Educación básica e igualdad entre los géneros

Regreso a la escuela después del tifón Bopha

Chris Niles, corresponsal de UNICEF, informa sobre los esfuerzos para lograr que los niños regresen a la escuela en Filipinas después del tifón Bopha. (Video en inglés)  Véalo en RealPlayer

 

Por Meena Bhandari

Seis meses después de que el tifón Bopha acabara con la vida de más de 1.000 personas y desplazara a más de 1 millón, la enseñanza y el aprendizaje se imparten de nuevo en las escuelas elementales de las zonas afectadas de Filipinas.

NEW BATAAN, Filipinas, 13 de mayo de 2013 – Glenn Larabez está impaciente por regresar a la escuela. Este niño de ocho años cursa segundo grado en su poblado de New Bataan, en la provincia de Compostela Valley. Mientras habla de cómo el tifón destruyó el hogar de su familia y se llevó a su pájaro mascota, Alimokon, su voz se apaga como si fuera un reflejo de su delgadez.

Un sueño

“Mi hermano soñó que el tifón estaba por llegar. Vive en Manila, pero regresó a casa la noche del tifón, y todos nos refugiamos en un lugar seguro en las zonas más altas”, dice Glenn. “El agua era tan alta como los cocoteros”.

Solamente cuatro casas sobrevivieron en su poblado al tifón Bopha cuando arrasó en diciembre la municipalidad de New Bataan, una de las más afectadas.

“Todos habríamos muerto si no hubiera sido por mi hermano mayor”, añade Glenn.

Glenn y su familia regresaron a sus tierras después del tifón para encontrar que su casa había desaparecido: “Regresamos al lugar donde estaba nuestra casa antes del tifón. Pero entonces no pudimos salir del terreno, porque el agua y el barro llegaron muy rápido y subieron de nivel. Tuvimos que quedarnos allí toda la noche. Comimos plátanos y comida cruda para sobrevivir”.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Philippines/2013
UNICEF apoya programas para garantizar que los niños y niñas tengan espacios seguros donde aprender y recuperarse del trauma de haber perdido sus hogares y a sus seres queridos.

Una pesadilla

El hogar temporal de la familia es ahora la tribuna del complejo deportivo donde viven otros 600 hombres, mujeres y niños. Duermen en refugios improvisados en los asientos de madera construidos para los espectadores deportivos.

“Extraño hacer mis tareas en casa. Echo de menos lavarme”, dice Glenn. “Echo de menos dormir en mi cama, me hace falta Alimokon, y echo de menos jugar con mis seis primos, que también están desaparecidos”.

Glenn describe cómo su madre se ha llegado a desmayar en la tribuna, asustada todavía por los recuerdos del tifón. Glenn también tiene pesadillas y se asusta cuando llueve o cuando hace mucho viento.

De vuelta a la normalidad

“A quien más les ha afectado todo esto es a los niños”, dice el Especialista en Educación de UNICEF, Aminin Abubakar. “Pero debido a que siguen riéndose y jugando fuera, la gente no siempre puede ver las graves dificultades emocionales que confrontan”.

“Volver a la escuela y comenzar a hablar sobre lo que les ocurrió en un entorno seguro y protegido con los maestros que han recibido capacitación en apoyo psicosocial es fundamental para que los niños no entierren estos recuerdos”, dice.

Regresar a la escuela rápidamente después de un desastre reduce también los riesgos y las vulnerabilidades ante la explotación y el abuso de otro tipo, como el trabajo infantil y la trata.

Entretanto, Glenn juega a las damas con sus amigos en una escuela temporal. “Estoy impaciente para que me den nuevos libros y comenzar a escribir de nuevo”, dice.


 

 

Fotografía UNICEF: Emergencias

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