Educación básica e igualdad entre los géneros

Enseñanza de los principios de una buena higiene para niños en edad escolar

Por Karen Allen

ESTADO DE KATSINA, Nigeria, 30 de julio de 2012. Nigeria tiene una extensa costa y numerosos afluentes que irrigan el sur del país; sin embargo, el acceso insuficiente al agua potable contribuye a millones de muertes cada año. Uno de cada siete niños mueren en Nigeria antes de cumplir los cinco años, muchos de ellos a causa de enfermedades transmitidas por el agua.

La higiene forma una parte central del plan de estudios de la escuela primaria Lafiyaro en Katsina (Nigeria), donde las enfermedades transmitidas por el agua contribuyen a las altas tasas de mortalidad infantil.  Véalo en RealPlayer

En la escuela primaria Lafiyaro, en el Estado de Katsina, a los niños se les enseña que el agua debería contribuir a evitar las enfermedades, no a causarlas. La higiene y el lavado de manos forman una parte importante del plan de estudios. Desde agosto del año pasado, la escuela ha sido el elemento central de un proyecto, patrocinado por UNICEF y con financiación del Reino Unido y Nigeria, que se ha convertido en un modelo de buenas prácticas en tres comunidades vecinas.

El proyecto de agua, saneamiento e higiene (WASH por sus siglas en inglés) proporcionó a la escuela una bomba de agua y letrinas limpias, además de haber promovido una cultura de la limpieza.

Dotar a los niños de información

“No se trata sólo de proporcionarles instalaciones en la escuela”, explicó Theresa Pamma, especialista de WASH de UNICEF. “También se trata de dotar a los niños de la información adecuada que les permita tomar decisiones informadas. Estamos estudiando el lavado de manos en los momentos críticos”.

Nana Mohammed Umiar (13 años) se ha convertido en una embajadora del proyecto WASH. Las prácticas deficientes de lavado de manos antes de preparar los alimentos y después de ir al baño, explicó, “nos exponen a los niños a enfermedades peligrosas como el cólera”. En un recorrido por la escuela, señaló los lugares estratégicos para la higiene, entre ellos enormes depósitos de agua y palanganas rojas de plástico para que los estudiantes se laven las manos.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Unos alumnos de la escuela primaria Lafiyaro en Nigeria. La escuela, que atiende a tres comunidades vecinas, es el centro de atención del programa de agua, saneamiento e higiene patrocinado por UNICEF y los gobiernos británico y nigeriano.

En el aula, el maestro de Nana se mueve con energía frente a una pizarra, frotándose las manos para demostrar la importancia de un buen lavado higiénico de manos. Asimismo, alienta a los niños en edad escolar a que se abstengan de hacer sus necesidades en los campos de la escuela, señalando las letrinas instaladas recientemente.

“Esta es una zona donde sin defecación al aire libre”, anunció Pamma con orgullo. Puede que no sea un tema muy elegante de conversación, pero es un hito importante en una comunidad donde los cuartos de baño han sido inexistentes durante mucho tiempo.

A dos kilómetros de allí, en la casa familiar la madre de Nana, Hawa, sonríe con orgullo a su hija. “Desde que Nana comenzó a aprender sobre la higiene en la escuela, nuestras vidas han mejorado, porque nos está enseñando también al resto de la familia. Me he dado cuenta de que mis hijos se enferman con menos frecuencia”.

Como para subrayar la afirmación, Nana agarró las manos de su hermana menor y les dio un buen lavado con agua y jabón.

Depender del agua turbia

En muchos lugares del norte de Nigeria, el terreno hace difícil el acceso al agua. En el poblado de Yandaki, donde viven de 5.000 personas, el nivel freático es tan bajo que no es posible perforar un pozo. Como resultado, los aldeanos más ricos compran el agua en depósitos de plástico negros que les entrega el gobierno, mientras que la gran mayoría de los residentes dependen para su abastecimiento de agua de un pozo con agua turbia ubicado a kilómetros de distancia.

Imagen del UNICEF
© UNICEF video
Los habitantes del poblado se reúnen alrededor del pozo que abastece la escuela primaria Lafiyaro, en Nigeria. La escuela es el centro de un programa que enseña a los estudiantes la importancia de los buenos hábitos de higiene.

Ahmed Mohammed, presidente del comité local de agua y saneamiento, dijo que se puede gastar 900 nairas al día (más de 5,6 dólares estadounidenses) en comprar agua para su familia. “Pero ¿qué pasa con los enfermos y los ancianos?... Ellos no pueden darse el lujo de comprar agua, por lo que necesitamos una solución más viable”, dijo. La comunidad está presionando al gobierno para que abastezca mediante una tubería agua desde las aldeas adyacentes. Mientras tanto, UNICEF y el gobierno local distribuyen comprimidos de sulfato de aluminio para el tratamiento del agua.

Reducción de la tasa de mortalidad infantil

Según un informe conjunto de UNICEF y la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 42% de la población de Nigeria no tiene acceso a agua potable, y un asombroso 85% de la población no depura el agua.

Nigeria está tratando de reducir su elevada tasa de mortalidad infantil, que se ve agravada por el deficiente suministro de agua. Mejorar el acceso al agua y el saneamiento se considera por lo tanto cada vez más como una cuestión prioritaria si se quieren alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

 


 

 

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