Educación básica e igualdad entre los géneros

La capacitación para la reducción del riesgo de desastres contribuye a establecer una cultura de la seguridad en Kirguistán

Por Rob McBride

CHENGEN, Kirguistán, 9 de noviembre de 2011. En la aldea de Chengen, al sur de Kirguistán, las imágenes y los sonidos de la limpieza están por todas partes. Menos de dos semanas después de que un enorme corrimiento de tierras arrasara este lugar y destruyera decenas de casas, el recuerdo es todavía muy doloroso para Ruslan Omurbaev (10 años), y para sus tres hermanos y hermanas.

Rob McBride, corresponsal de UNICEF, informa sobre la situación en materia de reducción de riesgo de desastres después de las perjudiciales inundaciones en Kirguistán.  Véalo en RealPlayer

“La inundación se lo llevó todo, mis juguetes, mis libros”, dijo Ruslan, con voz temblorosa. “Y todavía tengo pesadillas”.

El niño describió en detalle cómo la rambla del río normalmente seca que hay frente a su casa se convirtió en un torrente de lodo y agua después de las lluvias torrenciales, y cómo, de repente, rebasó la orilla e inundó sus casas.

Por suerte, nadie en la aldea murió a causa de las inundaciones pero su velocidad y ferocidad recordó a todos la facilidad con que se producen este tipo de desastres en esta zona de Kirguistán. En un viaje a través de los profundos barrancos y quebradas de Batken, región mayoritariamente árida situada en el suroeste del país, resulta fácil ver cómo las lluvias pueden producir inundaciones repentinas.

Lecciones para la reducción del riesgo de desastres

En el distrito vecino, la lección sobre la reducción del riesgo de desastres en la guardería local o Schoola  de la aldea de Jany Bak fue especialmente conmovedora para la maestra, Nurgul Karaeva. Apenas una semana antes, sus dos sobrinos adolescentes murieron a causa de una avalancha en las montañas cercanas.

“Los niños de entre tres y cinco años absorben realmente esta información, e incluso les dicen a sus padres y madres lo que deben hacer”, dijo. “Si los dos niños que murieron hubieran sabido qué hacer, tal vez habrían sobrevivido”.

Esta es una comunidad que convive diariamente con los peligros que suponen las lluvias y los fuertes vientos. Además, es una región donde se producen con frecuencia terremotos, el último de los cuales, un temblor de gran alcance ocurrido a finales de julio, alcanzó más de 6 grados en la escala de Richter y dejó a cientos de personas sin hogar. Por lo menos 13 personas murieron al otro lado de la frontera, en la vecina Uzbekistán.

Imagen del UNICEF
© UNICEF Kyrgyzstan/2011
Las lecciones para la reducción del riesgo de desastres son especialmente pertinentes para Aijan Abdykarimova (5 años), ya que el camino que le lleva desde su hogar a la escuela atraviesa la rambla de un río que se convierte en un torrente cuando llueve con fuerza.

Las lecciones sobre reducción de riesgos de desastres impartidas por UNICEF en colaboración con aliados gubernamentales y organizaciones no gubernamentales están diseñados para establecer una cultura de seguridad que sea sostenible. El programa está respaldado por el programa para la reducción de desastres de la Oficina de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea.

“Se trata de algo muy novedoso para nosotros”, explicó Abdilaziz Zaitov, jefe del departamento de educación del distrito. “Antes, los niños corrían atemorizados durante una emergencia pero ahora saben exactamente qué hacer”.

Mayores peligros potenciales

En la guardería de la aldea vecina, las lecciones sobre reducción de riesgos de desastres son particularmente pertinentes para Aijan Abdykarimova (5 años). En el camino a casa desde la escuela ella atraviesa la rambla de un río que se convierte en un torrente cuando llueve con intensidad.

“Cuando vemos a la inundación”, explicó, “tenemos que correr a casa y estar con nuestros padres, porque la inundación es mala y te puede arrastrar”.

Está previsto que la capacitación para niños y niñas de tres a siete años se amplíe a todas las guarderías de Kirguistán, para que aprendan cómo comportarse en situaciones de emergencia.

“Las personas más vulnerables durante un desastre son los jóvenes y los ancianos”, dijo Islam Misiraliev, jefe del departamento para situaciones de emergencia del distrito de Batken. “Una capacitación adecuada puede constituir una gran ventaja para esos mismos niños en tiempos de necesidad”.

En Kirguistán, la nueva generación corre mayores peligros potenciales en sus países de origen que nunca. Las lecciones para la reducción de riesgos de desastres tratan de ayudar a preparar a los jóvenes con las actitudes necesarias para protegerlos de una tragedia que se puede evitar.


 

 

Alianza de UNICEF y la Unión Europea

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