Educación básica e igualdad entre los géneros

Las aulas en tiendas de campaña y los conjuntos de materiales escolares ayudan a reanudar la educación en las zonas de Haití afectadas por el terremoto

Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2010-0167/Noorani
Steve Cherival (izquierda), 8, y Richard Cherival, 5, juegan con un rompecabezas al lado de un kit de UNICEF para el Desarrollo Infantil en el Centro Lakay Don Bosco, un centro de atención residencial para niños en Port-au-Prince, la capital haitiana.

Por Roshan Khadivi

PUERTO PRÍNCIPE, Haití, 17 de febrero de 2010 – Para Yolanda Senatus, de nueve años de edad, el primer día de clases en un aula en una tienda de campaña de UNICEF es motivo de felicidad, algo completamente distinto a los trágicos acontecimientos de un mes atrás.

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“Me gusta dibujar, cantar y jugar con mis amigos. Hoy me siento muy feliz”, explica Yolanda, que perdió su hogar y su escuela como resultado del devastador terremoto que sacudió a Haití el 12 de enero.

Yolanda vive en Mount Jacquot, un suburbio de difícil acceso de Puerto Príncipe, la capital de Haití. El poblado está ubicado en la cumbre de una montaña y sólo se puede llegar a él por caminos muy empinados. Hasta los helicópteros tienen dificultades para aterrizar allí. A pesar de ello, un equipo de UNICEF logró entregar tiendas de campañas para que en Mount Jacquot se erigiera una escuela y una clínica provisional, además de materiales escolares, medicamentos y equipos básicos de atención de la salud.

El equipo de UNICEF llegó a la cumbre de la montaña una madrugada de la semana pasada, entregó los materiales y de inmediato ayudó a instalar las tiendas de campaña. Ese mismo día se dio inicio a las clases para 300 niños y niñas.

Dos millones de damnificados
Pese a que aún no ha finalizado la evaluación completa de los daños que sufrió la estructura de educación de Haití debido al terremoto, se calcula que un 90% de las escuelas de Puerto Príncipe y zonas vecinas resultaron dañadas o destruidas, y que en Jacmel, una ciudad portuaria de la región meridional del país, la proporción de establecimientos dañados y destruidos llegó a un 40%. De confirmarse esos datos, unos dos millones de niños y niñas habrían sido privados de su derecho a la educación.

En colaboración con el Ministerio de Educación de Haití, UNICEF está instalando 150 tiendas de campaña que funcionarán como escuelas de los niños y niñas afectados por el terremoto. El objetivo consiste en lograr que todos los niños en edad escolar hayan regresado a clases a principios de abril.

 “Hasta que se hayan reconstruido las escuelas emplearemos estos ámbitos provisionales de enseñanza”, afirmó Andrea Berther, Especialista de Educación de UNICEF. “Además de ello, UNICEF y el Ministerio de Educación están reclutando personal docente, al que le brindan capacitación de inmediato”.

Estas labores tienen una importancia fundamental porque en tiempos de caos y crisis, la educación les otorga a los niños una sensación de seguridad y normalidad. Además de las tiendas de campaña que se emplean como aulas, UNICEF está distribuyendo 390 “escuelas en una caja” y 410 conjuntos de materiales de recreación en 10 departamentos rurales en los que residen muchos de los sobrevivientes del terremoto que han perdido sus hogares. Cada “escuela en una caja” sirve para abastecer a más de 40 niños y niñas de cuadernos, lapiceros, lápices y otros materiales escolares.


Imagen del UNICEF
© UNICEF Haiti/2010/Khadivi
El especialista de UNICEF para situaciones de emergencia, Arnaud Conchon (derecha), coordina la distribución de más de 3.000 kits de desarrollo de la primera infancia a los niños haitianos viviendo en los campamentos de desplazados. Cada kit esta previsto para ayudar a 50 niños menores de la edad de seis.

Espacios seguros para los niños

UNICEF también está creando centros de aprendizaje “amigos de la infancia” equipados con materiales de enseñanza y aprendizaje para los niños de corta edad y en edad escolar primaria. En estos centros, que cuentan con letrinas, los alumnos tienen acceso al agua potable.    

“Vamos a enseñar con programas de estudios acelerados, de manera que los alumnos no pierdan el año escolar”, comentó la Sra. Berther. “En materia de coordinación, eso presentará un difícil desafío, pero todos estamos decididos a superar el reto”.

Para dar apoyo al Ministerio de Educación de Haití, UNICEF y la ONG Save the Children encabezan un grupo de trabajo para la educación. Aparte de lograr la reapertura de todas las escuelas primarias, los objetivos de ese grupo de trabajo para los próximos meses consisten en:

  •  Garantizar que los niños, niñas y jóvenes cuenten con espacios provisionales.
  •  Dar apoyo a las autoridades y el personal administrativo nacional de educación a cargo de la coordinación de la respuesta a la crisis y la eventual reconstrucción del sistema de educación.
  •  Realizar evaluaciones y análisis que permitan obtener un cuadro más completo de las necesidades que tiene Haití en materia de educación.
Imagen del UNICEF
© UNICEF/NYHQ2010-0176/Noorani
Un trabajador de UNICEF hace inventario de los kits de desarrollo de la primera infancia y otros suministros en un almacén del UNICEF en Port-au-Prince, Haití.

Movilización comunitaria

Además de brindar apoyo al Ministerio de Educación, UNICEF fomenta la movilización comunitaria para garantizar la participación de las asociaciones de padres y maestros de las zonas afectadas en la gestión y la revitalización de los ámbitos de aprendizaje.

El hincapié que se hace en la educación refleja el hecho de que el terremoto ha provocado en Haití una situación de emergencia para la infancia. Más de un 40% de la población del país tiene menos de 15 años de edad, de manera que las labores de recuperación deben comenzar con los niños.

UNICEF también cree firmemente que el notable nivel internacional de compromiso, apoyo y financiación que desencadenó el terremoto debe emplearse para reconstruir mejor en beneficio de todos los niños, niñas y jóvenes de Haití. En materia de educación, eso significa lograr que todos los niños en edad escolar asistan a clases en un país donde las tasas de matriculación y asistencia escolar eran bajas aún antes del desastre natural.

En Mount Jacquot, Yolanda continúa escribiendo y dibujando en su cuaderno. Su maestro, Onickel Paul, comenta que la inauguración de la escuela en la tienda de campaña ha dado —tanto a los alumnos como a sus padres— confianza en que la situación en Haití está mejorando.


 

 

Vídeo (en inglés)

12 de febrero 2010: Guy Hubbard, corresponsal de UNICEF, informa sobre los esfuerzos  que ha hecho UNICEF para que los niños vuelvan a la escuela un mes después del terremoto en Haití.
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