura la de asegurar un acceso seguro a una educación de calidad en las emergencias humanitarias.

Más información sobre el progreso en la consecución de las metas de los objetivos de desarrollo del milenio y restantes desafíos.


 

 

Fotografía UNICEF: Crisis en Siria

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