Educación básica e igualdad entre los géneros

UNICEF y sus aliados se proponen eliminar las prácticas que perjudican a los niños y mujeres en Guinea-Bissau

Imagen del UNICEF
© Carvalho/UNICEF/2011
Queba Dinbima Seidi, jefe de la comunidad de Canquebo, participa en una clase de alfabetización.

CANQUEBO, Guinea-Bissau, 4 de octubre de 2011. Gracias a la intervención de la ONG Tostan, cuya labor ayuda a modificar antiguas actitudes, costumbres y tradiciones erróneas, los habitantes de la aldea de Canquebo pueden confiar en que las prácticas que perjudican a los niños, niñas y mujeres de la aldea tienen los días contados.

Esas labores, que reciben apoyo adicional de UNICEF y el FNUAP, están dirigidas a que en Canquebo pasen definitivamente a la historia las violaciones de los derechos humanos como el matrimonio precoz o forzado, la carencia de acceso a la educación de las niñas, los nacimientos no inscritos en el registro civil y la mutilación/ ablación genital femenina.

Notable indicador de cambio

Mariama Seide, coordinadora del Comité de gestión comunitaria de la aldea, se refirió recientemente a la iniciativa destinada a poner fin a esas prácticas. “Tenemos conciencia de las consecuencias negativas del matrimonio precoz o involuntario”, señaló. “Ahora, a la niña se le pregunta si está de acuerdo o no con el marido escogido. Si no está acuerdo, su familia está obligada a aceptar su punto de vista”.

La violencia doméstica también era un problema frecuente en las parejas de Canquebo. Las mujeres solían ser objeto de palizas a manos de sus maridos, que de esa manera las sometían a una muda sumisión y les impedían asistir a las reuniones comunitarias y hacerse oír.

“El simple hecho de que yo esté aquí hablando con ustedes es un notable indicador de cambio”, comentó sonriente Seide. “Éste es el resultado del intenso trabajo realizado por la ONG Tostan en nuestra comunidad”.

Atención puesta en la educación

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Mariama Seidi, coordinadora del Comité de gestión comunitaria de Canquebo.

Uno de los principales factores que impulsan el cambio positivo es la educación. Queba Dindima Seide, jefe de la comunidad de Canquebo, hizo hincapié en la importancia de la alfabetización y afirmó que todas las mujeres de la comunidad ya saben leer y escribir.

La preocupación por la educación también se extiende a los niños y niñas de la comunidad. En lugar de trabajar en los campos durante la época de cosecha de anacardos, como era habitual en el pasado, los niños, niñas y jóvenes de la aldea asisten ahora normalmente a clase.

“En el pasado, muchos niños faltaban a clase o abandonaban completamente sus estudios”, explicó Seide Manque, un joven integrante del Comité de gestión comunitaria. “Pero gracias a las labores de concienciación realizadas por Tostan con la ayuda de UNICEF y el FNUAP, los padres han aprendido acerca del derecho a la educación de sus hijos y todos los niños han regresado gradualmente a la escuela”.

Efectos positivos

Además de los esfuerzos por brindar educación a toda la comunidad, también se ha buscado solución a las deficiencias en materia de inscripción de los nacimientos. Hoy en día, todos los niños son inscritos al nacer, ya que se ha concienciado a la comunidad acerca del derecho de cada niño a tener nombre y nacionalidad.

El jefe espiritual de la comunidad también manifestó estar feliz por los cambios ocurridos en la aldea en los últimos tiempos y recalcó que la intervención de Tostan, UNICEF y el FNUAP ha tenido efectos muy positivos en la vida de los aldeanos, y en especial para los niños, niñas y mujeres.


 

 

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